Hola compañeros,
Para responder a esto, hay que entender que el entorno físico entra directo al cerebro sin pedir permiso. Si las paredes están llenas de ruido visual y la luz parpadea, el cerebro de un estudiante —especialmente si tiene TDAH o autismo— gasta toda su energía en filtrar esos estímulos en lugar de atender a la clase. La naturaleza y los tonos suaves no son decoración; son "reguladores biológicos" que bajan el cortisol y permiten el aprendizaje.
Para responder a esto, hay que entender que el entorno físico entra directo al cerebro sin pedir permiso. Si las paredes están llenas de ruido visual y la luz parpadea, el cerebro de un estudiante —especialmente si tiene TDAH o autismo— gasta toda su energía en filtrar esos estímulos en lugar de atender a la clase. La naturaleza y los tonos suaves no son decoración; son "reguladores biológicos" que bajan el cortisol y permiten el aprendizaje.