Topic outline
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Realismo, liberalismo e institucionalismo
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Introducción
La teoría de las Relaciones Internacionales (RI) ha experimentado una transformación profunda a lo largo del último siglo, en su esfuerzo por comprender el comportamiento de los Estados y otros actores en un sistema internacional cada vez más complejo. Lejos de ser marcos neutros o desinteresados, estas teorías están ancladas en contextos históricos concretos, supuestos filosóficos particulares y estructuras de poder dominantes. Abordar las RI desde una perspectiva crítica e histórica permite visibilizar las tensiones entre los ideales de orden, seguridad y cooperación, y los intereses estratégicos que han moldeado tanto la disciplina como la práctica internacional. Esta mirada crítica nos invita a interrogar los límites de las categorías tradicionales y a explorar las condiciones para una gobernanza internacional más inclusiva.
En el siglo XX surgieron paradigmas dominantes, como el realismo y el liberalismo, centrados en la guerra, la paz y la racionalidad estatal. A estos se sumaron enfoques como el institucionalismo neoliberal, que intentaron explicar el papel de las instituciones en la cooperación internacional. Sin embargo, estas corrientes fueron crecientemente cuestionadas por perspectivas críticas, provenientes en particular del Sur Global, los feminismos, el marxismo y las teorías postcoloniales y decoloniales. Estas visiones señalaron el sesgo eurocéntrico de la teoría dominante, su escasa atención a las desigualdades estructurales y su exclusión sistemática de experiencias no occidentales. Esta clase se propone abordar cuatro ejes fundamentales: el desarrollo del realismo y neorrealismo; el pensamiento liberal e institucional; la interdependencia y los regímenes; y, finalmente, las críticas no occidentales que buscan descolonizar y pluralizar el campo.
Asimetrías de poder
Se refiere a la distribución desigual del poder entre individuos, grupos sociales u otros actores dentro de un sistema determinado. Este desequilibrio de poder genera relaciones jerárquicas en donde una parte tiene mayor control, autoridad o influencia sobre la otra, puede ser a través de mecanismos políticos, militares, simbólicos o incluso epistémicos. En las Relaciones Internacionales, estas asimetrías se expresan por ejemplo, cuando un país impone reglas, agendas, condiciones a otro, o interviene unilateralmente mientras los otros actores ven su soberanía o autonomía disminuida.
Pluralismo epistémico
Es una corriente filosófica y política que sostiene que no existe una sola forma de comprender el mundo; al contrario, hay múltiples formas de producción del conocimiento que son igualmente legítimas, coherentes y significativas en sus propios contextos. Esta visión cuestiona la hegemonía de Occidente en casi todos los aspectos. En el ámbito de las relaciones internacionales, el pluralismo nos invita a cuestionar a la monocultura del conocimiento que ha matenido a las corrientes externas a Occidente, invisibilizadas.
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2.1. Principios del realismo clásico y neorrealismo2.2. Liberalismo e institucionalismo
El realismo es uno de los enfoques fundamentales de las relaciones internacionales. Emergió desde las experiencias históricas de la guerra y la diplomacia en el siglo XX, particularmente después de los fracasos del idealismo post-I Guerra Mundial.
2.1.1. Realismo clásico (Morgenthau)
El realismo clásico se centra en la naturaleza imperfecta de los seres humanos como causa fundamental de los conflictos en la política internacional. Hans Morgenthau (1948), uno de los principales defensores de esta teoría, argumentó que la política internacional se rige por leyes objetivas arraigadas en la naturaleza humana. Los Estados buscan el poder por obligación, no porque lo deseen arbitrariamente. El concepto clave aquí es el interés definido en términos de poder.
Para Morgenthau, la moralidad es relevante, pero está subordinada a los imperativos de la supervivencia del Estado. El sistema internacional carece de una autoridad central, lo cual conduce a un estado de anarquía que obliga a las naciones a actuar por su propio interés.
El realismo clásico está inspirado por pensadores como Tucídides, Maquiavelo y Hobbes, este enfoque sostiene que los conflictos entre Estados son inevitables debido a la naturaleza egoísta y conflictiva del ser humano.
Hans Morgenthau, en su influyente obra Politics Among Nations (1948), sistematizó esta corriente teórica y formuló seis principios fundamentales del realismo político; se destacan los siguientes:
- La política está gobernada por leyes objetivas basadas en la naturaleza humana, que es inmutable y propensa a la lucha por el poder.
