Diagrama de temas
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Eje de coordenadas tridimensionales
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Introducción
En esta clase está previsto tratar las coordenadas tridimensionales que subyacen en el conjunto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y que a su vez guían las acciones en territorio para el cumplimiento de la Agenda 2030; inclusive, se podría entender como necesarios para la gestión administrativa de los estados, debido a la responsabilidad para los diferentes ministerios y secretarías que forman parte de la gobernanza nacional en cada uno de los países. Estos son: eje político-social, eje socio económico y el eje ambiental. En otro apartado de esta asignatura, se profundizará en los temas relacionados a salud y pandemias con la mirada a la gobernanza global liderada por la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud y, de sobremanera, con la mirada de la Ecología Política. El propósito es comprender todas las afectaciones que se producen para la vida, la salud y el clima. Para ello, se utilizará determinantes e indicadores de salud, y en esta clase se tomará en consideración todos los aportes y participación de las y los estudiantes, con miras de la construcción de conocimiento para elaboración de documentos que permitirán la profundización de los temas tratados.
Abya Yala
Abya Yala (guna o kuna, Pan. & Col.) En la traducción Tierra en plena madurez o Tierra viva. Este nombre es utilizado por muchos movimientos sociales y organizaciones indígenas para referirse al continente americano, en lugar del término América, que consideran un legado colonial. Busca promover una identidad y respeto por la tierra habitada por los pueblos indígenas, y se ha convertido en un símbolo de unidad y resistencia frente a la colonización.
Bioma
Bioma: (m). Gran comunidad ecológica caracterizada por una vegetación y fauna específicas, determinadas por factores climáticos y geológicos. Conjunto de ecosistemas que comparten condiciones ambientales similares y están ubicados en una misma región geográfica.
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1.2. Eje de coordenadas tridimensionales
1.2.1. Introducción a las coordenadas tridimensionales
Al revisar la información de la Agenda 2030 y cotejar los desagregados en los 17 objetivos de Desarrollo Sostenible, es imprescindible categorizarlos para realmente percibir su verdadera efectividad en la gestión administrativa. Por ello, se consideran tres elementos o pilares estratégicos: la economía, la sociedad y el medio ambiente.
Figura 1
Los 3 pilares de los objetivos de desarrollo sostenible

Nota. Fuente: Tomado de Gutiérrez Bielsa, 2020. Desde esta primera reflexión sobre los ODS y la funcionalidad que se busca en la coyuntura con la Ecología Política y con el Bienestar Laboral, rectores principales de este programa de formación, se presenta un desagregado de estos tres ejes o pilares.
Gráfico 4
La relación de los ejes social, económico y ambiental
Nota. Fuente: Compilado de Bará (2015). Elaboración propia 1.2.2. Eje político-social
Este eje busca el bienestar de todos y todas sin discriminación, desde la frase “Que nadie se quede atrás” (ONU, Salazar-Volkmann, 2018), por lo que plantea los primeros objetivos desde el Bienestar: que haya producción de alimentos para satisfacer las necesidades de la población global, que se priorice la atención en salud para todos, que se generen fuentes de trabajo, que haya vivienda digna, que no haya discriminación, entre varios de los objetivos y metas planteados. Es muy importante reconocer la relación de los objetivos de desarrollo sostenible para alcanzar el bienestar de las personas, para lo cual es necesario aportar con políticas públicas que encuentren el camino a la igualdad, con el ejercicio de los derechos humanos.
Como ejemplo, se analiza lo que sucede con las mujeres migrantes. Aún en este siglo XXI existen mujeres que trabajan en servidumbre de manera forzada, o que son obligadas a trabajar por conseguir su legalidad migratoria; también existe la explotación sexual y la esclavitud moderna en el trabajo, por lo que es muy importante reconocer este eje social dentro de la Ecología Política, como parte fundamental para alcanzar el bienestar laboral, especialmente en las épocas de crisis y pandemia en la que las mayores afectaciones fueron para las mujeres. Desde el ecofeminismo, con una de sus más fuertes representantes, la doctora Barbara Holland-Cunz, se consideran temática como las condiciones laborales de las mujeres, el trabajo no remunerado y el empoderamiento económico. Esta perspectiva ayuda a entender que las acciones laborales de las mujeres no son del todo respaldadas (Kuletz, 1992).
