Diagrama de temas
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Salud y pandemias (segunda parte)
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Introducción
En esta clase se continuará con el análisis de los impactos y afectaciones a causa de las pandemias, las consecuencias en las ciudades y en las organizaciones tanto públicas como privadas en su contexto local, nacional e internacional. Desde la consideración de las experiencias que dejó la pandemia de COVID-19 y otras epidemias, que han afectado al desenvolvimiento de las y los ciudadanos en sus espacios laborales, pero también las afectaciones y las secuelas tanto en el campo económico, político y social, siempre con una mirada desde la Ecología Política, el Desarrollo Sostenible y el Bienestar laboral, que son los ejes fundamentales para esta asignatura y que articulan muy bien con los diferentes aprendizajes obtenidos anteriormente y, por supuesto, con los que podrán generarse a partir de este conocimiento. Es necesario insistir en la utilidad del ciclo de aprendizaje, con el que se procederá a obtener del estudiante el mayor aporte mediante reflexiones individuales y grupales con el propósito de una profundización del marco teórico que rige y que sustenta a este campo de las pandemias con el propósito que las y los estudiantes alcancen los resultados de aprendizaje establecidos.
Frontera agrícola
Límite del suelo rural donde se permiten y promueven las actividades agropecuarias. Este concepto incluye tanto los terrenos actualmente cultivados como aquellos que han sido cultivados en los últimos cinco años y ahora están en descanso debido a factores como la migración o la fertilidad. Además, puede expandirse hacia áreas previamente no cultivadas o con baja productividad agrícola para satisfacer la creciente demanda de alimentos y recursos naturales.
Mutación
Variación espontánea y aleatoria en la secuencia de genes que componen el ADN de un organismo. Estas variaciones pueden introducir cambios físicos, fisiológicos u otros en el individuo, y pueden o no ser heredadas a sus descendientes. Las mutaciones pueden ocurrir por varias razones: Errores en la replicación del ADN durante la división celular, exposición a mutágenos como radiación ionizante, sustancias químicas o infecciones virales. Existen diferentes tipos de mutaciones: Mutaciones génicas o puntuales, mutaciones cromosómicas, mutaciones genómicas. Las mutaciones pueden tener efectos positivos, negativos o neutros en el organismo: Algunas pueden impulsar la adaptación y evolución, mientras que otras pueden causar enfermedades genéticas o defectos hereditarios.
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1.3. Salud y pandemias (segunda parte)
1.3.4. Definición y clasificación de pandemias
La pandemia se la concibe como la feroz manifestación de una enfermedad contagiosa, por lo regular causada por virus y que se extiende en su contagio en una extensión geográfica muy amplia. El último caso de pandemia que azotó el mundo fue la COVID 19, que muy rápidamente cruzó los continentes, produciendo cientos de miles de fallecimientos en los diferentes lugares.
1.3.5. Causas de las pandemias
¿De dónde vienen las pandemias?
