Es posible y necesario construir una marca empleadora después de la pandemia, pues el propósito de la empresa cobraria mayor relevancia ya que los colaboradores buscan identificarse con organizaciones que promuevan bienestar, equilibrio y valores humanos. Asimismo, los procesos de talento humano deben ser más flexibles y centrados en la experiencia del colaborador, fortaleciendo la comunicación interna y la calidad de la estructura gerencial basada en un liderazgo empático y cercano. La comunicación externa y las experiencias internas deben ser coherentes, reflejando una cultura organizacional auténtica que se proyecte mediante un plan externo estratégico.
Adicionalmente, la pandemia evidenció la importancia de priorizar a las personas como el eje central de las organizaciones, lo que impulsa a fortalecer la marca empleadora desde una visión estratégica e integral. La experiencia interna del colaborador, el reconocimiento, las oportunidades de desarrollo y un ambiente laboral saludable influyen directamente en la percepción que los empleados actuales y potenciales tienen de la organización, permitiendo fidelizar talento y consolidar una marca empleadora sólida, competitiva y sostenible.
Referencias:
García Cali, E., Valle Ospino, A. & Céspedes Garrido, J. (2020) — En su artículo Employer branding. Reflexiones en tiempos de pandemia,
Llanos Encalada, M., Muñoz Indacochea, D., & Roldán Iperty, C. (2025). Efecto de la marca empleadora en las preferencias laborales de la generación Z ecuatoriana