- El interés nacional debe entenderse como interés definido en términos de poder. Esta idea proporciona una brújula racional para el análisis de la política exterior.
- Aunque la moralidad tiene un lugar en la política, la ética universal no puede aplicarse mecánicamente a las acciones de los Estados. La prudencia política es una virtud cardinal.
- No se deben identificar los intereses morales de una nación con las leyes morales universales. El realismo reconoce la autonomía de la esfera política.
Morgenthau concebía a los Estados como actores racionales que buscan maximizar su poder y asegurar su supervivencia. En ausencia de una autoridad mundial que regule el comportamiento interestatal, el sistema internacional se encuentra en una situación de anarquía estructural, esto no implica caos sino la ausencia de un soberano central. Esta condición impulsa a los Estados a depender de sus propias capacidades para garantizar su seguridad, lo que los lleva, inevitablemente, a la competencia y al conflicto.
Para el realismo clásico, la diplomacia, la prudencia y el equilibrio de poder son instrumentos esenciales para evitar la guerra total, pero siempre dentro del marco del interés nacional. La guerra, aunque indeseable, es vista como un recurso legítimo cuando se agotan otras formas de garantizar la seguridad.
Figura 1
El realismo

Nota. En esta imagen se ve cómo a través de la historia el concepto de poder ha evolucionado desde la conceptualización filosófica hacia su incorporación en la política internacional, justificando el accionar estatal. Reproducido de: https://share.google/images/QtT8ZwQCxPanxvB3B 2.1.2. Realismo estructural (Waltz)
El realismo estructural, también conocido como neorrealismo, fue desarrollado por Kenneth Waltz en su obra emblemática, Teoría de la Política Internacional (1979). Marcó un importante cambio teórico en la disciplina de las relaciones internacionales al desplazar el enfoque de la naturaleza humana (como en el realismo clásico) a la estructura del propio sistema internacional.
Waltz argumentó que el sistema internacional se caracteriza por la anarquía, no en el sentido de caos, sino en la ausencia de una autoridad central capaz de imponer normas o regular el comportamiento entre los Estados. Esta estructura anárquica obliga a los Estados a actuar en modo de autoayuda, priorizando su propia supervivencia y seguridad por encima de todo.
A diferencia del realismo clásico, que enfatiza la naturaleza imperfecta de los seres humanos como la raíz del conflicto, el realismo estructural considera a los Estados como unidades racionales y funcionalmente similares. Es decir, todos los Estados desempeñan las mismas funciones básicas (seguridad, gobernanza, diplomacia); pero difieren en capacidades, como el poder militar, la fortaleza económica y la capacidad tecnológica.
En ausencia de una soberanía global, la supervivencia se convierte en el objetivo principal de todos los Estados. Deben confiar en sus propios medios de defensa; esta es la lógica de la autoayuda. Dado que ningún Estado puede depender completamente de otro u otros para su seguridad, cada uno debe mantener un grado suficiente de poder para disuadir o resistir las amenazas.
Aquí, el poder no es un fin en sí mismo, como suele serlo en el realismo clásico, sino un medio para garantizar la supervivencia. La estructura del sistema configura el comportamiento del Estado, generando patrones como carreras armamentísticas, alianzas y equilibrios de poder, incluso entre Estados con diferentes ideologías o líderes.
Una de las contribuciones más perdurables de Waltz es el concepto de polaridad, que se refiere a cómo se distribuye el poder entre las grandes potencias del sistema. Identificó tres tipos de polaridad:
- Unipolaridad: una potencia dominante (p. ej., EE.UU. después de la Guerra Fría).
- Bipolaridad: dos grandes potencias en equilibrio (p. ej., EE.UU. y la URSS durante la Guerra Fría).
- Multipolaridad: múltiples centros de poder (p. ej., la Europa del siglo XIX).
Según Waltz, los sistemas bipolares son los más estables, porque el equilibrio de poder es claro y predecible, y esto reduce el riesgo de errores de cálculo o enredos. La multipolaridad, en cambio, aumenta la complejidad de las alianzas y la dinámica de los conflictos, lo cual aumenta la probabilidad de guerra.
