Esta clase aborda los temas relacionados con la pedagogía ambiental en el sistema escolar, siguiendo un enfoque de Marcel Zimmermann (Colombia), así como un breve recuento de tres metodologías de la educación que se relacionan directamente con el manejo del ambiente, y que permiten comprender la importancia de trabajar en entornos integradores e inclusivos, tomando en cuenta los espacios tanto internos como externos del aula.
El objetivo general que se espera alcanzar es la comprensión del cuidado holístico de los espacios ambientales en los que se realiza el proceso de enseñanza-aprendizaje y, fundamentalmente, el manejo de ambientes motivadores con responsabilidad ética, social e inclusiva. Al final de esta clase, el estudiante podrá discernir entre los ambientes descritos en la bibliografía y definir el más adecuado.
Engranaje ecológico
Metáfora que describe un sistema o proceso que funciona de manera eficiente y sostenible, imitando el funcionamiento armonioso de los ecosistemas naturales. En otras palabras, un “engranaje ecológico” es un sistema que logra sus objetivos sin agotar los recursos, generar residuos ni causar daños al medio ambiente.
Calentamiento Global
Elevación constante y gradual de la temperatura del planeta, consecuencia del incremento del dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero en la atmósfera, los cuales deterioran y amenazan la preservación de lo que se denomina la Casa Común.
Parafraseando a Zimmermann (2013), en su libro Pedagogía ambiental para el planeta en emergencia, este término se remonta al siglo XVIII, presente en obras literarias como la de Jean-Jacques Rousseau, lectura que en ese entonces era obligatoria en Francia, y considerando que ya en la década de 1970 se hablaba de la conservación de recursos, se concluye que este no es un tema nuevo. Más bien, es un término que cobra cada vez más importancia por la emergencia en la que vive el planeta (p. XIII).
Esta terminología se refiere al arte de enseñar todo lo relativo al hábitat de los seres vivos. Su misión principal debe mantenerse no solo en manos de especialistas, sino también en grupos humanos, ONG y otras instituciones con vocación para aportar al avance de una mejor interacción del ser humano con el medio. Además, Zimmermann (2013) distingue entre educación sobre el medio ambiente y educación en el medio ambiente, siendo esta última la que se desarrolla en espacios naturales, parques y entornos urbanos (p. 37).
Asimismo, la pedagogía ambiental aborda factores externos como los ambientes físicos, biológicos, socioeconómicos y culturales que interactúan entre sí. Por ello, al tratar del medio ambiente, hay que analizar la complejidad de cada uno de estos elementos como un (Zimmermann, 2013, p. 39).
2.1.1 Diseño y validación de un instrumento para medir las dimensiones ambiental, pedagógica y digital del aula
En la conceptualización y diseño de las aulas, se analiza cómo el paradigma pedagógico que guía la práctica educativa debe orientar las decisiones sobre la configuración del espacio de aprendizaje. Un diseño de aula basado en la actividad de aprendizaje y en el bienestar tanto del alumnado como del profesorado permitirá responder a diferentes contextos. Además, promoverá una planificación didáctica en la que se considere al estudiante como sujeto activo y al profesor como promotor constante de procesos de creación, exploración, diseño y evaluación, propios de metodologías indagativas, como el aprendizaje basado en proyectos o en la resolución de problemas (Byers, 2015; Byers, Hartnell-Young & Imms, 2018).
Sin embargo, los espacios que se sustentan únicamente en un enfoque pedagógico presentan limitaciones para adaptarse a diferentes momentos y estrategias de enseñanza, y solo permiten desarrollar el proceso desde una única perspectiva metodológica o concepción del proceso (por ejemplo, clase magistral, trabajo colaborativo, rincones basados en la teoría de las inteligencias múltiples, STEAM o laboratorio de ciencias). Si se aplica una visión pedagógica más amplia, el espacio y los elementos que se incluyen podrán responder de forma flexible a diferentes momentos de la actividad, a distintas agrupaciones de alumnos, al cambio de uso de un mismo espacio para diversos fines y a una variedad de necesidades, dependiendo del momento del proceso de aprendizaje que se esté desarrollando (Bautista, Escofet & López, 2019).
Zimmermann (2013) propone que la pedagogía ambiental (PA) debe ser un campo integrado en el sistema formal de educación oficial, complementándose con procesos de educación informal mediante la acción decidida de las asociaciones verdes, ONG, y grandes empresas públicas y privadas (p. 39).
En el libro mencionado, Colombia se toma como un referente, puesto que en su Ley General de Educación de 1994 —es decir, hace más de 30 años— se establece la obligación de integrar la educación ambiental en los diferentes niveles de enseñanza básica, mediante la implementación de una franja ambiental a lo largo de todo el pénsum académico de primaria y secundaria (Zimmermann, 2013, p. 42).
Lastimosamente, no se ha logrado los resultados que en este tiempo se podrían haber alcanzado. Preguntémonos, entonces: en el Ecuador, ¿desde cuándo se encuentra en las leyes el hacer de este tema una materia de currículo y qué ha sucedido hasta la fecha?
La ética ambiental se basa en la premisa de que todas las formas de vida tienen un valor intrínseco, independiente de su utilidad para los humanos. La riqueza de la biodiversidad es valiosa en sí misma, y la interferencia humana en los ecosistemas es actualmente excesiva y perjudicial.