Es necesario, entonces, formar y sensibilizar tanto a hombres como mujeres en cuanto al apoyo para la inserción laboral y para el cuidado de la salud física y mental. Es indispensable entender, compartir y ser embajadores en la lucha por empoderar a las mujeres y a los grupos de atención prioritaria (personas con discapacidad), así como a las mujeres rurales que trabajan en la producción de alimentos en el campo y , además, llegan a los mercados a comercializar sus productos, elevando su carga en tiempo de trabajo, adyacente a su responsabilidad de cuidado ambiental por el uso de productos para la agricultura y, eventualmente, el rol de la maternidad o de cuidado.
Por ello, la plataforma gubernamental del Ecuador, desde el Plan de Desarrollo para el Nuevo Ecuador 2024-2025 presenta en una amena gráfica del eje social de su contenido:
Figura 2
Eje social, Plan de Desarrollo para el Nuevo Ecuador 2024-2025

Nota. Fuente: Tomado de SENPLADES, 2024, p. 242. 1.2.3. Eje socioeconómico
En el hilo conductor que brinda el Plan Nacional de Desarrollo 2024-2025 se proponer la reflexión:
Con una mirada holística e integradora, la Constitución de la República del Ecuador vigente establece que el Estado es el garante de los derechos para todos sin discriminación. Así también, es deber del Estado formular políticas públicas efectivas que garanticen el acceso al agua, alimentación, salud, educación, hábitat, vivienda y trabajo digno a través de la consolidación de un sistema económico, social y solidario que reconoce al ser humano como sujeto y fin del desarrollo en armonía con la naturaleza. (Constitución de la República del Ecuador, Art. 283, citado en SENPLADES, 2024, p. 239)
Esto permite aterrizar en las prioridades a la hora de asignar recursos para infraestructura, formación y capacitación de las y los profesionales; así también en la asignación de recursos públicos para prevenir efectos devastadores como una pandemia (que se aspira a que no se repita). No obstante, existen predicciones de altas probabilidades de enfrentar un escenario parecido al de finales de 2019 e inicios de 2020, que pueda atacar a la salud humana o provocar la pérdida de biodiversidad. De igual forma, el Plan de Desarrollo para el Nuevo Ecuador 2024-2025 brinda la información en una gráfica sobre el eje desarrollo económico, presentado a continuación:
Figura 3
Eje desarrollo económico, Plan de Desarrollo para el Nuevo Ecuador 2024-2025

Nota. Fuente: Tomado de SENPLADES, 2024, p. 242. En este eje, cabe mencionar la importancia del objetivo cinco: la igualdad de género. A pesar de no figurar en el esquema, se convierte en un objetivo transversal y debe ser un elemento clave en las políticas, presupuestos e instituciones nacionales. Por lo tanto, la ecología política no debe perder la perspectiva propia del ecofeminismo y, por supuesto, del desarrollo sostenible, aristas básicas para el planteamiento de políticas públicas en beneficio de todos los stakeholder mencionados, porque “alrededor de 2400 millones de mujeres en edad laboral no tienen las mismas oportunidades económicas. A nivel mundial, casi 2400 millones de mujeres no tienen los mismos derechos económicos que los hombres” (ONU, s.f., párr. 13).
Con estos antecedentes en este espacio, se puede analizar el beneficio de la inserción laboral de las mujeres, así como el número de horas de carga laboral que asumen al cumplir el triple rol, participando en los espacios productivo, reproductivo y comunitario. Por ello, en la época de pandemia, hubo empresas que ayudaron a las mujeres víctimas de violencia, porque la mujer necesita apoyo psicológico, jurídico y lógicamente independencia económica para salir del círculo de la violencia que afecta considerablemente su dignidad y, en consecuencia, su productividad en la empresa. Un dato importante es que “178 países continúan estableciendo barreras jurídicas que impiden la plena participación económica de las mujeres. A nivel mundial, casi 2400 millones de mujeres no tienen los mismos derechos económicos que los hombres” (ONU, s.f., párr. 14). Esto hace pensar que la preocupación de la Agenda 2030 por alcanzar la igualdad de oportunidades también permitiría mejores ingresos per cápita, de cara a la gestión de movilidad en la micro y macroeconomía.
