¿Por qué no debemos usar albúmina como marcador nutricional en enfermedad aguda?

¿Por qué no debemos usar albúmina como marcador nutricional en enfermedad aguda?

de KARLA VALERIA CUENCA MALDONADO -
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La albúmina tradicionalmente se ha utilizado como un marcador nutricional, sin embargo, en el contexto de enfermedad aguda su interpretación es limitada; esta proteína, sintetizada en el hígado, cumple varias funciones, entre ellas mantener la presión oncótica y transportar sustancias, no obstante, sus niveles plasmáticos no reflejan de manera directa el estado nutricional del paciente, sino más bien refleja la respuesta inflamatoria y la gravedad clínica.

En situaciones como sepsis, trauma o quemaduras, la albúmina disminuye debido a la redistribución hacia el espacio extravascular, la fuga capilar y la reducción en su síntesis hepática, estos cambios ocurren independientemente de la ingesta de nutrientes y responden principalmente a la fisiopatología de la enfermedad. Además, su vida media es de aproximadamente 20 días, lo que impide detectar variaciones rápidas en el estado nutricional.

Por ello, las guías actuales recomiendan no utilizar la albúmina como marcador nutricional en enfermedad aguda. En su lugar, se debe recurrir a una valoración integral que incluya parámetros clínicos, antropométricos y funcionales. La albúmina puede ser útil para evaluar riesgo y pronóstico, pero no para determinar el estado nutricional en estos pacientes.

Referencia:

Garnica Camacho, C. E. (2023). Albúmina humana: indicaciones basadas en la evidencia. Medicina Interna de México, 39(6), 908–919. https://doi.org/10.24245/mim.v39i6.8208

En respuesta a KARLA VALERIA CUENCA MALDONADO

Re: ¿Por qué no debemos usar albúmina como marcador nutricional en enfermedad aguda?

de EDITH NICOLE ALCíVAR ZAMBRANO -
Saludos, Karla. Tu aporte resume adecuadamente lo que revisé en las investigaciones científicas actuales. Definitivamente, el uso de la albúmina sérica como marcador nutricional quedó en el pasado, ya que, por todos los motivos que hemos revisado, no es apropiada para el diagnóstico nutricional. Por lo tanto, la mejor herramienta para establecer un diagnóstico y planificar la intervención nutricional en un paciente pediátrico con enfermedad aguda, es la valoración nutricional considerando el ABCD, sumando el análisis de datos clínicos y bioquímicos relacionados con la enfermedad específica que presente. Un estudio actualizado recomienda incluir:
• Herramientas de cribado validadas (NRS-2002, MUST, STRONGkids, etc.)
• Evaluación de ingesta
• Examen físico y mediciones de masa muscular
• Marcadores de inflamación (como la PCR) para interpretar adecuadamente los valores séricos (1,2).
Bibliografía
1. Boesiger F, Poggioli A, Netzhammer C, Bretscher C, Kaegi-Braun N, Tribolet P, et al. Changes in serum albumin concentrations over 7 days in medical inpatients with and without nutritional support. Eur J Clin Nutr. 2023;77:989–997.
2. Yi C, Xue D, Chen J, Guo J, Zhou Y-N, Hu Y, et al. Nutritional inflammation indexes in IVIG-unresponsive Kawasaki disease. Front Nutr. 2025.