Para abordar esta problemática, se postula la necesidad de un cambio ideológico y de políticas que priorice una buena calidad de vida sobre el crecimiento económico nocivo. Es fundamental reconocer que el hábitat natural es un sistema dinámico e interconectado, donde la manipulación humana requiere un criterio fundamentado para asegurar la supervivencia del planeta. En última instancia, es esencial el despertar de una conciencia colectiva para proteger nuestro entorno y superar las crisis ambientales.
Figura 2
Principios de la pedagogía ambiental
Nota. El esquema presenta los ejes conceptuales y estrategias planteadas por Zimmermann para integrar la pedagogía ambiental como un componente esencial en la educación, orientado a enfrentar la crisis ecológica global. Adaptado de Zimmermann, M. (2013). Pedagogía ambiental para el planeta en emergencia. Recuperado de https://elibro.puce.elogim.com/es/ereader/puce/69265?page=46
La educación ambiental constituye, a largo plazo, la mejor estrategia para evitar la extinción del planeta; así deben interpretarse los movimientos verdes que, gracias a sus acciones proactivas y preventivas, desarrolladas con el fin de proteger el ambiente frente a la situación crítica del , han logrado sensibilizar a las poblaciones en el contexto mundial. La ecología es ahora una verdadera medicina preventiva, imprescindible en el campo de la protección de los recursos y de la gestión sostenible (p. 47). Como lo propone Vaquette, Philippe (1996), “volverse medicina de la Tierra” (p. 48).
El esquema que se presenta a continuación (Figura 2) representa lo que se busca alcanzar con el desarrollo sostenible:
Figura 3
Esquema del desarrollo sostenible
Nota. La imagen representa los elementos esenciales para alcanzar el desarrollo sostenible, integrando dimensiones ambientales, sociales y económicas de manera equilibrada. Adaptado de Zimmermann, M. (2013). Pedagogía ambiental para el planeta en emergencia (p. 31).
Recuperado de https://elibro.puce.elogim.com/es/ereader/puce/69265?page=5
Lo deseable sería una orientación propia, partiendo de la cultura autóctona, con su propia valoración de la problemática continental, nacional y regional. De esta forma, se lograría una educación ambiental basada en las necesidades sentidas, teniendo en cuenta las fortalezas propias y los puntos débiles de los países, para evitar copiar los modelos del Norte y aportar al desarrollo evitando que los países en vías de desarrollo se dejen seducir por el modelo de los Estados más industrializados (p. 56).
Aprende más
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Es fundamental analizar la problemática ambiental para lograr un cambio de comportamiento respecto a las acciones necesarias para corregir la crisis medioambiental.
Se desarrollan las funciones relacionadas con la percepción, el pensamiento espacial, las actitudes, motivaciones, aprendizajes y comportamientos, junto con sus respectivas decisiones y concreciones finales. El sistema conductual funciona como una globalidad, en la que las personas constituyen el medio ambiente para conformar un escenario conductual característico de un nicho ecológico determinado.
Otros procesos utilizados adicionalmente son los relacionados con las categorías que conciernen a las funciones perceptivas mencionadas en la Figura 4: visión de las formas, audición de los sonidos, presión y tacto, sensación térmica, cinética intramuscular, sensación de dolor, gusto, olfato, y sensación de equilibrio o vértigo.
Figura 4
Factores perceptivos en la interacción con el medio ambiente
Nota. El esquema presenta las funciones perceptivas implicadas en la relación del ser humano con su entorno, incluyendo visión, audición, tacto, sensación térmica, cinestesia, dolor, gusto, olfato y equilibrio. Adaptado de Zimmermann, M. (2013). Pedagogía ambiental para el planeta en emergencia. Recuperado de
https://elibro.puce.elogim.com/es/ereader/puce/69265?page=61
En la teoría del pensamiento complejo se dice que la realidad se comprende y se explica simultáneamente desde todas las perspectivas posibles. Se entiende que un fenómeno especifico puede ser analizado por medio de las más diversas áreas del conocimiento, mediante el “entendimiento transdisciplinar”, evitando la habitual reducción del problema a una cuestión exclusiva de la ciencia que se profesa… Según el pensamiento complejo, el estudio de un fenómeno puede abordarse desde dos perspectivas: holística y reduccionista. La primera se refiere a un estudio del todo o del “todo múltiple”, mientras que la segunda corresponde al análisis de las partes (Zimmermann, 2013, p. 86).
Hasta la década de 1960, el concepto de consumo en psicología se encontraba algo desenfocado. La American Psychological Association (APA), por ejemplo, trataba este tema como parte de la noción general de consumo y de la adquisición de bienes y servicios como prioridad. Posteriormente, se comenzaron a considerar componentes cognoscitivos, afectivos y conductuales de las actitudes de consumo, tales como:
Etapas del ciclo vital de la familia.
Aspectos socioculturales, pautas de consumo.
Representaciones sociales relacionadas con el consumo.
Aspectos ocupacionales y profesionales del estilo de vida.
Grupos de edad (infancia, juventud, adultez, vejez).
La interacción de estos conjuntos actitudinales o pautas de conducta de consumo puede dar lugar a frustraciones intolerables en quienes no disponen de empleo y/o educación. Esto puede manifestarse en actitudes de protesta, delincuencia común, crimen, búsqueda de dinero fácil, protestas masivas, saqueos y reclamos de derechos humanos, económicos y socioculturales —principalmente por parte de sectores empobrecidos y minorías excluidas—. Todo esto conforma la problemática en la que surge la psicología ambiental, que actualmente aporta planteamientos conceptuales, metodológicos y aplicados fundamentales para enfrentar el problema de la preservación de los recursos no renovables (Zimmermann, 2013).