En casos de enfermedad aguda, la albúmina sérica no refleja el estado basal del paciente, sino la intensidad de la respuesta inflamatoria y las alteraciones hemodinámicas propias del episodio crítico. Su descenso ocurre por mecanismos como disminución de la síntesis hepática al priorizar proteínas de fase aguda, daño del glicocálix endotelial que facilita la fuga capilar, y hemodilución secundaria a la administración de fluidos. Además, su vida media prolongada y amplia distribución entre compartimentos hacen que los cambios observados en las primeras horas o días correspondan más al curso del proceso agudo que a condiciones previas.
La evidencia reciente confirma que la albúmina es útil como marcador pronóstico en cuadros críticos. En pancreatitis aguda, niveles bajos se asocian con mayor riesgo de falla orgánica y mortalidad. Asimismo, índices compuestos como el cociente proteína C reactiva/albúmina permiten estratificar severidad al integrar inflamación y respuesta sistémica. Su interpretación debe centrarse en gravedad y evolución clínica, evitando utilizarla como indicador del estado nutricional.
En enfermedad aguda, la albúmina es un biomarcador de inflamación y severidad, útil para pronóstico y seguimiento del curso clínico, pero no debe emplearse como marcador nutricional.
Referencias
Gremese E, Bruno D, Varriano V, Perniola S, Petricca L, Ferraccioli G. Serum albumin levels: a biomarker to be repurposed in different disease settings in clinical practice. J Clin Med. 2023;12(18):6017.
López Van den Berghe J, Isaza Caicedo V. Índice PCR/albúmina como biomarcador y su aplicación como marcador pronóstico en patologías inflamatorias severas. Rev Cient Cienc Méd. 2023;26(2):72–80.