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Jesucristo y aprendizajes vitales v2
Aula Base 2026-01
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La fraternidad humana y la amistad social
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Introducción
La encíclica Fratelli Tutti del papa Francisco invita a reflexionar profundamente sobre la fraternidad humana y la amistad social como caminos fundamentales para construir una sociedad más justa, solidaria y abierta al diálogo entre los pueblos.
En un mundo marcado por divisiones, conflictos y desigualdades, este documento propone redescubrir el valor del encuentro, la solidaridad y el respeto mutuo, promoviendo una cultura del cuidado y de la fraternidad universal.
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TODOS HERMANOS –FRATELLI TUTTI (2020)
El 1º de octubre de 2020, el Papa Francisco envió a todos los obispos una carta que comenzaba de la siguiente manera: “Querido hermano: Comparto contigo la encíclica “Fratelli tutti” (Hermano de todos), cuyo título es el mensaje de Jesús animándonos a reconocernos todos como hermanos y hermanas, y así vivir en la casa común que el Padre nos ha confiado.”
Figura 51
Cinco claves de la encíclica Fratelli Tutti

Nota. Infografía que sintetiza cinco aspectos centrales de la encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco (2020), dedicada a la fraternidad humana y la amistad social como fundamentos para la construcción del bien común. Imagen con fines educativos. De esta manera el Papa Francisco resumió en pocas palabras el mensaje de Jesús, que es precisamente el mensaje que él nos dio en la oración del “Padre nuestro”, en la que reconocemos a Dios como “Padre” y a todos los seres humanos los llamamos “hermanos”; declaramos que queremos construir un mundo fraterno, en el que todos tengamos los medios de vida y nos perdonemos cuando les fallamos a nuestros hermanos.
En la introducción a esta encíclica, el Papa Francisco declara que se inspira en san Francisco de Asís que, en plena época de las cruzadas viajó a Egipto para darle al Sultán una muestra de amor fraterno, y a continuación declara el objetivo que lo movía a escribir esta carta circular o “carta encíclica”:
“0,6. Las siguientes páginas no pretenden resumir la doctrina sobre el amor fraterno, sino detenerse en su dimensión universal, en su apertura a todos. Entrego esta encíclica social como un aporte a la reflexión para que, frente a diversas y actuales formas de eliminar o ignorar a otros, seamos capaces de reaccionar con un nuevo sueño de fraternidad y amistad social que no se quede en palabras.”
El índice de esta “carta encíclica es el siguiente:
Capítulo 1: Las sombras de un mundo cerrado. (los problemas de este mundo)
Capítulo 2: Un extraño en el camino. (parábola del buen samaritano)
Capítulo 3: Pensar y gestar un mundo abierto. (aprender a ser “prójimo” de nuestros hermanos)
Capítulo 4: Un corazón abierto al mundo entero. (dimensión universal de la fraternidad)
Capítulo 5: La mejor política. (involucramiento socio-político animado por el amor)
Capítulo 6: Diálogo y amistad social. Capítulo 6: Diálogo y amistad social. (el diálogo verdadero nos acerca a los demás)
Capítulo 7: Caminos de reencuentro. (construir la paz, superando los conflictos, aplicando el perdón, rechazando la guerra y la pena de muerte)
Capítulo 8: Las religiones al servicio de la fraternidad en el mundo.
Para presentar el modo cómo esta encíclica aborda cada tema, analizaremos algunos párrafos escogidos.
Capítulo 1: Las sombras de un mundo cerrado.
1,30. En el mundo actual los sentimientos de pertenencia a una misma humanidad se debilitan, y el sueño de construir juntos la justicia y la paz parece una utopía de otras épocas. Vemos cómo impera una indiferencia cómoda, fría y globalizada, hija de una profunda desilusión que se esconde detrás del engaño de una ilusión: creer que podemos ser todopoderosos y olvidar que estamos todos en la misma barca. Este desengaño que deja atrás los grandes valores fraternos lleva «a una especie de cinismo. Esta es la tentación que nosotros tenemos delante, si vamos por este camino de la desilusión o de la decepción... El aislamiento y la cerrazón en uno mismo o en los propios intereses jamás son el camino para devolver esperanza y obrar una renovación, sino que es la cercanía, la cultura del encuentro.
Capítulo 2: Un extraño en el camino.
2,67. La parábola (del buen samaritano) es un ícono iluminador, capaz de poner de manifiesto la opción de fondo que necesitamos tomar para reconstruir este mundo que nos duele. Ante tanto dolor, ante tanta herida, la única salida es ser como el buen samaritano. Toda otra opción termina o bien al lado de los salteadores o bien al lado de los que pasan de largo, sin compadecerse del dolor del hombre herido en el camino. La parábola nos muestra con qué iniciativas se puede rehacer una comunidad a partir de hombres y mujeres que hacen propia la fragilidad de los demás, que no dejan que se erija una sociedad de exclusión, sino que se hacen prójimos y levantan y rehabilitan al caído, para que el bien sea común. Al mismo tiempo, la parábola nos advierte sobre las actitudes de personas que sólo se miran a sí mismas y no se hacen cargo de las exigencias ineludibles de la realidad humana.
