Un punto adicional a considerar es que, si bien el ABC ofrece una mayor precisión en la asignación de costos, su verdadero valor no radica únicamente en calcular mejor, sino en revelar la complejidad operativa y las actividades que realmente consumen recursos. Kaplan (1997) enfatiza que el propósito del ABC es ayudar a la gerencia a entender qué actividades impulsan los costos y cómo estas se relacionan con la rentabilidad de productos y clientes. Por ello, más que un sistema de costos, debe verse como una herramienta estratégica para replantear procesos y mejorar la toma de decisiones.
Referencia:
Kaplan, R. S. (1997). Introduction to activity-based costing. Harvard Business School.
Referencia:
Kaplan, R. S. (1997). Introduction to activity-based costing. Harvard Business School.