En este eje económico también se debe observar la creación de nuevos modelos de producción, que consideren la vida, la salud y el clima como una trilogía especial para la generación de fuentes de trabajo e ingreso económico para la empresa y divisas para el país, aportando así a la consolidación del bienestar en todos sus aspectos, muy en especial al laboral, interés de esta reflexión.
1.2.4. Eje ambiental
Es muy importante reconocer la diferencia entre Desarrollo Sostenible y Desarrollo Sustentable. Desde la mirada de Enrique Leff (2006) con estos ejes: Cuando en primer lugar se coloca lo económico, luego lo social y luego lo ambiental, se habla del término Desarrollo Sostenible; mientras que, cuando se coloca en primer lugar el planeta, el ambiente y se prioriza el cambio climático, es cuando se puede hablar como Desarrollo sustentable. Ambos conceptos buscan un equilibrio entre el uso de los recursos y la conservación del medio ambiente, pero el desarrollo sostenible tiene un enfoque más amplio que incluye aspectos sociales y económicos, mientras que el desarrollo sustentable se centra más en la preservación de los recursos naturales (Ponte de Ambiente, 2022).
Se visibiliza la consigna a nivel mundial: darle al ser humano un ambiente sano, en el que goce de sus derechos humanos, sin destruir el planeta y pensando en las futuras generaciones que tienen derecho a gozar de los recursos que ofrecen los ecosistemas, que, como dice el Papa Francisco (2015) en Laudato Si’, es nuestra Casa Común.
En este eje se consideran los objetivos que fomentan la producción y productividad, sin destruir la salud de las y los seres humanos, y cuidando los recursos naturales. En este espacio, cabe recordar la preocupación que tienen algunas personas y se hacen preguntas como: ¿Es posible que una empresa pueda tener rentabilidad económica, ofrezca bienestar laboral y cuide del planeta? Y la respuesta desde las Naciones Unidas es sí, si se puede llegar a combinar estos tres ejes, siempre con un claro interés por encontrar las alianzas necesarias para cumplir con lo propuesto en la Agenda 2030. Esto se materializa en el Ecuador con el eje de infraestructura, energía y medio ambiente en el Plan de Desarrollo para el Nuevo Ecuador 2024-2025:
Figura 4
Eje infraestructura, energía y medio ambiente, Plan de Desarrollo para el Nuevo Ecuador 2024-2025

Nota. Fuente: Tomado de SENPLADES, 2024, p. 242. Justamente la Ecología Política hace que exista una mirada al campo, a la producción agrícola sustentable, que se pueda mirar al ambiente como lo que es: un conjunto de ecosistemas donde interactúan seres vivos y seres inertes, pero que conforman un frágil con su alta biodiversidad, que a su vez constituye un recurso para obtener alimentos, oxígeno para respirar, paisaje para distracción y bienestar.
Al priorizar al ambiente como un recurso económico, es lógico que será visto como una fuente inagotable de materiales, llegando a la explotación y sobre explotación de los mismos, especialmente por parte de los países del norte global por su concepción extractivista, colonialista, en la que todo es cíclico, y en la concepción negacionista del cambio climático, que también permanece en la mentalidad capitalista, donde los países del sur global no disponen ni de la tecnología ni el conocimiento para el buen uso de estos recursos ambientales, ya que sus prioridades están en la supervivencia, erradicación de pobreza y violencia y cuidar de ambiente, en la escala de importancia, estará con seguridad en los últimos eslabones.
