Diagrama de temas
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Praxis de la Pedagogía Ambiental: Principios y Aplicaciones
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Introducción
La praxis pedagógica tiene como objetivo principal la enseñanza, lograda mediante la práctica y la reflexión. Se trata de un proceso continuo que entrelaza lo cognitivo con lo práctico, siempre a través de una reflexión constante. Esta aplicación de los conocimientos pedagógicos en el contexto ambiental es clave, ya que permite a los estudiantes tomar conciencia plenamente de las necesidades complementarias que existen al realizar un análisis exhaustivo de los espacios y las personas.
Su propósito principal es que los estudiantes generen propuestas de aplicación y administración de espacios educativos ambientales. Al final de la materia, se espera que los estudiantes hayan comprendido la importancia de organizar las aulas de forma holística, tomando en cuenta actividades prácticas y reflexivas.
Profundización especializada
Se refiere a un nivel de estudio o formación que va más allá de la licenciatura o pregrado, en el cual se busca un conocimiento más profundo y específico dentro de un área particular de una disciplina o profesión. Este tipo de formación puede encontrarse en programas de especialización o maestrías de profundización, y su objetivo es desarrollar competencias avanzadas para la solución de problemas o el análisis de situaciones complejas en un campo específico.
Juegos de desarrollo sensorial
Son actividades diseñadas para estimular los cinco sentidos principales (vista, oído, tacto, olfato y gusto), y también los sentidos menos conocidos, como el vestibular (equilibrio) y el propioceptivo (conciencia de la posición del cuerpo). Estos juegos ayudan a los niños a explorar el mundo que les rodea, a comprender sus propiedades y a desarrollar habilidades importantes en áreas como la motricidad fina, el lenguaje y la resolución de problemas.
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3.1 Principios básicos de los modelos de pedagogía ambiental3.2. Procedimientos prácticos para diseñar un proyecto de pedagogía ambiental
Parafraseando a Zimmermann M., la pedagogía ambiental, propuesta en 1977, es una corriente educativa fundamental que busca fomentar una comprensión profunda de la complejidad del medio ambiente. Esta complejidad radica en la intrincada interacción de sus componentes biológicos, físicos, sociales, económicos y culturales.
El propósito principal de la pedagogía ambiental es difundir conocimientos y valores, promoviendo comportamientos ecológicamente responsables. Asimismo, busca desarrollar las habilidades necesarias para que las personas participen activamente en la prevención y solución de los problemas ambientales, contribuyendo al mantenimiento y la restauración de la calidad de vida en su entorno (Zimmermann, 2013, p. 101).
Los modelos varían en función del ambiente y del contexto sociocultural, pero la base es modificar la mentalidad, las actitudes y los patrones de conducta para crear ambientes más responsables y ecológicos. Por ejemplo, cada localidad tendrá sus propios referentes y protegerá las especies, incluida la humana, como un agente proactivo.
Se puede afirmar que la educación ambiental ha sido creada por Rousseau en el siglo XVIII, a partir de dos de sus obras más famosas: El contrato social y L' Émile (o De la educación), cuyos planteamientos han sido ampliados y fortalecidos posteriormente en Europa y en el resto del mundo. El lema nuevo es ‘Leer la naturaleza más que los libros. (Zimmermann, 2013, p. 102).
La pedagogía ambiental se fundamenta en tres criterios conceptuales y metodológicos:
- Nueva aprehensión de lo real
- Desarrollar una visión global
- Enseñar con métodos interactivos y enfoques pluridisciplinarios
3.1.1 Nueva aprehensión de lo real
La propuesta es educar para el cambio, a través del desarrollo perceptivo y de la comprensión de los desafíos ambientales y cívicos; es decir, formar estudiantes comprometidos con los recursos naturales y los valores ecológicos universales. Esto incluye temas de hábitat, transporte, producción y consumo.
Como parte del conocimiento de la praxis, es importante reconocer que existen varias razones para llevarla a cabo, considerando la necesidad de cubrir los requerimientos humanos que se han ido desarrollando a lo largo de los años. Así pues, praxis como la de diseño, la experimental o la científica —entre otras— surgen por la necesidad de mejorar las relaciones o, de alguna manera, las interrelaciones que el sujeto requiere.
La historia humana revela un proceso constante de adaptación: social, cultural, política, educativa, económica y tecnológica. “En ese recorrido, el ser humano ha interactuado con los recursos que le ofrece la naturaleza, pero lo ha hecho desde una perspectiva antropocéntrica que ha dejado una profunda huella ecológica en el planeta” (Osorio Quintero, 2025, p. 110).
