El Rapport en la evaluación psicológica es una herramienta de vital importancia, como lo refieren Zeidner, M., & Matthews, G. (2011). Sin la empatía entre el niño, niña y adolescente y el psicólogo forense, la entrevista no tendrá un buen nivel de eficacia, por lo cual no se podrá cumplir con lo requerido en la disposición de la pericia psicológica. Esto podría generar malestar emocional en la presunta víctima y frustración y desprestigio profesional para el entrevistador.
Adentrándonos en la historia del Rapport, según Ainsworth, M. D. S. (1989), este concepto se hace relevante desde el siglo XIX con los estudios en el campo científico de Sigmund Freud, quien subraya la importancia del Rapport en el proceso terapéutico. Freud, S. (2010), enfatiza que, para el éxito de la terapia o análisis, es crucial instaurar el Rapport. En el campo pericial, más que en el clínico, la empatía terapéutica debe primar sobre cualquier objetivo de la evaluación psicológica. Sin Rapport, no hay eficacia ni resultados positivos en la evaluación cuando los usuarios son niños, niñas y adolescentes.
Emociones
Son respuestas innatas de corta duración que las personas experimentan en situaciones específicas.
Cognitivo
Estas son actividades mentales donde intervine en el procesamiento de la información, como la percepción, atención, memoria, lenguaje, resolución de problemas y toma de decisiones.
A través de estos tres pilares fundamentales, en nuestro caso, el niño, niña y adolescente siente seguridad para comentar su problema. Este proceso establece la relación emocional y de confianza, como lo refieren Duncan, R. A., & Wessel, R. (2016). El Rapport es clave para que el evaluado, en este caso el niño, niña y adolescente, conecte genuinamente con el evaluador.
Un componente crítico de este proceso es el establecimiento del Rapport, en el ámbito pericial como parte del trabajo del evaluado, como lo refiere Miller, W. R., & Rollnick, S. (2013), al explorar las técnicas apropiadas para establecer el Rapport y la importancia de que por medio de estas técnicas la narrativa libre en la evaluación, así como la metodología, fiabilidad, validez, por ello se detallan algunas técnicas.
Escucha activa:
Esta técnica envuelve no solo escuchar las palabras del niño, niña y adolescente, sino también observar el lenguaje corporal, las expresiones faciales y prestar atención al contenido de lo que comenta sobre el evento traumático, como lo refiere Gorden, R. L. (2016). El evaluado se sentirá escuchado y atendido al utilizar frases que demuestren interés genuino, como "Me parece muy interesante lo que dices. ¿Puedes contarme más?". Esto proporciona un espacio seguro donde el niño, niña y adolescente se sienta valorado y comprendido.
Reflejar el lenguaje corporal:
Esta técnica consiste en realizar imitaciones tenuemente, de la postura que adopta el niño, niña y adolescente logrando realizar la conexión de forma espontánea y natural según lo manifiesta Bachelor, A. (2013), ya que reiterar o parafrasear lo que el niño ha dicho ayuda a demostrar que se está escuchando activamente y la postura corporal que usa el evaluador debe demostrar lo que manifiesta con su lenguaje verbal como por ejemplo, si el niño menciona que se siente excluido en la escuela, el evaluador puede responder: "Parece que te sientes solo a veces en la escuela. ¿Quieres hablar sobre eso?" y utilizar una postura corporal que demuestre apertura, ya que ahí este reflejo no solo reafirma lo que el niño siente, sino que también puede alentarlo a compartir más.
Uso del mismo tono y ritmo de voz:
Es fundamental utilizar un lenguaje apropiado a la edad y nivel de comprensión del niño, niña y adolescente ya que, según Hubble, M. A., & Miller, W. R. (Eds.). (2017), lograr modular la voz del profesional que lleva la entrevista con el tono de voz del niño, niña y adolescente que se encuentra relatando los presuntos hechos, es lograr obtener una sensación positiva por afinidad y además a medida de lo posibles se debe evitar incluye terminología técnica que pueda ser confusa al momento de explicar los conceptos ya que se los realiza de forma sencilla y utilizando ejemplos claros, se facilita la comunicación y se reduce la ansiedad del niño, niña y adolescente en el proceso de la evaluación.