Es una pregunta que acompaña la reflexión humana de manera drástica, luego de la amarga y dolorosa experiencia vivida en el año 2020 hasta el 2021. Afortunadamente, el avance de la tecnología, la ciencia, la globalización pudo sumar a que el tiempo de duración de Lo Peor, fuese relativamente corto respecto del ahora, penúltimo azote de pandemia en el mundo, la Gripe Española en los inicios del siglo 20: “La Gripe Española mató entre 1918 y 1920 a más de 40 millones de personas en todo el mundo” (Pulido, 2018, párr. 1). Hace mirar con incertidumbre al futuro, la reflexión aterradora de que es posible vivir una nueva experiencia como la mencionada. Y esto, sin lugar a duda, no permite que el ser humano desarrolle su vida con tranquilidad y armonía, reflejándose en sus quehaceres diarios, la interacción con familia y grupos de trabajo y la convivencia en sociedad. En nuevas configuraciones de coexistencia, se celebra que los animales (domésticos al menos) sean parte de los núcleos familiares. Ellos, de hecho, se han convertido en agentes emocionales positivos por su generosa y valiosa contribución a la gestión de decremento de brotes de ansiedad, control de episodios de depresión, entre algunos. No obstante, es oportuno revisar el criterio de Fernando Valladares (2022), respecto de las causas de las pandemias:
Casi dos tercios de las enfermedades infecciosas humanas provienen de patógenos compartidos con animales salvajes o domésticos (Karesh et al., 2012) y más de dos tercios de las enfermedades emergentes, de lo nuevo que enferma al ser humano, son zoonosis según estimaciones de las Naciones Unidas. Los virus zoonóticos infectan a las personas directamente, sobre todo cuando manipulan primates vivos, murciélagos y otros animales salvajes (o su carne), o indirectamente a través de animales de granja como pollos y cerdos. (p. 90)
Con este antecedente es importante reconocer que las pandemias son producto de los virus, sea por mal manejo en un laboratorio o producto de mutaciones naturales, por las relaciones de hospedaje entre seres vivos. La aparición de un nuevo virus, o de cepas producto de de los mismo puede causar un efecto de pandemia. Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), pandemia es una epidemia que se extiende a nivel mundial. Esto significa que una enfermedad infecciosa se propaga entre los humanos a lo largo de una vasta área geográfica, afectando a un gran número de personas (OMS, 2024). Poco más de una década atrás, apareció la Gripe Aviar H1N1, que causó estragos en la población, razón para que la ciudadanía se mantenga informada para no contraer enfermedades infecciosas y ser vehículo de transmisión a otros seres humanos (Cofiño, 2023).
1.3.6. Factores de riesgo de las pandemias
Es necesario empezar reconociendo que las poblaciones donde los ciudadanos ven disminuida su calidad de vida están más sensibles a contraer enfermedades, muchas de ellas causadas por virus que no solamente se transitan por el aire, sino que pueden ser transmitidos por otros materiales, convirtiéndose en una amenaza para la aparición de una epidemia y, posteriormente, transformándose en una pandemia al extenderse por espacios geográficos extensos. Sin embargo, se podría decir que son varios los factores de riesgo para el aparecimiento de las pandemias y es pertinente tomar en cuenta que, desde los organismos multilaterales, existe preocupación por el Cambio Climático como uno de los factores que provocan cambios y afectaciones al ambiente, así como afectaciones a grupos vulnerables:
las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) deberán reducirse en las próximas décadas en un rango del 30% al 50% para evitar que el aumento de la temperatura global supere los 1,5°C. Actualmente, se presencian manifestaciones tangibles de este impacto medioambiental a través de fenómenos como olas de calor intensificadas, el retroceso de los casquetes polares y la elevación de la temperatura de los océanos. Esto último ha generado un incremento en la incidencia de desastres naturales como inundaciones, sequías, huracanes y otros eventos climáticos extremos (IPCC, 2023). (Michelena, Iannuzzi, Barafani, 2023, p.14)
La urbanización propia de la modernidad y el proceso civilizatorio que genera exceso en el consumo produce alta contaminación en el aire, el agua y suelo, por lo que debe ser repensada en cuanto al uso de materiales de construcción y los diseños, para contrarrestar el alto consumo de aire acondicionado que, a su vez, genera pobreza energética. La carencia de agua por la pérdida de vegetación y la subida de la hace que se deba mirar a un diálogo de saberes para un mejor uso del campo.
El saneamiento que depende de nuevas tecnologías e infraestructura que exige mayor inversión pública, con uso de energías alternativas y con la propuesta de transición energética justa. La pérdida de biodiversidad que también afecta a la disponibilidad de los alimentos para solucionar el hambre conlleva el deterioro de la calidad de vida de las poblaciones, especialmente en los sectores empobrecidos por la falta de fuentes de trabajo, migraciones forzadas, explotación laboral, desigualdades, inseguridad y violencias, que dificultan el ejercicio de los derechos humanos.