Hoy, frente a una crisis ambiental sin precedentes, se vuelve urgente adoptar una postura crítica y un accionar consciente, guiado por valores, creencias e intereses que promuevan el respeto y la sostenibilidad. La Educación Ambiental para la sostenibilidad propone justamente eso: formar ciudadanos capaces de comprender la complejidad de la problemática ambiental y actuar con responsabilidad.
Desde esta mirada, los programas de formación y sensibilización no solo informan, sino que transforman. Centran su atención en los efectos de nuestras acciones y en la necesidad de construir una nueva relación con el entorno, más ética, empática y sostenible.
La pedagogía ambiental no es solo una herramienta educativa, sino una invitación a repensar nuestro lugar en el mundo y a formar comunidades comprometidas con el cuidado de la vida en todas sus formas. (Rotundo, 1973; Soto, 2007; Phyälä, 2009; WWF, 2010, 2012, 2014, 2016, como se citan en Valero & Balbi, 2020).
3.1.2 Desarrollar una visión global
Esta perspectiva integral enseña metas pedagógicas y metodológicas como:
- Una decisión desencadena una reacción dentro del sistema.
- Una visión global permite sistematizar los efectos para la toma de decisiones.
- Gestionar de forma integral el cuidado del ambiente con la participación de la comunidad, a través del diálogo previo.
(…) Se trata de propuestas pedagógicas orientadas a la integración de saberes, a la comprensión de problemas complejos, globales y contemporáneos, junto a la construcción del compromiso social. Proyectos que ponen en juego las diferentes perspectivas de los espacios curriculares, hacia el objetivo de la participación de todos los actores de la comunidad, promoviendo y potenciando posibilidades de acción (Consejo General de Educación de Entre Ríos, 2021, p. 19).
3.1.3 Enseñar con métodos interactivos y enfoques pluridisciplinarios
La realidad de nuestro sistema educativo, a menudo, presenta aulas como espacios reducidos y generadores de estrés, lo que hace que el recreo cumpla una función esencial al satisfacer la necesidad de salir a espacios abiertos. En la misma línea, y con la convicción de que los espacios libres y naturales son fundamentales para la formación integral y la integración social de los estudiantes, se presentan algunas ideas:
- Trabajar en temas ambientales.
- Integrar a varias asignaturas el tema propuesto.
- Utilizar la mayor cantidad de estrategias para mejorar la creatividad y el trabajo colaborativo.
- Evocar o visualizar los espacios verdes para generar interés en el aula.
La pedagogía ambiental transita de la intención a la acción crítica, donde el estudiante siente y piensa. En el aula, puede abordarse un problema ambiental específico y centrarse en la causa, las consecuencias y su influencia en la comunidad, creando a través de la discusión acercamientos a la resolución y toma de decisiones, así como a la gestión y comprensión de los diferentes niveles de responsabilidad; es pensarnos desde las propias identidades (Consejo General de Educación de Entre Ríos, 2021, p. 23).
A continuación, se presenta un gráfico que permite identificar algunas de las claves que incentivan la educación ambiental.
Figura 1
Adaptado de “5 claves para incentivar la educación ambiental”.

Nota. Presenta cinco ejes estratégicos para incentivar la educación ambiental, destacando la integración de conocimientos, la participación comunitaria y la acción responsable hacia el entorno natural. Adaptado de 5 claves para incentivar la educación ambiental, Todo Ingenierías, s/f. Recuperado de https://todoingenierias.com/perspectiva-clave-educacion-ambiental-e-ingenieria-de-flora-y-fauna/. 3.3. Talleres grupales, salidas pedagógicas y campos de vacacionesPara diseñar proyectos de pedagogía ambiental, es indispensable realizar una evaluación previa de los estudiantes. Antes de iniciar cualquier proceso educativo, debemos conocer el nivel de sus conocimientos, aptitudes e intereses académicos. Específicamente, en el ámbito de la educación ambiental, necesitamos recabar la siguiente información de entrada de los participantes:
- ¿Cuál es su nivel de formación ecológica previa en el campo ambiental?
- ¿Cuál es su interés ecológico por la conservación de los recursos no renovables?
- ¿Cuál es su nivel de desarrollo sensorial?
- ¿Cuál es su registro de conductas ecologistas?
El pedagogo deberá evaluar previamente estas actitudes, conocimientos y conductas de entrada de sus nuevos estudiantes, e identificar sus fortalezas y puntos débiles, con el fin de trazar una línea de base a partir de la cual podrán medirse sus avances y los efectos del proceso de enseñanza psico-socioambiental (Zimmermann, 2013, p. 106).
