Considerado que la investigación es clave para el trabajo del psicólogo en oncología porque permite que su práctica sea realmente basada en evidencia. Gracias a los estudios sobre depresión, ansiedad, calidad de vida o adherencia al tratamiento en personas con cáncer, el psicooncólogo puede elegir intervenciones que se sabe que funcionan, en lugar de actuar solo desde la intuición. Galindo-Vázquez y Costas-Muñiz (2019) señalan justamente que la psicooncología basada en evidencia es una prioridad en salud mental, porque ayuda a justificar y sostener los programas psicosociales dentro de los sistemas oncológicos.
Además, la investigación del psicooncólogo nos muestra las necesidades psicosociales que muchas veces son invisibles para el equipo médico (como el sufrimiento emocional persistente, el impacto en la familia o las desigualdades en el acceso al apoyo), y aporta argumentos para que las instituciones incluyan la psicooncología como parte integral del tratamiento. Manuales de referencia como el de Holland (2015) muestran precisamente cómo el rol del psicooncólogo se ha consolidado a partir de décadas de investigación clínica y aplicada en cáncer.
Bibliorgafía.
Galindo-Vázquez, O., & Costas-Muñiz, R. (2019). Evidence-based psycho-oncology: A priority in mental health. Salud Mental, 42(3), 101–102.redalyc.org
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Holland, J. C. et al. (Eds.). (2015). Psycho-Oncology (3rd ed.). Oxford University Press.