Waltz introdujo una teoría sistémica de la política internacional basada en la distribución de capacidades en lugar de factores internos y eliminó las explicaciones morales o psicológicas, favoreciendo un enfoque más científico y predictivo.
Figura 2
Kenneth Waltz

Nota. Conocido como el fundador del neorralismo, Waltz es uno de los politólogos más influyentes en el desarrollo de las teorías de relaciones internacionales. Reproducido de: https://share.google/images/J76E8jVjxF1kZ1OJV 2.1.3. Supuestos fundamentales: poder, anarquía y autoayuda
Tanto el realismo clásico como el estructural (neorrealismo) comparten tres supuestos centrales que definen su visión del sistema internacional: la anarquía, la autoayuda y el poder. Estos conceptos son la base ontológica de la mayoría de las teorías realistas, aunque su interpretación varía según el autor y la corriente interna del realismo.
- Anarquía: El realismo parte de la premisa de que el sistema internacional se caracteriza por la anarquía, entendida no como caos, sino como la ausencia de una autoridad política central que gobierne por encima de los Estados. A diferencia del orden interno de los Estados –regulado por leyes e instituciones jerárquicas–, el sistema internacional es un orden horizontal donde los Estados se reconocen como soberanos y jurídicamente iguales, pero con capacidades desiguales.
- Autoayuda: Como corolario de la anarquía, surge el principio de autoayuda: cada Estado debe garantizar su propia supervivencia, pues no puede depender de otros para asegurar su defensa. Esta lógica conduce a una dinámica de desconfianza estructural, donde incluso los actos cooperativos pueden ser percibidos como amenazas potenciales (lo que se conoce como el ‘dilema de seguridad’). Para evitar la vulnerabilidad, los Estados tienden a reforzar su poder militar o a buscar alianzas estratégicas, siempre bajo la premisa de que, en última instancia, están solos ante el peligro.
- Poder: El concepto de poder es central en toda la tradición realista, aunque varía según la corriente. Para el realismo clásico (Morgenthau), el poder está vinculado a la naturaleza humana, vista como egoísta y deseosa de dominar. En cambio, el neorrealismo (Waltz) considera que el poder no es un fin en sí mismo, sino un medio funcional para sobrevivir en un sistema competitivo. La distribución del poder entre los Estados (unipolaridad, bipolaridad, multipolaridad) determina la estructura del sistema y sus dinámicas principales. Cuanto más desequilibrado es ese reparto, más propenso es el sistema a la inestabilidad.
Figura 3
El poder en las relaciones internacionales

Nota. Se aprecia la distribución del poder en distintos ámbitos económico, tecnológico, político y armamentístico. Reproducido de: https://share.google/images/uBnbngzSF1JHsh3C2 2.3. La interdependencia y los regímenes internacionalesEl liberalismo ofrece una visión alternativa al realismo al concebir el sistema internacional no solo como un espacio de competencia, sino como un ámbito con potencial para la cooperación sostenida, el progreso institucional y la paz duradera. Su origen intelectual se remonta a la Ilustración europea, especialmente a pensadores como Immanuel Kant, quien en su ensayo La paz perpetua (1795) defendía que la democracia, el comercio y el derecho internacional podían constituir los pilares de un orden internacional más pacífico. A diferencia del realismo, que enfatiza la anarquía y el conflicto, el liberalismo parte de una concepción más optimista de la naturaleza humana y de la posibilidad de construir instituciones que regulen el comportamiento estatal, fomenten la interdependencia económica y promuevan normas compartidas.
Tras las dos guerras mundiales y con la creación de organismos internacionales –como la ONU y el FMI– el liberalismo ganó terreno como enfoque teórico. Su renovación más sistemática ocurrió durante la Guerra Fría, con el surgimiento del neoliberalismo institucional, liderado por académicos como Robert Keohane y Joseph Nye. Estos autores desafiaron el supuesto realista de que la anarquía impide la cooperación. Propusieron, en cambio, que los regímenes internacionales permiten a los Estados coordinar intereses, reducir la incertidumbre y generar expectativas estables de comportamiento. Además, introdujeron el concepto de interdependencia compleja, que reconoce que los vínculos económicos, tecnológicos y ambientales limitan el uso de la fuerza y multiplican los canales de interacción entre Estados y actores no estatales.