Capítulo 3: Pensar y gestar un mundo abierto.
3,87. Un ser humano está hecho de tal manera que no se realiza, no se desarrolla ni puede encontrar su plenitud «si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás». Ni siquiera llega a reconocer a fondo su propia verdad si no es en el encuentro con los otros: «Sólo me comunico realmente conmigo mismo en la medida en que me comunico con el otro». Esto explica por qué nadie puede experimentar el valor de vivir sin rostros concretos a quienes amar.
3,106. Hay un reconocimiento básico, esencial para caminar hacia la amistad social y la fraternidad universal: percibir cuánto vale un ser humano, siempre y en cualquier circunstancia. 107... Cuando este principio elemental no queda a salvo, no hay futuro ni para la fraternidad ni para la sobrevivencia de la humanidad.
3,118. El mundo existe para todos, porque todos los seres humanos nacemos en esta tierra con la misma dignidad. Las diferencias de color, religión, capacidades, lugar de nacimiento, lugar de residencia y tantas otras no pueden anteponerse o utilizarse para justificar los privilegios de unos sobre los derechos de todos. Por consiguiente, como comunidad estamos conminados a garantizar que cada persona viva con dignidad y tenga oportunidades adecuadas a su desarrollo integral.
Capítulo 4: Un corazón abierto al mundo entero.
4,129. Cuando el prójimo es una persona migrante se agregan desafíos complejos. Es verdad que lo ideal sería evitar las migraciones innecesarias y para ello el camino es crear en los países de origen la posibilidad efectiva de vivir y de crecer con dignidad, de manera que se puedan encontrar allí mismo las condiciones para el propio desarrollo integral. Pero mientras no haya serios avances en esta línea, nos corresponde respetar el derecho de todo ser humano de encontrar un lugar donde pueda no solamente satisfacer sus necesidades básicas y las de su familia, sino también realizarse integralmente como persona. Nuestros esfuerzos ante las personas migrantes que llegan pueden resumirse en cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar.
Capítulo 5: La mejor política.
5,180. Reconocer a cada ser humano como un hermano o una hermana y buscar una amistad social que integre a todos no son meras utopías. Exigen la decisión y la capacidad para encontrar los caminos eficaces que las hagan realmente posibles. Cualquier empeño en esta línea se convierte en un ejercicio supremo de la caridad. Porque un individuo puede ayudar a una persona necesitada, pero cuando se une a otros para generar procesos sociales de fraternidad y de justicia para todos, entra en «el campo de la más amplia caridad, la caridad política». Se trata de avanzar hacia un orden social y político cuya alma sea la caridad social. Una vez más convoco a rehabilitar la política, que «es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común».
5,187. Esta caridad, corazón del espíritu de la política, es siempre un amor preferencial por los últimos, que está detrás de todas las acciones que se realicen a su favor. Sólo con una mirada cuyo horizonte esté transformado por la caridad, que le lleva a percibir la dignidad del otro, los pobres son descubiertos y valorados en su inmensa dignidad, respetados en su estilo propio y en su cultura, y por lo tanto verdaderamente integrados en la sociedad. Esta mirada es el núcleo del verdadero espíritu de la política. Desde allí los caminos que se abren son diferentes a los de un pragmatismo sin alma.
Capítulo 6: Diálogo y amistad social.
6,198. Acercarse, expresarse, escucharse, mirarse, conocerse, tratar de comprenderse, buscar puntos de contacto, todo eso se resume en el verbo “dialogar”. Para encontrarnos y ayudarnos mutuamente necesitamos dialogar... El diálogo persistente y corajudo no es noticia como los desencuentros y los conflictos, pero ayuda discretamente al mundo a vivir mejor, mucho más de lo que podamos darnos cuenta. 6,202. La falta de diálogo implica que ninguno, en los distintos sectores, está preocupado por el bien común, sino por la adquisición de los beneficios que otorga el poder, o en el mejor de los casos, por imponer su forma de pensar. Así las conversaciones se convertirán en meras negociaciones para que cada uno pueda rasguñar todo el poder y los mayores beneficios posibles, no en una búsqueda conjunta que genere bien común.
6,213. Si hay que respetar en toda situación la dignidad ajena, es porque nosotros no inventamos o suponemos la dignidad de los demás, sino porque hay efectivamente en ellos un valor que supera las cosas materiales y las circunstancias, y que exige que se les trate de otra manera. Que todo ser humano posee una dignidad inalienable es una verdad que responde a la naturaleza humana más allá de cualquier cambio cultural. Por eso el ser humano tiene la misma dignidad inviolable en cualquier época de la historia y nadie puede sentirse autorizado por las circunstancias a negar esta convicción o a no obrar en consecuencia. … Ello es la base de ciertas exigencias morales universales.
