Considerando que en el caso Cacahuates la empresa opera con capacidad ociosa, los datos realmente relevantes para tomar decisiones son los costos variables unitarios, el precio de venta y el margen de contribución generado por cada unidad, ya que estos permiten determinar si el producto aporta un beneficio marginal positivo en el corto plazo, donde la regla consiste en aceptar pedidos que generen una contribución unitaria favorable dado que los costos fijos ya están comprometidos. Este enfoque coincide con lo señalado por Horngren, Foster y Datar (2007), quienes explican que los costos fijos asignados no cambian con el nivel de actividad y, por tanto, no deben influir en decisiones marginales. En escenarios de alta capacidad, en cambio, el análisis se desplaza hacia la selección del pedido o producto que genere el mayor margen de contribución por el recurso escaso, siguiendo el principio expuesto por Garrison, Noreen y Brewer (2018), según el cual la continuidad o abandono de un producto debe evaluarse con base en su aporte incremental frente a la restricción operativa. En el largo plazo, cuando la decisión implica mantener o suprimir una línea, lo relevante es identificar si el producto genera un beneficio diferencial positivo al considerar únicamente los costos y beneficios que realmente cambian si el producto deja de producirse. Por ello, es fundamental distinguir los costos directamente atribuibles de los costos indirectos que afectan al negocio en conjunto, de modo que un sistema de costeo adecuado permita estimar de forma precisa la contribución marginal real y garantizar decisiones que reflejen la verdadera viabilidad económica del producto.
Referencias:
Garrison, R., Noreen, E., & Brewer, P. (2018). Contabilidad administrativa (16.ª ed.). McGraw-Hill.
Horngren, C. T., Foster, G., & Datar, S. M. (2007). Contabilidad de costos: Un enfoque gerencial. Pearson Educación.