Desde la perspectiva liberal, las democracias liberales tienen menos probabilidades de ir a la guerra entre sí (tesis de la ‘paz democrática’); los mercados abiertos promueven la cooperación y la institucionalización del poder fortalece la gobernanza global mediante organismos multilaterales.
2.2.1. El liberalismo clásico
El liberalismo clásico se basa en la creencia de que los seres humanos son capaces de razonar y progresar. En las relaciones internacionales, esto se traduce en la visión de que el conflicto no es inevitable y que la cooperación es posible y deseable.
Los supuestos fundamentales incluyen:
Pluralismo. A diferencia del realismo, que considera al Estado como el único actor relevante, el pluralismo reconoce que las relaciones internacionales están pobladas por una variedad de actores que influyen significativamente en la toma de decisiones global. Esto incluye organizaciones internacionales (como la ONU, la OMC o el FMI), organizaciones no gubernamentales (como Amnistía Internacional o Greenpeace), empresas transnacionales, grupos de interés, e incluso individuos, especialmente líderes políticos, defensores de derechos humanos o figuras mediáticas.
El pluralismo sostiene que estos actores no estatales pueden ejercer poder de manera indirecta (mediante influencia normativa, económica o simbólica) y que son fundamentales para comprender fenómenos como la cooperación internacional, la diplomacia multilateral, la gobernanza ambiental o la protección de derechos humanos. Desde esta perspectiva, las relaciones internacionales no pueden explicarse únicamente en términos de poder militar y soberanía, sino también mediante redes transnacionales, instituciones multilaterales y dinámicas de gobernanza compartida.
Teoría de la paz democrática Uno de los aportes más debatidos del liberalismo contemporáneo es la teoría de la paz democrática, que afirma que los Estados democráticos tienen una muy baja probabilidad de entrar en guerra entre sí. Esta idea, sustentada empíricamente por autores como Bruce Russett y Michael Doyle, se basa en varios factores: las democracias suelen tener mecanismos institucionales de control del poder, opinión pública contraria a la guerra, medios de comunicación libres y valores compartidos de deliberación y negociación.
Además, los sistemas democráticos están más integrados en redes institucionales y económicas que incentivan la resolución pacífica de conflictos. Si bien esta teoría ha sido influyente, también ha sido criticada por su sesgo occidental, por ignorar los conflictos internos de las democracias y por ser utilizada en ocasiones como pretexto para intervenciones unilaterales en nombre de la paz.
Interdependencia económicaOtra piedra angular del pensamiento liberal es la noción de interdependencia económica, según la cual los vínculos económicos, comerciales y financieros entre los Estados disminuyen los incentivos para el conflicto armado. La lógica detrás de esta afirmación es que –cuando dos países están profundamente integrados a través del comercio, las inversiones o las cadenas de suministro globales– el costo de un conflicto es tan alto que resulta irracional desde el punto de vista económico.
Autores como Keohane y Nye, en su teoría de la interdependencia compleja, argumentan que las relaciones internacionales contemporáneas no pueden entenderse únicamente en términos de poder militar, ya que existen múltiples canales de interacción (económicos, culturales, ambientales) que contribuyen a la estabilidad. La globalización ha acentuado esta lógica, promoviendo la cooperación a través de acuerdos comerciales, integración regional y normas internacionales.
2.2.2. Institucionalismo neoliberal (Kehoane y Nye)
El institucionalismo neoliberal surgió en las décadas de 1970 y 1980 como respuesta al neorrealismo. Si bien aceptaban la naturaleza anárquica del sistema internacional, académicos como Keohane y Nye (1977, 1984) argumentaron que las instituciones internacionales desempeñan un papel crucial para facilitar la cooperación.
Su concepto de interdependencia compleja destaca:
- Múltiples canales de interacción: entre actores (no solo entre Estados).
- Ausencia de jerarquía clara: entre temas (económicos, ambientales, de seguridad).
- Utilidad decreciente de la fuerza militar: en muchos ámbitos de la política internacional.
Instituciones como la OMC, el FMI y las organizaciones regionales ayudan a mitigar los efectos de la anarquía al reducir los costos de transacción, proporcionar información y crear normas que rigen el comportamiento estatal.
2.2.3. Paz democrática y cooperación
Las teorías liberales también enfatizan la ‘tesis de la paz democrática’, que sostiene que las democracias son más pacíficas en sus relaciones exteriores, especialmente con otras democracias. Esta idea adquirió relevancia política en la década de 1990, en particular durante la promoción de la democracia como objetivo de política exterior por parte de la administración Clinton.
Sin embargo, los críticos argumentan que esta tesis es excesivamente simplista e ignora el comportamiento imperialista de las democracias hacia los países no democráticos. Además, la celebración liberal de las instituciones internacionales ha sido cuestionada por pasar por alto las asimetrías de poder dentro de estos organismos.
Figura 4
Cooperación internacional

Nota. Representación de cómo la cooperación internacional se gestiona como un mecanismo de acercamiento entre los ‘mundos’ a través del consenso y del multilateralismo. Reproducido de: https://share.google/images/yPU8ZIwfrl2jA5Nfj 2.4. Críticas desde el Sur GlobalLa creciente complejidad de las interacciones globales desde mediados del siglo XX condujo al surgimiento de teorías centradas en la interdependencia y el papel de los regímenes internacionales en la estructuración de la cooperación global. Estos enfoques buscaban refinar o superar tanto el pesimismo realista como el optimismo liberal, analizando las condiciones bajo las cuales la cooperación es posible, incluso en un mundo anárquico.
2.3.1. La interdependencia compleja
El concepto de interdependencia compleja de Keohane y Nye (1977) cuestionó la suposición realista de que el poder militar domina todos los aspectos de la política internacional. Argumentaron que:
- Los Estados y los actores no estatales están conectados a través de múltiples canales (diplomáticos, económicos y ambientales).
- La fuerza militar suele ser irrelevante en muchas áreas temáticas.
- La agenda internacional está determinada por múltiples preocupaciones que se superponen, no solo la seguridad.
Este marco reconoce que los Estados son interdependientes de maneras que limitan la acción unilateral. Por ejemplo, los acuerdos ambientales, los flujos financieros y la gobernanza digital ilustran cómo los problemas globales requieren enfoques cooperativos.
Figura 5
La interdependencia en las relaciones internacionales

Nota. Esta figura resume conceptos básicos de la Teoría de la Interdependencia Compleja a manera de un resumen rápido. Reproducido de: https://share.google/images/gPJmlGfMjnyvuRmeP 2.3.2. Los regímenes internacionales: normas, reglas e instituciones
Stephen Krasner (1983) definió los regímenes internacionales como “conjuntos de principios, normas, reglas y procedimientos de toma de decisiones, implícitos o explícitos, en torno a los cuales convergen las expectativas de los actores en un área temática determinada”. Algunos ejemplos son:
- El sistema de Bretton Woods (FMI, Banco Mundial).
- El régimen de comercio mundial (OMC).
- Los regímenes ambientales (p. ej., el Acuerdo de París).
- El régimen de derechos humanos (p. ej., el CDHNU).
Estos regímenes reducen la incertidumbre y facilitan la cooperación mediante:
- El suministro de información
- El establecimiento de normas
- La creación de mecanismos de cumplimiento
Son especialmente importantes en áreas como el cambio climático, la no proliferación nuclear y la gobernanza de la salud mundial.
2.3.3. Limitaciones y críticas a la Teoría de los Regímenes
Si bien la teoría del régimen explica la persistencia de la cooperación, ha enfrentado importantes críticas:
- : Los realistas argumentan que los regímenes reflejan los intereses de los Estados poderosos y colapsan cuando el liderazgo hegemónico se desvanece.
- Sesgo institucional: Los teóricos críticos y los académicos del Sur Global argumentan que muchos regímenes incorporan normas occidentales y excluyen perspectivas no occidentales.
- Brechas de cumplimiento: Los regímenes a menudo carecen de mecanismos de cumplimiento, lo que conduce a una implementación selectiva y una rendición de cuentas desigual.
Además, la teoría del régimen tiende a minimizar la lucha política que implica el establecimiento de normas y el control de la agenda, lo que la hace vulnerable a las críticas del funcionalismo y la tecnocracia.
