El método de selección basado en competencias se considera eficaz ya que no demanda un número elevado de etapas, solo las imprescindibles para reconocer al candidato correcto. Sin embargo, su dificultad reside en la preparación y la experiencia que debe poseer el reclutador para implementarlo adecuadamente. A diferencia de hace dos décadas, cuando los procesos eran informales y desorganizados, actualmente las empresas buscan una mayor calidad y profesionalismo, lo cual requiere una selección más estricta y alineada con las necesidades corporativas.
Aunque pueda parecer que un enfoque basado en competencias implica demasiados pasos, esto no indica ineficiencia. Cada fase, como el análisis de perfil, entrevistas estructuradas, evaluación de competencias y verificación de pruebas, permite tomar decisiones más precisas. Un perfil de competencias bien elaborado no solo simplifica la selección, sino también el desarrollo y la evaluación del personal, al proporcionar criterios claros sobre el rendimiento esperado.
Además, un proceso que incluye múltiples etapas no significa que sea menos eficiente; cuando está bien diseñado, se vuelve más preciso y estratégico, lo que favorece la productividad, la adaptación al entorno competitivo y la creación de ambientes de trabajo saludables.Bibliografía:
Boyatzis, R. E. (1982). The competent manager. John Wiley & Sons.
Chiavenato, I. (2009).
Administración de Recursos Humanos (8.ª ed.). McGraw-Hill.
Dessler, G. (2015). Administración de Recursos Humanos (14.ª ed.). Pearson.