Preguntas Abiertas:
El psicólogo que lleva la entrevista debe asegurarse de que sus preguntas reflejen interés en el niño, niña y adolescente que se encuentra en la entrevista, como refieren Barrett, L. F., & Russell, J. A. (2015), pues necesita realizar preguntas que no sean sugeridas ni cerradas, para que los menores puedan expresar sus emociones y sentimientos sin miedo a ser juzgados, utilizando preguntas como por ejemplo: "¿Me podrías decir qué es lo que más disfrutas de tu escuela o colegio?" o "¿Me podrías indicar qué aspectos te agradan más sobre tu forma de ser?"
Nota
En las preguntas abiertas, la conexión emocional, la exploración y curiosidad, el interés genuino, la exploración personal y sus aspiraciones para el futuro son elementos que ayudan al psicólogo evaluador a demostrar su interés en el niño, niña y adolescente más que en el hecho en concreto que los llevó a ser evaluados, como refieren Kosslyn, S. M., & Rosenberg, R. S. (2006).
Encuentra intereses comunes:
Según Norcross, J. C., & Wampold, B. E. (2011), para generar un ambiente de confianza entre el niño, niña y adolescente, se debe validar la empatía, empezando por entablar conversación sobre temas diversos. De esta manera, se van validando las emociones del niño, niña y adolescente antes de preguntar qué fue lo que le sucedió, con preguntas como, por ejemplo: "¿Es importante para mí saber qué es lo que tú sientes sobre esta situación?", para que los menores puedan sentir que sus emociones son importantes para el psicólogo que los está evaluando.
Muestra de empatía:
Esta técnica se caracteriza por crear conexión en el ámbito emocional, validando y reconociendo los sentimientos del niño, niña y adolescente para que sientan que son importantes como seres humanos, más no como objetos de evaluación, como mencionan Wong, C. S., & Law, K. S. (2002). Para establecer una relación de confianza, se debe responder a las emociones que expresa el niño, niña y adolescente, como tristeza, ira, enojo, frustración, ansiedad y angustia, con frases como: "Es completamente normal sentirse así, es una situación difícil". Esto probablemente ayude al niño, niña y adolescente a abrirse. La empatía no solo permite que el niño, niña y adolescente se sienta escuchado, sino que también establece un vínculo emocional que facilita la comunicación.
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Este link es para observar un proceso de cómo entablar Rapport entre usuario y evaluador ¡Accede aquí!
Contacto Visual:
Según Ivey, A. E., & Ivey, M. B. (2017), una manera práctica y sencilla de generar una conexión entre el psicólogo y el niño, niña y adolescente durante la entrevista psicológica consiste en transmitir seguridad y confianza del evaluador al menor, para que se sienta más cómodo y tenga la confianza necesaria para expresar sus emociones. El contacto visual es crucial desde el primer momento en que el niño, niña y adolescente ingresa a la oficina, como muestra de nuestro interés hacia ellos como personas, y no solo como víctimas.
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Este video nos deja consejos de cómo podemos hacer que la mirada no sea un factor de preocupación en el evaluador ¡Accede aquí!
Utilizar el nombre de la persona:
Desde el momento en que el niño, niña y adolescente ingresa a la oficina, el psicólogo evaluador debe presentarse por su nombre y preguntar al niño, niña y adolescente cuál es su nombre y con qué nombre se siente más cómodo que lo llamen. Así se logra un ambiente más acogedor que facilita la comunicación y fomenta la confianza, como lo expresa Goleman, D. (2006), pues al no existir tensión en el ambiente, se reduce la ansiedad, mejora la comprensión, y, lo más importante, se humaniza la experiencia de ser evaluado a causa de un evento traumático del que fue víctima.
Consiste en una técnica que permite al niño, niña y adolescente expresar de manera autónoma lo que sienten, para que afloren sus emociones, sentimientos y pensamientos de manera espontánea, como dice Flusser, V. (2011). Esto facilita que el menor sienta la seguridad necesaria para comentar lo que le sucedió, sin regirse a un interrogatorio en el cual se pueda sentir vulnerado, interrogado, o señalado por lo acontecido. El Rapport debe fluir de manera natural en el proceso de la evaluación pericial, teniendo en cuenta que no se permiten más de tres sesiones en el proceso de evaluación. La tolerancia, la paciencia y el rechazo a adoptar roles de poder o mando durante la entrevista con el menor son factores fundamentales para que la entrevista fluya de manera satisfactoria, como resalta:
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Les dejo un video de cómo realizar la entrevista de narrativa libre basada en el protocolo de escucha especializada: ¡Accede aquí!
A continuación, se enumeran algunas características importantes sobre la narrativa libre:
Facilita la comunicación:
La narrativa libre permite que los niños, niñas y adolescentes se expresen de manera espontánea y natural, como manifiestan McCroskey, J. C., & McCroskey, L. L. (2015), arrojando así resultados que revelen información valiosa, pues en una entrevista convencional interrogativa no se podrán obtener resultados satisfactorios.
Exploración emocional:
A través de la narrativa del niño, niña y adolescente, en base a la exploración emocional, se tiene la oportunidad de explorar el real estado de ánimo del evaluado, como lo refiere Fredrickson, B. L. (2001), para verbalizar sus emociones. Esto no solo les ayuda a procesar sus sentimientos, sino que también proporciona al evaluador una comprensión más profunda de su mundo interno.
Identificación de patrones:
El niño, niña y adolescente, al compartir las historias, puede revelar patrones de pensamiento y comportamiento, como refieren Hastie, T., Tibshirani, R., & Friedman, J. (2009), así como preocupaciones subyacentes. De esta manera, como evaluadores obtenemos la información necesaria no solo de los presuntos hechos, sino también la sintomatología de los niños, niñas y adolescentes para poder realizar nuestro análisis forense.
Existen algunos ejemplos, como: si el niño, niña y adolescente relata recurrentemente experiencias de conflicto en sus historias, puede estar reflejando sus propias luchas interpersonales en la escuela, hogar o medio social en donde se desenvuelve, a causa del presunto hecho o de otros aspectos que formen parte de su vida diaria.
Según la evaluación psicológica pericial aplicada a niños, niñas y adolescentes, debe contar como factor primordial con la Narrativa Libre, ya que es dentro de la entrevista o evaluación que este será el principal objetivo del entrevistador o psicólogo forense, lo manifiesta Bhatia, K. (2010). En otro tipo de entrevistas se pueden realizar preguntas cerradas con la finalidad de obtener la información para realizar el proceso, pero en el campo forense no se puede inducir al niño, niña y adolescente a que nos den respuestas predeterminadas; estas deben surgir naturalmente de ellos.
El proceso sistemático de la evaluación psicológica pericial a niños, niñas y adolescentes, donde la narrativa libre permite evaluar las funciones mentales superiores, elementales y complejas, como el comportamiento, las emociones y la cognición de los niños, niñas y adolescentes, como refieren Sternberg, R. J., & Sternberg, K. (2016). El objetivo es comprender e identificar los problemas que el niño, niña y adolescente se estén atravesando a causa del presunto hecho, y para ello la narrativa libre es la base primaria de la evaluación, ya que nos permite diseñar técnicas de intervención adecuadas.
Para conocimiento y reforzamiento, a continuación, tenemos algunas entrevistas en las que la narrativa libre es el objetivo principal, ya que es un proceso fundamental para garantizar que se aborden las necesidades emocionales, somáticas, comportamentales y educativas de los niños, niñas y adolescentes, y asegurar su bienestar en el desarrollo integral posterior a la evaluación pericial.
La narrativa libre es una herramienta valiosa en varios contextos de evaluación psicológica:
Evaluaciones clínicas:
En el ámbito clínico, la narrativa libre permite a los niños, niñas y adolescentes expresar problemas emocionales, somáticos o conductuales y problemas de su entorno familiar, educativo y social, como refieren Holstein, J. A., & Gubrium, J. F. (2000). La expresión debe ser abierta para que los profesionales puedan identificar necesidades específicas, síntomas e indicadores que requieren atención, dado que al resolver los problemas que para los niños, niñas y adolescentes son primordiales, se afianzará el Rapport con el terapeuta.
