La existencia de múltiples fases en el proceso de selección no implica necesariamente ineficiencia. La literatura especializada señala que la eficiencia depende menos del número de etapas y más de la validez predictiva y el aporte real de cada fase al reducir errores de contratación (Armstrong, 2023; CIPD, 2024).
Cuando las fases son pertinentes al nivel de complejidad del puesto, por ejemplo, pruebas técnicas o entrevistas estructuradas para cargos críticos, estas aumentan la calidad de la decisión aun cuando el proceso se vuelve más extenso (SHRM, 2023). En cambio, la aplicación de demasiados pasos en posiciones operativas puede generar demoras innecesarias y pérdida de candidatos. Por ello, el enfoque recomendado es ajustar la cantidad de fases al tipo de rol, manteniendo únicamente aquellas que aporten evidencia objetiva del desempeño futuro.
Bibliografía
· Armstrong, M. (2023). Manual de Armstrong sobre Prácticas de Gestión de Recursos Humanos. Kogan Page.
· CIPD. (2024). Hoja informativa sobre métodos de selección. Instituto Colegiado de Personal y Desarrollo.
· SHRM. (2023). Directrices de Reclutamiento y Selección. Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos.