El rol del psicólogo en el servicio de oncología se enmarca dentro de cuatro funciones importantes: la prevención primaria, la prevención secundaria, la intervención y la investigación (Rivero et al., 2008). De igual manera, el profesional psicooncólogo deberá trabajar integrado en un equipo multidisciplinar, tomando en cuenta de manera sustancial la comunicación y coordinación con los demás profesionales especialistas en sus diversas áreas de intervención del cáncer. Por lo tanto, el psicólogo desempeña un rol polifuncional y multidisciplinar en el servicio de oncología.
Profundizando en las funciones, en cuanto a la función de prevención primaria, el psicólogo se encarga de abordar los factores psicosociales que puedan estar influyendo en el origen del cáncer por medio de su detección e intervención. Por otro lado, en la prevención secundaria, el profesional se encargará de la detección e intervención en los factores psicológicos más importantes que permiten facilitar la detección precoz del cáncer. Así mismo, en cuanto a la intervención terapéutica, la rehabilitación y los cuidados paliativos, el psicólgo realiza la intervención en la respuesta emocional de los pacientes, los familiares y de todas las personas encargadas del cuidado del paciente (médicos, psicólogos, enfermeras, auxiliares) en todas las diferentes fases de la enfermedad: diagnóstico, tratamiento, intervalo libre, recidiva, enfermedad avanzada y terminal, fase de duelo o remisión (Rivero et al., 2008). Finalmente, la cuarta función se trata de la investigación, que es necesaria para el crecimiento y desarrollo de este campo de investigación.
Como conclusión, el psicólogo en el servicio de oncología ocupa un rol de prevención, intervención e investigación de la afectación que tiene el cancer en la vida del paciente desde el eje psicológico. Este rol es acompañado del trabajo de otros profesionales desde sus diversas áreas de aproximación a la enfermedad oncológica. Por último, cabe resaltar que el objetivo último que tiene el psicooncólogo es mantener o recuperar la calidad de vida (en los niveles de sintomatología física, autonomía y hábitos cotidianos, nivel familiar y social y nivel psicológico-emocional) que está siendo afectada por la enfermedad o su tratamiento (Rivero et al., 2008).
Referencia:
- Rivero, R., Piqueras, J., Ramos, V., García, Luis., Martínez, A., Oblitas, Luis. PSICOLOGÍA Y CÁNCER. Suma Psicológica. 2008;15(1):171-197. [fecha de Consulta 12 de febrero de 2022]. ISSN: 0121-4381. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=134212604007