Evaluaciones educativas:
Según lo que indican Liem, G. A. D., & Martin, A. J. (2011), en el entorno escolar, cuando un niño, niña y adolescente es entrevistado por el profesional en psicología educativa, la forma más práctica para que puedan manifestar lo que les preocupa o el porqué de su comportamiento es dejarlos que se expresen libremente sin realizar interrogatorios. De esta manera, la narrativa libre puede ser útil para comprender las dificultades que el estudiante está atravesando, ya sean en el contexto de aprendizaje, comportamiento, familiar o social.
De lo que el niño, niña y adolescente manifiestan en la entrevista, según Polkinghorne, D. E. (2007), la información obtenida puede ser crucial para diseñar estrategias de intervención en el área educativa.
Evaluaciones forenses:
Las evaluaciones psicológicas periciales en niños, niñas y adolescentes en situaciones de abuso sexual, violación, maltrato, o trata de personas, según Broughton, M. (2015), proveen una narrativa libre que proporcionará información crítica, valiosa o primordial sobre la experiencia del niño, niña y adolescente respecto al hecho bajo investigación, permitiendo a los evaluadores comprender ampliamente las circunstancias que rodean la victimización, y desarrollar intervenciones adecuadas, tanto para el niño, niña y adolescente, como para el proceso penal o civil que se investiga.
El cierre de la entrevista en psicología forense con niños, niñas y adolescentes es trascendental para consolidar la relación de confianza entre el profesional (psicólogo forense) y el entrevistado, según Koocher, G. P., & Keith-Spiegel, P. (2016). El cierre efectivo permite al entrevistador realizar una retroalimentación que resuma los puntos clave de la evaluación psicológica, asegurando que el niño, niña y adolescente se sienta comprendido y valorado, luego de haber expuesto su dolor y miedos frente a una persona desconocida con el fin de recibir ayuda.
Al realizar un buen cierre, se logran reducir los niveles de ansiedad, miedo, y tristeza del niño, niña y adolescente, como manifiestan McCrory, E. J., & Vachon, J. (2018). Es importante realizar un cierre orientado a las emociones del niño, niña y adolescente. Esto dejará abierta la posibilidad de futura colaboración si es necesario y facilitará una mejor comunicación en interacciones posteriores.
El cierre de la entrevista es un momento crítico que puede influir en la percepción del niño, niña y adolescente sobre el proceso de evaluación. Algunos elementos clave a considerar son:
Resumen de la sesión:
El cierre de la entrevista psicológica nos permite integrar toda la información recopilada durante el proceso de la evaluación, para que el niño, niña y adolescente clarifique o verifique cualquier malentendido dentro de la evaluación psicológica pericial, como manifiesta Hecker, T. (2007). Esta integración no solo mejora la calidad de los datos obtenidos, sino que también ayuda a establecer un marco claro sobre el proceso investigativo.
Algo importante es recapitular los puntos clave discutidos durante la evaluación, ya que esto ayuda a confirmar que ambos han comprendido la conversación y el propósito de la evaluación.
Agradecimiento:
Durante el cierre de la entrevista, el niño, niña y adolescente tiene la oportunidad de reflexionar sobre lo discutido, gracias al agradecimiento que realizará el profesional en psicología forense por su participación y honestidad, lo que refuerza la relación y le lleva a una mayor autoconciencia de su situación, como manifiestan Casado, B. L., & Negi, N. J. (2016).
En este proceso de reflexión, como expresa Hill, C. E. (2016), aunque puede ser emotivo para el niño, niña y adolescente, no se debe perder la objetividad del entrevistador, pues podría surgir algún signo relevante para la investigación que no fue presentado durante la evaluación.
Sugerencias para el futuro:
En la etapa de cierre, se debe proporcionar información sobre los próximos pasos de la investigación para ayudar al niño, niña y adolescente a sentirse apoyado, como refieren Grisso, T. (2003). Mantener un enfoque positivo es importante, ya que el cierre en evaluaciones psicológicas de carácter forense debe realizarse de manera ética y profesional, respetando la normativa legal de este tipo de intervenciones.
