Durante décadas, la nutrición parenteral fue considerada una terapia de rescate en pediatría, reservada para situaciones de fracaso o contraindicación de la vía enteral. No obstante, la evidencia contemporánea demuestra que, en contextos clínicos específicos, debe entenderse como una intervención precoz, metabólicamente dirigida y pronóstica.
En el niño hospitalizado en unidades de cuidados intensivos pediátricos, el ayuno prolongado induce una transición acelerada hacia la fase hipercatabólica, caracterizada por resistencia insulínica, aumento de la gluconeogénesis proteolítica y pérdida de masa magra que puede alcanzar 1–2 % diario en estados inflamatorios. Estas alteraciones se asocian a inmunosupresión, retraso en la cicatrización, incremento del riesgo infeccioso y prolongación de la estancia hospitalaria.
Las guías ASPEN/SCCM (2017) recomiendan iniciar soporte nutricional precoz, priorizando la vía enteral. Cuando no se alcanza ≥60 % de los requerimientos energéticos y proteicos por vía enteral dentro de 4–7 días —o de forma más temprana en neonatos, pacientes con malnutrición o condiciones de alto riesgo como choque séptico, quemaduras extensas o cirugía mayor—, se indica el uso de NP suplementaria o total precoz. De forma concordante, las guías ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN (2018) enfatizan el inicio temprano de nutrición parenteral para prevenir déficit acumulado y modular la respuesta inflamatoria.
Desde el punto de vista fisiológico, la nutrición parenteral precoz contribuye a atenuar la gluconeogénesis proteica, optimizar el balance nitrogenado, preservar la función mitocondrial y sostener la integridad inmunológica mediante el aporte oportuno de aminoácidos, lípidos estructurales y micronutrientes.
En consecuencia, en escenarios clínicos seleccionados, la NP trasciende el concepto de “fracaso enteral” y debe considerarse una estrategia de soporte metabólico activo, preventivo y con impacto pronóstico.
Referencias
- Mehta NM, et al. Guidelines for the Provision and Assessment of Nutrition Support Therapy in the Pediatric Critically Ill Patient. JPEN J Parenter Enteral Nutr. 2017;41(5):706-742.
- ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN guidelines on pediatric parenteral nutrition. Clin Nutr. 2018;37(6 Pt B):2303-2305 (serie).