1.3.7. Impactos de las pandemias
No hay duda de que, una epidemia produce grandes estragos en una población y, lógicamente, en mayor proporción lo hace una pandemia ya que, al afectar a un mayor número de ciudadanos de diferentes sectores geográficos (varios países e inclusive varios continentes), el impacto es alto y muy grave y con consecuencias como las que se vivieron en estos últimos años con COVID-19, que inclusive aún no están muy bien identificadas. Las afectaciones a la salud, al trabajo, a la vivienda en el sentido de pérdida de acceso por carencia de dinero, afectaciones a la salud física, emocional y mental por la incertidumbre, la desinformación y porque, al ser algo nuevo, no es fácil controlar la propagación de la enfermedad, ya que su afectación simultáneamente a un gran número de personas durante un periodo de tiempo concreto hace que indiscutiblemente el ser humano se aleje del bienestar y la armonía y no presente interés en el desarrollo personal y comunitario: su prioridad es la supervivencia, vivir. El confinamiento fue una de las medidas adoptadas que trajo consecuencias peculiares, como incremento de la violencia intrafamiliar, abuso de niñas, niños y adolescentes, incremento de situaciones delictivas, alta frecuencia de actos de corrupción y, lógicamente un mal manejo de la política pública, causando mayor afectación a las y los ciudadanos y a los grupos vulnerables como ancianos, discapacitados, mujeres y desempleados. Poblaciones enteras quedan afectadas porque cunde el pánico propiciado por los rumores y noticias falsas propias de las redes sociales.
1.3.8. Respuesta y manejo de pandemias
Los estados aún no están muy bien capacitados ni poseen la infraestructura adecuada para el manejo de pandemias. En el Ecuador, las generaciones pasadas han sido testigos de lo que ha significado el mal manejo de epidemias de bubónica, poliomielitis, tuberculosis, y las actuales generaciones han visto el dengue, el colera, el SIDA, la gripe aviar H1N1, y finalmente la COVID-19, demostrando que el Sistema de Salud Pública es ineficiente cuando de pandemias se trata, pese a que se siguen los protocolos internacionales; no obstante, se han tomado decisiones (percibidas como poco certeras) que han afectado gravemente a sectores de la población, como el caso de los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas.
En todos estos casos, el bienestar laboral se ve afectado, tanto para el empresario y cuerpo directivo, como para los empleados y trabajadores. La sensibilidad, la salud emocional y las relaciones afectivas necesarias en un espacio laboral se ven afectadas. La comunicación se ve disminuida y esto hace que los departamentos de Talento Humano deban generar medidas preventivas y de control periódico, en miras a la disminución de focos de contagio y proliferación de la enfermedad en sus empleados y en sus clientes.
Es difícil poder equilibrar la producción para el ingreso económico, servicio al cliente, pago de nómina y deudas adquiridas, si el personal no cuenta con energía propia y salud íntegra. Con las medidas necesarias se apuesta por el bienestar laboral. Hay empresas que no pueden hacer teletrabajo y esto realmente complica a la hora de hacer ajustes y tomar decisiones. De allí, también es importante llamar a la reflexión sobre el concepto de la Economía del Cuidado:
Se utiliza para articular demandas de servicios de cuidado para niños pequeños (con menor intensidad para adultos mayores), de regulaciones en el mercado de trabajo, de la cobertura previsional de las “ama de casa” y del “salario para las amas de casa”. (Esquivel, 2011, p.9)
Y sobre No dejar a Nadie Atrás (UNFPA-UNICEF- Child Frontiers, 2020). Esto representa el compromiso inequívoco de todos los estados miembros de las Naciones Unidas para erradicar la pobreza en todas sus formas, poner fin a la discriminación y la exclusión, y trabajar por la reducción de las desigualdades y vulnerabilidades, que dejan a las personas rezagadas y socavan el potencial de los individuos y de la humanidad en su conjunto.
