El flujo de caja relevante o incremental corresponde a los ingresos y egresos que realmente cambian cuando una empresa decide llevar a cabo un proyecto. Para identificarlo, se consideran únicamente los valores que aparecen porque se toma la decisión, dejando fuera todo lo que existiría incluso si el proyecto no se hiciera.
Entre los criterios principales están: incluir solo los flujos relacionados directamente con el proyecto, calcular la diferencia entre la situación con y sin la inversión, tomar en cuenta únicamente datos futuros, considerar los efectos tributarios, los cambios en el capital de trabajo y el valor que pueda recuperarse al final de la vida útil del activo.
Su importancia radica en que este tipo de flujo permite evaluar de manera más precisa si un proyecto generará valor, evita usar información irrelevante como los costos hundidos, y facilita la aplicación de herramientas como el VAN o la TIR. Además, ayuda a las PYMES a decidir mejor cómo usar sus recursos limitados y a anticipar necesidades de liquidez.
Referencia:
Merchán, M. (2015). La gestión financiera en las pequeñas y medianas empresas. Editorial Ecuador.