6,219. Cuando un sector de la sociedad pretende disfrutar de todo lo que ofrece el mundo, como si los pobres no existieran, eso en algún momento tiene sus consecuencias. Ignorar la existencia y los derechos de los otros, tarde o temprano provoca alguna forma de violencia, muchas veces inesperada. Los sueños de la libertad, la igualdad y la fraternidad pueden quedar en el nivel de las meras formalidades, porque no son efectivamente para todos. Por lo tanto, no se trata solamente de buscar un encuentro entre los que detentan diversas formas de poder económico, político o académico. Un encuentro social real pone en verdadero diálogo las grandes formas culturales que representan a la mayoría de la población. Con frecuencia las buenas propuestas no son asumidas por los sectores más empobrecidos porque se presentan con un ropaje cultural que no es el de ellos y con el que no pueden sentirse identificados. Por consiguiente, un pacto social realista e inclusivo debe ser también un “pacto cultural”, que respete y asuma las diversas cosmovisiones, culturas o estilos de vida que coexisten en la sociedad.
Capítulo 7: Caminos de reencuentro.
7,227. La verdad es una compañera inseparable de la justicia y de la misericordia. Las tres juntas son esenciales para construir la paz y, por otra parte, cada una de ellas impide que las otras sean alteradas. […] La verdad no debe, de hecho, conducir a la venganza, sino más bien a la reconciliación y al perdón.
7,251. Los que perdonan de verdad no olvidan, pero renuncian a ser poseídos por esa misma fuerza destructiva que los ha perjudicado. Rompen el círculo vicioso, frenan el avance de las fuerzas de la destrucción. Deciden no seguir inoculando en la sociedad la energía de la venganza que tarde o temprano termina recayendo una vez más sobre ellos mismos. ... 252. Tampoco estamos hablando de impunidad. Pero la justicia sólo se busca adecuadamente por amor a la justicia misma, por respeto a las víctimas, para prevenir nuevos crímenes y preservar el bien común, no como una supuesta descarga de la propia ira. El perdón es precisamente lo que permite buscar la justicia sin caer en el círculo vicioso de la venganza ni en la injusticia del olvido.
Capítulo 8: Las religiones al servicio de la fraternidad en el mundo
8,277. La Iglesia valora la acción de Dios en las demás religiones, y «no rechaza nada de lo que en estas religiones hay de santo y verdadero. Considera con sincero respeto los modos de obrar y de vivir, los preceptos y doctrinas que […] no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres». Pero los cristianos no podemos esconder que «si la música del Evangelio deja de vibrar en nuestras entrañas, habremos perdido la alegría que brota de la compasión, la ternura que nace de la confianza, la capacidad de reconciliación que encuentra su fuente en sabernos siempre perdonados‒enviados.
Como complemento a este último capítulo y a toda la encíclica es interesante leer el “Documento sobre la Fraternidad Humana, por la paz mundial y la convivencia común” que un año antes, el 4 de febrero de 2019, habían firmado el Papa Francisco y el Gran Imán de Al-Azhar, que es la mayor autoridad doctrinal dentro del Islam sunita.
Preguntas para diálogo universitario sobre “Fratelli Tutti”
1. La encíclica denuncia el resurgimiento de nacionalismos cerrados y excluyentes. ¿Es posible defender la identidad nacional sin caer en actitudes que limiten la fraternidad universal? ¿Dónde estaría el equilibrio?
2. Francisco afirma que vivimos en una cultura del descarte. ¿De qué maneras concretas se manifiesta esta cultura en nuestras sociedades latinoamericanas y en el ámbito universitario?
3. En el contexto de la globalización, el Papa señala que estamos más conectados, pero no necesariamente más hermanos. ¿Las redes sociales fortalecen o debilitan la amistad social? Argumente con ejemplos actuales.
4. La parábola del Buen Samaritano es presentada como modelo de acción social y política. ¿Qué implicaciones prácticas tiene esta parábola para los futuros profesionales formados en la universidad?
5. Fratelli Tutti insiste en que nadie se salva solo, especialmente a partir de la experiencia de la pandemia. ¿Qué cambios estructurales serían necesarios en nuestras sociedades para vivir realmente este principio?
6. El Papa propone una política entendida como servicio al bien común y no como lucha de poder. ¿Es realista esta propuesta en el contexto político actual? ¿Qué condiciones serían necesarias para que sea viable?
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A continuación, encontrarás los recursos disponibles para descargar y reforzar el aprendizaje de esta clase.
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“Nadie se salva solo; únicamente es posible salvarse juntos.”
— Papa Francisco, Fratelli Tutti, n. 32
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