1.3.9. Ecología Política de Pandemias
Entender la importancia del Desarrollo Sostenible y del actual modelo de gobernanza lleva la mirada a autores como Boaventura de Sousa Santos, autor de las Epistemologías del Sur que insiste en que actualmente, en pleno siglo XXI, aún existe colonialidad desde los países del norte global hacia los países del sur global, pero además que en varios países del sur aún existen nortes con ideas extractivas y el mal uso de los recursos naturales. Esta dependencia hace que todo intento por cambiar el sistema sea infructuoso, e incluso ofensivo para quienes defienden los derechos de la naturaleza, pero que aceptan los aportes teóricos de la Ecología Política para la construcción de acciones ciudadanas en territorio; de ahí que:
La ecología política constituiría una especie de nuevo enfoque interdisciplinario interesado por la investigación de las tramas de poder que configuran las diferencias en las significaciones de las relaciones socioambientales y el cómo estas diferencias se transforman en desigualdades. Para esto la ecología política se sirve del concepto de ‘distribución ecológica’ aportado por la economía ecológica (Aguilera y Alcántara: 1994; Passet: 1979) para identificar las formas dominantes de apropiación y contaminación del medioambiente (Martínez Alier: 1997; Walter: 2009). Por este motivo la Ecología Política desborda el marco de la economía ecológica y se ubica en los procesos conflictivos de la reapropiación de la naturaleza, siendo para ello necesario desmontar ciertas construcciones ontológicas respecto de sociedad, medioambiente y de la relación entre ambos. (Colomés Andrade y Valenzuela Sepúlveda, 2020, p. 78)
En las reflexiones de Enrique Leff, otro crítico conocedor de la situación actual en América Latina, y desde sus experiencias en su natal México y las vivencias adquiridas en su interacción con las sociedades del mundo, toma partido por recrear un interesante concepto, el cual profundiza en la epistemología crítica de la ecología política y añade una frase peculiar: el poder en el saber. A manera de preámbulo, presenta este singular acercamiento, comentado que:
La crisis ambiental irrumpió en el mundo contemporáneo hacia los años sesenta y setenta, como la expresión de una crisis civilizatoria: una crisis de los modos hegemónicos de comprensión del mundo, del conocimiento científico y de la razón tecno-económica que se han institucionalizado en el mundo globalizado y han intervenido la vida desprendiéndose de sus condiciones de sustentabilidad. La construcción de un mundo sustentable coloca a la ecología política ante una cuestión epistemológica: plantea el desafío de cuestionar el pensamiento, los paradigmas de la ciencia y las estrategias de poder del discurso del desarrollo sostenible, que en sus “efectos de sentido” tienden a degradar las condiciones de sustentabilidad de la vida. (Leff, 2017, p. 229)
Estos elementos permiten el acercamiento a esta estrecha relación de la ecología política y las pandemias, porque los acuerdos de desarrollo se generan desde los intereses de mejora continua de las sociedades. Pensar en el sentido real del avance en un bienestar materializado, persuade casi hasta el obligatorio cumplimiento del deber con la supervivencia, pero sobre con la digna y sana convivencia del ser humano con las demás especies. No se puede cerrar los ojos ante tan inminente realidad: el bienestar de todos es parte de la cúspide de la existencia en el planeta, y para ello, hay que generar las acciones pertinentes para alcanzar esos propósitos, en clave de cooperación; por ello:
La ecología se vuelve política como resultante de la voluntad de poder que se ejerce sobre la naturaleza, de los procesos de apropiación guiados por valores e intereses diferenciados y muchas veces contrapuestos; por la manera como estos se inscriben en racionalidades que imprimen sentidos e intensidades diversas a la intervención humana que se refleja sobre la transformación de la naturaleza. (Leff, 2017, p. 138)
1.4. El Plan Nacional de Desarrollo
Es el documento que ampara la toma de decisiones y acciones del país en general, y marca objetivos a corto, mediano y largo plazo; además, tiene metas e indicadores que deben ser cumplidos. Según el Art. 280 de la Constitución del Ecuador:
El Plan Nacional de Desarrollo es el instrumento al que se sujetarán las políticas, programas y proyectos públicos: la programación y ejecución del presupuesto del Estado: y la inversión y la asignación de los recursos públicos y coordinar las competencias exclusivas entre el Estado central y los gobiernos autónomos descentralizados. Su observancia será de carácter obligatorio para el sector público e indicativo para los otros sectores. (SENPLADES, 2017, p.5)
1.4.1. Contexto histórico-situacional
En el Ecuador se realizó el Plan Nacional de Desarrollo 2009 al 2013, denominado Plan Nacional para el Buen Vivir y como slogan tenía Construyendo un Estado Plurinacional e Intercultural. Luego de la aprobación de la Constitución del 2008, en la que consta que el Ecuador es un estado de derechos. Posteriormente, se elaboró el Buen Vivir Plan Nacional 2013 – 2017, cuyo slogan fue Todo el mundo mejor, y en su presentación manifiesta que “El Buen vivir se planifica no se improvisa. El Buen Vivir es la forma de vida que permite la felicidad y la permanencia de la diversidad cultural y ambiental: Armonía, igualdad, equidad y solidaridad. No es buscar la opulencia ni el crecimiento económico infinito.”