En este momento, vale recordar lo planteado por Boaventura de Sousa Santos en su obra Introducción: Las epistemologías del Sur (2011), donde aborda entre algunos temas importantes, esa clasificación del Norte Global y del Sur Global, desde esta primera reflexión:
Las epistemologías del Sur son el reclamo de nuevos procesos de producción, de valorización de conocimientos válidos, científicos y no científicos, y de nuevas relaciones entre diferentes tipos de conocimiento, a partir de las prácticas de las clases y grupos sociales que han sufrido, de manera sistemática, destrucción, opresión y discriminación causadas por el capitalismo, el colonialismo y todas las naturalizaciones de la desigualdad en las que se han desdoblado. (p.16)
Esta división de la que habla Sousa Santos es más pragmática y filosófica, respecto de las características propias de los territorios y cómo sus condiciones, a pesar de geográficamente encontrarse en ciertos puntos del planeta, no son las mismas:
son un conjunto de epistemologías, no una sola, que parte de esta premisa, y de un Sur que no es geográfico, sino metafórico: el Sur anti imperial. Es la metáfora del sufrimiento sistemático producido por el capitalismo y el colonialismo, así como por otras formas que se han apoyado en ellos como, por ejemplo, el patriarcado. También es el Sur que existe en el norte, lo que antes llamábamos el tercer mundo interior o cuarto mundo: los grupos oprimidos, marginados, de Europa y Norteamérica. También existe un norte global en el Sur; son las elites locales que se benefician del capitalismo global. Por eso hablamos de un Sur anti imperial. (p. 16).
Inclusive, el autor en su obra Plurinationaler Konstitutionalismus und experimenteller Staat in Bolivien und Ecuador: Perspektiven aus einer Epistemologie des Südens (El constitucionalismo plurinacional y el Estado experimental en Bolivia y Ecuador: Perspectivas desde una epistemología del Sur, traducción propia) permite desde una perspectiva externa, abordar temas relacionados con el territorio ecuatoriano y ayuda a tropicalizar algunos conceptos propios del desarrollo en otras esferas. >Así pues,
In Ecuador werden die Herausforderungen der Partizipation in ähnlicher Intensität erlebt, jedoch mit einem anderen Fokus. Die Bürger_innenbeteiligung ist in diesem Fall die zentrale Achse der Suche nach einer partizipativen Planung. Gleichzeitig geht es um Plurinationalität…. Doch die Idee des Buen Vivir findet sich nicht eingebettet in partizipative Praktiken im Rahmen der Plurinationalität, es gibt hierbei also keinen besonderen Fokus auf die Praktiken und Konzeptionen der indigenen Völker. Die Spannungen innerhalb der ecuadorianischen Regierung lassen sich daran erkennen, dass die politische Logik des Entwicklungsplans konterkariert wird von der Praxis diejenigen Gesetze, die die indigenen Völker betreffen, ohne vorherige Konsultation zu verabschieden. (s. 172).
En Ecuador los desafíos de la participación se viven con similar intensidad, pero con un enfoque diferente. En este caso, la participación ciudadana es el eje central de la búsqueda de una planificación participativa. Al mismo tiempo se trata de plurinacionalidad… Pero la idea de Buen Vivir no está inmersa en prácticas participativas dentro del Plurinacionalidad, por lo que no se presta especial atención a las prácticas y Conceptos de pueblos indígenas. Las tensiones dentro del gobierno ecuatoriano se pueden ver en el hecho de que la lógica política del plan de desarrollo se contradice con la práctica de adoptar leyes que afectan a los pueblos indígenas sin consulta previa. (p. 172, traducción propia)
Conceptos como el ya mencionado Sumak Kawsay y otros como Ubuntu o encuentran su conexión con la importancia del ser humano y su interrelación con el planeta. Apostar por mejores condiciones de vida y no sólo de subsistencia desde lo global, necesariamente deben aterrizar a las necesidades locales.
Por esto, se hace imprescindible la existencia de políticas públicas encaminadas a la preservación del ambiente en todas sus dimensiones, con el fin de garantizar un espacio digno y saludable para el ser humano de las actuales y futuras generaciones, especialmente en los países del sur global, poseedores de recursos naturales que no deben sobre explotarse, mucho menos que el beneficio se concentre en escuetos círculos de poder. La política pública deberá ser trabajada para lograr esas relaciones de protección ambiental, por casos actuales de múltiples incendios forestales, víctimas de los golpes de calor, incremento de problemas de salud por el calor extremo en varias ciudades del sur global, donde las personas más afectadas son los que se encuentran en los grupos vulnerables. Todo ello tiene estrecha relación con la salud ocupacional y el bienestar laboral.