Figura 6
Mapa de las democracias del mundo. Estudio de The Economist

Nota. Esta figura expone la calificación de las democracias del mundo, distribuidas a través de las regiones, clasificándolas entre plenas, imperfectas, híbridas y autoritarias. Reproducido de: El Orden Mundial. (2023, febrero 6). Mapa del Índice de Democracia 2023 [Visualización interactiva]. https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/mapa-indice-democracia/ La teoría dominante de las RI ha sido criticada durante mucho tiempo por sus orígenes eurocéntricos, su rigidez epistemológica y su falta de compromiso con las realidades históricas y políticas del sur global. Estas críticas cuestionan no solo el contenido de las teorías dominantes, sino también los procesos mediante los cuales se produce, legitima e institucionaliza el conocimiento en este campo.
2.4.1. Criticas epistémicas a la corriente principal de las relaciones internacionales
Académicos como Steve Smith (2002) y Stanley Hoffmann (1977) argumentaron que las relaciones internacionales son una disciplina predominantemente occidental, moldeada por las preocupaciones geopolíticas de Estados Unidos y Europa. Teorías como el realismo y el liberalismo surgieron de contextos históricos específicos (guerras europeas, la Guerra Fría) y asumieron una relevancia ‘universal’ que no siempre coincide con las experiencias de las sociedades poscoloniales.
Esta crítica destaca el monopolio de la producción teórica por parte de unas pocas instituciones en el norte global y la marginación de otros sistemas de conocimiento, lenguajes y experiencias históricas.
2.4.2. Acercamientos postcoloniales y decoloniales
La teoría poscolonial en las Relaciones Internacionales se inspira en gran medida en pensadores como Edward Said, Frantz Fanon y Gayatri Spivak. Examina cómo los legados coloniales configuran la política global, no solo materialmente sino también discursivamente, a través de narrativas, representaciones y categorías.
Las principales preocupaciones incluyen:
- Cómo se construye el ‘otro’ en el discurso de las RI.
- La continua relevancia de las dinámicas de poder imperial.
- Las jerarquías racializadas arraigadas en el derecho y las instituciones internacionales.
Los teóricos decoloniales, en particular los de América Latina (por ejemplo Aníbal Quijano), enfatizan la ‘colonialidad del poder’: la persistencia de las formas coloniales de dominación en la economía, el conocimiento y la organización social, incluso después de la independencia política.
2.4.3. Teóricos desde el Sur Global y miradas alternativas
Académicos como Siba Grovogui, Arlene Tickner y Amitav Acharya abogan por el desarrollo de teorías de Relaciones Internacionales no occidentales que reflejen historias locales, sistemas normativos y tradiciones filosóficas.
Algunos enfoques incluyen:
- RI africanas: basadas en cosmologías comunales y luchas anticoloniales.
- Teoría de la dependencia latinoamericana y pensamiento decolonial.
- Perspectivas asiáticas: arraigadas en el confucianismo, el budismo y las experiencias regionales de imperio.
Estos marcos se resisten a ser meros ‘añadidos’ a los paradigmas existentes y, en cambio, proponen epistemologías alternativas arraigadas en el pluralismo histórico y civilizacional.
Figura 7
Transdisciplinariedad investigativa en las relaciones internacionales

Nota. La transdisciplinariedad de las corrientes del pensamiento en las RI se hace indispensable para su estudio y comprensión. Reproducido de: Nogueira, J. P. (2022). Teoría de las relaciones internacionales y el Sur Global. Relaciones Internacionales, (52), 95–122. https://www.redalyc.org/journal/5526/552656478006/html/ 2.4.4. El llamado al pluralismo
Existe un creciente llamado al : el reconocimiento de que ningún marco teórico por sí solo puede explicar la diversidad de experiencias globales. Esto implica no solo sumar más voces del sur global, sino también transformar la forma en que enseñamos, escribimos y practicamos las Relaciones Internacionales.
Iniciativas como el movimiento ‘Relaciones Internacionales Globales’ (Acharya, 2014) promueven seis principios fundamentales:
- Multiplicidad de civilizaciones.
- Agencia de actores no occidentales.
- Diversidad regional.
- Profundidad histórica.
- Rechazo del universalismo.
- Compromiso dialógico entre tradiciones.
Aprende más
Para conocer más sobre Neoliberalismo institucional, puedes leer el siguiente artículo ¡Accede aquí!
Aprende más
Para conocer más sobre Amitav Acharya (2014). “Global IR and Regional Worlds”, puedes leer el siguiente artículo ¡Accede aquí!
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Este recurso te ayudará a enfatizar sobre Cartografias teóricas del poder y la cooperación en Relaciones Internacionales ¡Accede aquí!
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