En FQ, la intervención nutricional más determinante para mejorar la supervivencia es asegurar y sostener un estado nutricional óptimo (peso/BMI adecuados para la edad) mediante dieta hipercalórica–hiperproteica + adherencia estricta a PERT y, si no se logra con alimentación fortificada y suplementos, iniciar nutrición enteral (idealmente nocturna, y preferir gastrostomía si es a largo plazo). La guía ESPEN–ESPGHAN–ECFS enfatiza la importancia crítica de lograr un estado nutricional óptimo desde etapas tempranas y describe que, cuando la dieta fortificada/ONS no alcanza, se utiliza EN; además, se observa preservación o menor declive de función pulmonar tras iniciar EN (evidencia observacional).
Bibliografia
- Wilschanski M, et al. ESPEN-ESPGHAN-ECFS guideline on nutrition care for cystic fibrosis. Clinical Nutrition. 2024.