Espacio para preguntas:
Según Hacking, I. (2002), invitar al niño, niña y adolescente a expresar dudas o preocupaciones sobre el proceso de la evaluación psicológica pericial puede ayudar a crear un ambiente de comunicación asertiva. Esto facilita al entrevistador (psicólogo forense) el uso de herramientas para hacer que el menor se sienta más cómodo con el proceso de evaluación.
Asimismo, es importante tomar en cuenta ciertos aspectos para el psicólogo evaluador, como refieren McAdams, D. P. (1993), sobre la importancia de considerar el momento del cierre de la entrevista posterior a su finalización con el niño, niña y adolescente. El cierre de la evaluación psicológica forense es la conclusión de la intervención del psicólogo forense en un caso específico. A continuación, se presentan los pasos clave para el cierre de la evaluación.
Al evaluar al niño, niña y adolescente es importante considerar varios aspectos claves como lo refiere Grisso, T. (2003).
Contextualización:
Es esencial considerar el entorno familiar, escolar y social del niño, niña y adolescente, como refiere Otto, R. K., & Guy, L. E. (2009), ya que estos factores influyen en su desarrollo emocional y comportamental.
Desarrollo:
Según Melton, G. B., Petrila, J., Poythress, N. G., & Slobogin, C. (2007), las evaluaciones deben adaptarse a las diferentes etapas del desarrollo por las cuales el niño, niña y adolescente están atravesando, para reconocer las capacidades y limitaciones específicas de cada uno. Con esto, aseguramos que las herramientas de evaluación sean adecuadas y relevantes.
Adaptación:
Es fundamental ajustar las herramientas y técnicas a las necesidades individuales del niño, niña y adolescente según refieren Echeburúa, E., & Amor, P. J. (2019), para garantizar que la evaluación psicológica pericial sea relevante y efectiva. También es importante considerar cualquier dificultad de aprendizaje o barrera de comunicación que el niño, niña y adolescente puedan enfrentar durante el proceso de evaluación y buscar alternativas de adaptación para lograr eficacia en la pericia.
La fiabilidad se refiere a la consistencia de los resultados obtenidos en la evaluación psicológica pericial, como manifiestan Muñiz, J., Hernández, A., & Ponsoda, V. (2015). Es crucial que las herramientas de evaluación produzcan resultados estables a lo largo del tiempo, para garantizar que las decisiones basadas en los resultados sean válidas y confiables.
Los evaluadores deben seleccionar instrumentos con alta fiabilidad para asegurar la precisión de las mediciones.
Según Urbina, S. (2014), la validez se refiere al grado en que un instrumento mide lo que realmente pretende. Existen diferentes tipos de validez:
Validez de contenido:
Esta se refiere a la representación adecuada del dominio evaluado, por lo tanto, es esencial que el contenido de la evaluación sea relevante y refleje el objetivo de la pericia, como indica Weiner, I. B., & Greene, R. L. (2017).
Validez de criterio:
Según Anastasi, A., & Urbina, S. (1997), este tipo de validez depende del criterio del experto basado en su formación académica.
Validez de constructo:
Por lo que manifiestan AERA, APA, & NCME (2014), se evalúa el constructo teórico que el instrumento pretende medir, asegurando una fundamentación suficiente para verificar que la evaluación sea efectiva.
Según Echeburúa, E., & Amor, P. J. (2006), estas implican obtener información de otras personas significativas en la vida del niño, niña y adolescente, como padres, maestros o cuidadores. La información adicional permite al profesional entender mejor el contexto, con el objetivo de identificar problemas que el menor podría no expresar durante la evaluación psicológica pericial. El objetivo de las entrevistas colaterales es contrarrestar la información proporcionada en la evaluación psicológica con cualquier otro factor que pueda afectar al menor.
La metodología de entrevistas colaterales, según Sattler, J. M., & Ryan, J. M. (2014), recomienda utilizar preguntas abiertas y fomentar un ambiente de confianza para que las personas entrevistadas se sientan cómodas compartiendo información relevante para la investigación. Generar empatía y respeto son fundamentales en este proceso.
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