"Todo nivel es bueno, de ahí en adelante, cada avance cuenta."
Figura 2
Manual para la elaboración de Proyectos Educativos Ambientales.

Nota. Expone la estructura metodológica para la elaboración de proyectos educativos ambientales, incluyendo fases de diagnóstico, planificación, ejecución y evaluación. Tomado de Manual para la elaboración de Proyectos Educativos Ambientales, por G. Ramírez, 2014. Recuperado de https://www.academia.edu/25233893/Manual_para_la_elaboraci%C3%B3n_de_Proyectos_Educativos_Ambientales. Para potenciar la enseñanza y el aprendizaje, es esencial que estudiemos las salidas de campo. Al comprender a fondo su valor, podremos convertirlas en una alternativa que impacte y promueva cambios fundamentales en el proceso educativo.
En este sentido, Álvarez, Vásquez y Rodríguez (2016) caracterizan la salida de campo como la oportunidad de explorar, descubrir y redescubrir una realidad cercana o lejana para los estudiantes; tratándose de un proceso donde el nombre de las cosas juega un papel esencial para poder observarlas, describirlas y explicarlas in situ, convirtiéndolas en objeto de investigación.
Brusi, Zamorano y Casellas (2011) sostienen que, a partir de las salidas de campo, se puede desarrollar un aprendizaje fundamental, donde la interacción entre conocimientos, habilidades y actitudes alcanza su máxima expresión al enfrentarse al estudio de objetos, fenómenos y problemas reales en el medio natural. Desde el punto de vista de los estudiantes, las concepciones de las salidas de campo están orientadas a la consolidación de los procesos de carácter histórico, geográfico y ambiental, dado que, dentro de la realización de las mismas teorías, se da paso a la integración de los procesos en los distintos entornos y contextos (Márquez-Fúnes & Flórez-Nisperuza, 2021).
3.3.1. Preparar al educando
Un aporte importante para los educandos lo presenta el neuroeducador Jesús C. Guillén en su libro Neuroeducación en el aula y en el blog Escuela con cerebro, en donde presenta un video con varios ejemplos de cómo el educando puede complementar su forma de trabajar con ideas definidas por la neurociencia. Menciona que, en una verdadera Escuela con cerebro —y con corazón—, todos los niños y adolescentes son bienvenidos y aprenden juntos, siendo diferentes. La neuroeducación constituye una nueva mirada flexible, positiva y optimista, porque está en consonancia con diversas metodologías de aprendizaje activo y porque fomenta el desarrollo de competencias para la vida; o, mejor dicho, es la propia vida.
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Para conocer más sobre Neuroeducación en el aula. De la teoría a la práctica, puedes ver el siguiente video ¡Accede aquí!
Figura 3
Escuela con cerebro

Nota. Se presenta un espacio de documentación y debate sobre neurodidáctica, creado por Jesús C. Guillén, que aborda estrategias de enseñanza basadas en los avances de la neurociencia. Tomado de Guillén, J. (2017). Escuela con cerebro. Recuperado de https://escuelaconcerebro.wordpress.com/.
Parte de los elementos de información previa servirán para la elaboración de materiales didácticos, que se presentarán a los alumnos antes de la salida: diapositivas, videos, revistas, guías turísticas, recortes de prensa, libros especializados sobre flora, fauna y sobre aspectos geológicos de la región. También será de gran utilidad organizar y realizar un taller preliminar, puesto que en él pueden indicarse los elementos adecuados de la salida, que motiven y centren la atención en los principales puntos de interés ecológico de la visita (Zimmermann, 2013, p. 108).
La UNESCO, en su documento Educación para la ciudadanía mundial: preparar a los educandos para los retos del siglo XXI, proporciona mayores detalles relacionados con la preparación del educando.
Figura 4
Educación para la Ciudadanía Mundial

Nota. Resume los componentes clave de la educación para la ciudadanía mundial, con énfasis en preparar a los estudiantes para enfrentar los retos globales del siglo XXI. Tomado de Educación para la Ciudadanía Mundial: preparar a los educandos para los retos del siglo XXI, UNESCO, 2016, ISBN 978-92-3-300042-1. Recuperado de https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000244957.
En el Ecuador, a través de actividades lúdicas y complementarias, se apoya a los estudiantes en su aprendizaje y se evita que permanezcan inoperativos durante el período de vacaciones. Veamos como ejemplo lo que hace la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.
Aprende más
Para conocer más sobre Salidas académicas , puedes leer el siguiente artículo ¡Accede aquí!
