En relación con los puntos expuestos en el documento, hay algunos aspectos fundamentales en los que se aborda el reclutamiento, la capacidad de atracción, teniendo en cuenta los prejuicios y percepciones, señalando que el prejuicio, afecta el juicio. Es por ello, que una empresa tiene en cuenta estos parámetros en cuestión del reclutamiento efectivo, entre mayor gestión, hay mayor cantidad y se sobreentiende mejor calidad de candidatos.
Según Alles (2007) explica que el proceso es más complejo:
El proceso de reclutamiento es el paso anterior a la selección de personal. Existen dos conceptos diferentes: reclutamiento y selección de personal. De ahí que un proceso sea el paso previo al otro. El objetivo del reclutamiento es, sin embargo, atraer a un conjunto de candidatos cualificados de entre los cuales seleccionar después. (p.25)
Chiavenato (2009) define el reclutamiento como un conjunto de técnicas y procedimientos destinados a atraer candidatos potencialmente calificados y capaces de ocupar puestos dentro de la organización. De ahí que la capacidad de atracción de la organización sea un factor clave en este proceso, ya que la imagen que proyecta la empresa en el mercado laboral impacta directamente en la cantidad y calidad de los candidatos que responden a la convocatoria. Dicha imagen se ve afectada por factores como el sistema de compensaciones, las oportunidades de desarrollo y la cultura organizacional, elementos que determinan qué tan deseable es la empresa como empleador. (p.36)
En cuanto a que durante la pandemia, las organizaciones tuvieron que migrar rápidamente hacia fuentes de reclutamiento más ágiles y digitales, en el mundo cambiante, siendo las más efectivas las plataformas de empleo en línea o remota, las redes sociales profesionales, las ferias virtuales y convenios universitarios y el reclutamiento interno. Estas fuentes destacaron por su capacidad para atraer talento sin necesidad de interacción presencial, algo crucial en un contexto de restricciones. Las plataformas digitales como LinkedIn o Computrabajo permitieron acceder a un gran volumen de candidatos con filtros avanzados, mientras que las redes sociales ampliaron el alcance y fortalecieron el posicionamiento de la marca empleadora. Los referidos internos se convirtieron en una alternativa muy usada debido a su bajo costo y la calidad de los perfiles recomendados. Las ferias virtuales y los convenios educativos facilitaron la captación de talento joven y técnico, mientras que el reclutamiento interno aceleró la cobertura de vacantes críticas al aprovechar el conocimiento previo de los colaboradores.
Para medir la efectividad de cada fuente, las empresas implementaron indicadores que permiten evaluar tanto la calidad como el rendimiento del proceso. Entre los más relevantes están el tiempo de cobertura del puesto, que muestra qué tan rápido cada fuente permite cerrar la vacante; el porcentaje de candidatos que cumplen con el perfil, que evidencia el nivel de ajuste entre las postulaciones y los requisitos del cargo; y el costo por contratación, esencial para analizar la eficiencia económica del proceso. También se consideran la tasa de conversión, la retención de los contratados a 3 o 6 meses y el desempeño en el periodo de prueba, que permiten evaluar si la fuente aporta candidatos que no solo son contratados, sino que permanecen y cumplen con las expectativas del puesto. Estos indicadores en conjunto permiten determinar cuáles fuentes generan mayor valor y deben ser priorizadas en el futuro.
Teniendo en cuenta que el reclutamiento 2.0 es la evolución dentro del campo empresarial con un ámbito digital. El método clásico se fomentaba en publicar anuncios pasivos, pero el planteamiento 2.0 utiliza herramientas de las. Redes sociales para un mejor enganche dentro de la sociedad juvenil. Así, aprovechando la capacidad de atracción de una empresa por medio de la construcción de una marca empleadora fuerte en línea, favoreciendo el talento, incluso aquel elemento que no busca empleo activamente, se puede interesar por la dicha organización (Alles, 2007).
Referencias
Alles, M.A. (2007). Dirección estratégica de recursos humanos: Gestión por competencias (Vol. 1). Granica.
Chiavenati,I. (2009). Administración de recursos humanos: El capital humano de ls organizaciones (9ª ed.). McGraw-Hill/Interamericana.