Luego se creó el Plan Nacional de Desarrollo 2017-2021 denominado “Toda una Vida.” Como en años anteriores fue la Secretaría Nacional de Planificación (SENPLADES), la encargada de crear, en base a los aportes de las y los ciudadanos organizados en mesas de trabajo, se hizo énfasis en que el documento es la hoja de ruta que dirigirá el quehacer gubernamental de la administración de ese momento y se planteó que se abordará la política pública a corto y largo plazo a partir de “ tres ejes: la garantía de derechos a lo largo del ciclo de vida, una economía al servicio de la sociedad, y la participación de la sociedad y la gestión estatal para el cumplimiento de objetivos nacionales” (SENPLADES, 2017, p.36). Posterior a este, en septiembre de 2021, con el cambio de gobierno se presentó en la Asamblea Nacional el Plan Nacional de Desarrollo, denominado “Plan de Creación de Oportunidades 2021-2025”, que propone 16 objetivos, 55 políticas y 130 metas.
Y actualmente, el Ecuador y su plataforma gubernamental se rigen bajo un plan de gobierno centrado en cuatro ejes: social, económico, institucional, productivo y medioambiental, que fue presentado desde la candidatura del presidente Daniel Noboa y que busca abordar integralmente temas como seguridad y soluciones para el país de forma integral. La economía, la política, la gobernabilidad, la seguridad, la justicia y la salud como prioridades establecen directrices para implementar la política pública en Ecuador.
Si bien el Sumak Kawsay se convirtió en bandera de lucha desde la promulgación del Plan Nacional de Desarrollo en el año 2009, hay conceptos que, desde otras esferas del planeta, se suman a la reflexión; es el caso de Swaraj, que coincide en sus propósitos en el Autogobierno o Autonomía. Una filosofía que nace en la India como un sistema de autogobierno basado en la descentralización política y la autosuficiencia de las comunidades. Esto permite considerar que el mundo en la actualidad busca una reivindicación de la figura humana, en pro del crecimiento y el desarrollo de las sociedades en las diversas áreas de interrelación. Este concepto es muy cercano a la Plurinacionalidad, abordada por Boaventura de Sousa Santos (2012).
1.4.2. Gestión del Plan Nacional de Desarrollo
Se aspira a que, actualmente, al visibilizar la salud, el cambio climático y el bienestar como prioridad, se trabaje arduamente en estrategias y protocolos para el manejo de epidemias y pandemias, monitoreando el servicio público, privado y el contexto en que se desarrollan las y los ciudadanos en las sociedades actuales. Mejorar el ambiente y garantizar alimentación de calidad a través de cultivos agrícolas ecológicamente responsables, es imperioso. El bienestar es importante, en todas sus aristas: individuales, colectivas, sociales, empresariales, y es imprescindible que los equipos de gobierno consideren todos los aspectos posibles para sostener el cumplimiento de la garantía del bienestar. Mejorar la infraestructura en salud, realizar medicina preventiva y apoyar para mejorar la salud mental de la población deben fortalecerse en las acciones de la gestión de políticas públicas con la transversalidad de la localidad, pues el apoyo cooperante coadyuva de sobremanera a alcanzar estos propósitos. Uno de los ejercicios de gestión indispensables también es accionar los procesos de educación para el manejo de pandemias, y por supuesto, implementar protocolos de prevención de contagios. Desde el fortalecimiento de la comunicación, con el apoyo de la tecnología a través de redes sociales y el importante trabajo del one to one, se podrán sumar esfuerzos hacia el bienestar de todas las especies del planeta.
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Para conocer más sobre Análisis de causas de las causas de futuras pandemias: los retos para una nueva salud pública, puedes leer el siguiente artículo ¡Accede aquí!
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