1.3. Salud y pandemias
1.3.1. Salud para la OMS
En el preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, se define a salud como: Un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades (OMS, 2024, párr. 1).
1.3.2. Determinantes de la salud
El ser humano debe gozar de salud como parte de los derechos humanos decretado en los derechos universales; sin embargo, varios factores pueden afectar e incluso llegar a deteriorarla hasta causar la muerte. De ahí que se consideran los determinantes de la salud según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y desde el Ministerio de Salud de Costa Rica, los determinantes de la salud:
Gráfico 5
Determinantes de la Salud desde Lalonde (1974) y Denver (1976)
Nota. Fuente: Compilado de Ministerio de Salud de Costa Rica – Dávalos Rodríguez, M. (2018). Elaboración propia Las determinantes de salud se perciben como decremento de enfermedades y como un conjunto de acciones que permitan al ciudadano y la ciudadana mantenerse en buenas condiciones su salud física y mental; por tanto, la salud debe ser protegida desde el punto de vista social y humano, haciéndose necesario identificar, valorar y modificarlas a través de mejores condiciones externas para contar con seres saludables que aporten al desarrollo. De manera que la educación, la vivienda, la alimentación, los ingresos, la justicia social, la paz, y un ambiente sano, enfocado en la calidad de vida de la gente, sean, entre otros, elementos importantes para que los seres humanos gocen de salud y bienestar, ratificando el concepto de Justicia Social.
Las organizaciones y empresas deberán velar por la salud de sus empleados, trabajadores, y personal en general: deben estar física y mentalmente sanos y gozar de entornos laborables saludables. Es muy valioso que una empresa sea promotora de salud, que tenga certificación libre de humo, que cuente con sello verde, que aplique políticas inclusivas, que ofrezca espacios para cuidado de la infancia, lactarios, apoyo a las mujeres embarazadas, entre otros aspectos que favorecen los entornos saludables y aportan al bienestar laboral. Debe ser parte de la política pública la alineación con el bienestar laboral.
1.3.3. Indicadores de salud
Un indicador es un instrumento de medida que proporciona información sobre una temática. En la Salud Pública de una nación, son estadísticas que brindan información sobre la cobertura de la salud para comparar tendencias y monitorear la calidad de vida en las poblaciones; esto servirá para gestionar políticas públicas respecto de enfermedades, lesiones, morbilidad, mortalidad, problemas de salud factores de riesgo comportamentales. A continuación, de manera referencial, se presentan indicadores de salud, de febrero de 2020 a diciembre 2021, desde el Ministerio de Salud Pública del Ecuador:
Figura 5
Situación epidemiológica nacional COVID-19, Ecuador

Nota. Fuente: Tomado de MSP Ecuador, 2021, p. 2. Tabla 1
Casos confirmados y fallecidos nacional según grupo de edad, Ecuador

Nota. Fuente: Tomado de MSP Ecuador, 2021, p. 5 Se puede advertir entonces, sobre la base de esta información, el interés que tienen grupos de defensa de las personas adultas mayores, quienes aseveran que la pandemia fue un gerontocidio, como se discutió en foros internacionales convocados por Alianza Clima, Vida y Salud Argentina (2024). Como causas socio ambientales de COVID-19 se aduce a la influencia del cambio climático para el proceso de mutación de los virus; dentro de eso, Latinoamérica ha sido afectada por la mala infraestructura sanitaria, el incremento de las desigualdades y del deterioro del campo.
La gran pandemia COVID-19 deja gran interés renovado por la creación de políticas públicas para la solución de problemas que, hasta años anteriores, eran impensables; mucho más con las nuevas alianzas entre esta trilogía Vida, Salud y Clima que generan problemas de salud, pero además problemas sociales muy graves. Las políticas públicas se basan en la data dura de los indicadores.
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