Figura 5
Salidas académicas: PUCE – Identidad y Misión

Nota. Muestra una de las iniciativas de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador para fomentar el aprendizaje experiencial mediante salidas académicas y actividades de servicio comunitario. Tomado de PUCE – Identidad y Misión, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, s/f. Recuperado de https://www.puce.edu.ec/identidad-y-mision/servicios-pastorales/.
3.3.2. Recomendaciones para orientar las actividades
Es fundamental que los estudiantes desarrollen una conciencia crítica y activa frente a la problemática ambiental, comprendiendo la relación entre sus prácticas diarias y la sostenibilidad del planeta. La educación ambiental no solo debe estar presente en los contenidos académicos, sino que debe ser una parte esencial de la vida escolar.
La riqueza de una pedagogía verde permite trabajar en ejes centrales: la naturaleza es un espacio de reencuentro con la fuente misma de la vida, con la madre naturaleza en todo su esplendor de formas, ruidos, aromas, luminosidad y coloridos. La llegada al sitio escogido llena al visitante de sentimientos positivos. Será oportuno permitirle vivir intensamente este momento y recibir el impacto emocional que ello despierta. En un momento posterior, se pueden iniciar dinámicas en las cuales se invite a crear, reanimar, revivir y compartir con los demás estos sentimientos y emociones.
La naturaleza, en el lugar elegido, ofrece un nuevo espacio para explorar, similar a la curiosidad de un niño descubriendo objetos a su alcance. La exploración del terreno puede conducir a diferentes niveles de análisis y síntesis, desde la sensibilización hasta una , dependiendo de los objetivos de cada salida ecológica.
En el caso del ecoturismo, por ejemplo, se trabaja generalmente a nivel de sensibilización, con base en locomociones y breves pausas para ofrecer explicaciones biológicas y/o geológicas oportunas y sencillas, con su respectiva sesión de dibujos o de sociodrama, y con la posterior retroalimentación colectiva para llegar a breves nociones de algunas ciencias, con el fin de comprender mejor el sistema explorado. Para niños escolares “neófitos” en ecología, se puede proceder de la misma manera (Zimmermann, 2013, pp. 108-109).
Incluyo un aspecto importante que sirve para la propia reflexión: Rivera Franco, J. (2020) pone de manifiesto que la Pedagogía del ejemplo es una necesaria dimensión en la formación para la educación ambiental, que comprende la regla de oro: “No hagas al otro lo que no quieres que te hagan a ti”.
Esto implica que, si deseamos aguas limpias, no debemos contaminarlas; si buscamos paisajes verdes, no debemos deforestar indiscriminadamente; y si queremos compartir nuestro espacio con otras especies, debemos respetar toda forma de vida (Consejo General de Educación de Entre Ríos, 2021, p. 24).
Si pensamos en estructurar ambientes de aprendizaje relacionados con el ecosistema, en la siguiente infografía se pueden ver unas breves recomendaciones:
Figura 6
Aspectos clave para el diseño de ecosistemas de aprendizaje

Nota. Presenta diez aspectos clave para el diseño de ecosistemas de aprendizaje, destacando elementos que favorecen la motivación, la formación integral y la conexión entre participantes. Adaptado de 10 aspectos clave para el diseño de ecosistemas de aprendizaje, por D. Kassanni, 2024, Observatorio de Innovación Educativa – Tecnológico de Monterrey. Recuperado de https://observatorio.tec.mx/ambientes-de-aprendizaje-espacios-que-motivan-forman-y-conectan/.
3.3.3. Técnica de la retroalimentación
En la técnica de la retroalimentación se utilizan dos formas, según el hemisferio cerebral trabajado:
- Retroalimentación subjetiva, emocional, artística: por medio de la expresión narrativa, poética, dibujada, actuada, gestual de los elementos recordados (sensaciones, emociones, impresiones, vivencias). Esta estrategia es excelente para lograr la sensibilización de los educandos ante la temática ambiental.
- Retroalimentación racional, conceptual y objetiva: reflexión de carácter científico, con base en la recolección de datos, observaciones seriadas, clasificadas, ordenadas, sintetizadas y sistematizadas. (Zimmermann, 2013, p. 110).
Además, estudios sobre la especialización hemisférica sugieren que la atención puede modular la participación de ambos hemisferios, dependiendo del tipo de tarea y del nivel de representación requerido. El hemisferio izquierdo tiende a dominar funciones lingüísticas y analíticas, mientras que el derecho se especializa en procesamiento espacial, emocional y creativo. Esta comprensión neuroeducativa respalda el uso combinado de ambas formas de retroalimentación para lograr un aprendizaje integral. (Machado et al., 2013, p. 513).
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