Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

de ANDRéS FABIAN VALENCIA VELASCO -
Número de respuestas: 4

Durante décadas, la nutrición parenteral fue considerada una terapia de rescate en pediatría, reservada para situaciones de fracaso o contraindicación de la vía enteral. No obstante, la evidencia contemporánea demuestra que, en contextos clínicos específicos, debe entenderse como una intervención precoz, metabólicamente dirigida y pronóstica.

En el niño hospitalizado en unidades de cuidados intensivos pediátricos, el ayuno prolongado induce una transición acelerada hacia la fase hipercatabólica, caracterizada por resistencia insulínica, aumento de la gluconeogénesis proteolítica y pérdida de masa magra que puede alcanzar 1–2 % diario en estados inflamatorios. Estas alteraciones se asocian a inmunosupresión, retraso en la cicatrización, incremento del riesgo infeccioso y prolongación de la estancia hospitalaria.

Las guías ASPEN/SCCM (2017) recomiendan iniciar soporte nutricional precoz, priorizando la vía enteral. Cuando no se alcanza ≥60 % de los requerimientos energéticos y proteicos por vía enteral dentro de 4–7 días —o de forma más temprana en neonatos, pacientes con malnutrición o condiciones de alto riesgo como choque séptico, quemaduras extensas o cirugía mayor—, se indica el uso de NP suplementaria o total precoz. De forma concordante, las guías ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN (2018) enfatizan el inicio temprano de nutrición parenteral para prevenir déficit acumulado y modular la respuesta inflamatoria.

Desde el punto de vista fisiológico, la nutrición parenteral precoz contribuye a atenuar la gluconeogénesis proteica, optimizar el balance nitrogenado, preservar la función mitocondrial y sostener la integridad inmunológica mediante el aporte oportuno de aminoácidos, lípidos estructurales y micronutrientes.

En consecuencia, en escenarios clínicos seleccionados, la NP trasciende el concepto de “fracaso enteral” y debe considerarse una estrategia de soporte metabólico activo, preventivo y con impacto pronóstico.

Referencias

  • Mehta NM, et al. Guidelines for the Provision and Assessment of Nutrition Support Therapy in the Pediatric Critically Ill Patient. JPEN J Parenter Enteral Nutr. 2017;41(5):706-742.
  • ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN guidelines on pediatric parenteral nutrition. Clin Nutr. 2018;37(6 Pt B):2303-2305 (serie).



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Re: Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

de CARLOS ALBERTO RAMOS REAL -
El énfasis en la nutrición parenteral como una estrategia metabólicamente dirigida, más allá del simple “fracaso de la vía enteral”, aporta una visión moderna y alineada con la práctica clínica actual en cuidados intensivos pediátricos. Además, la explicación de los beneficios fisiológicos —preservación de masa magra, balance nitrogenado e integridad inmunológica— fortalece el argumento desde una base científica sólida.

Mehta, N. M., Skillman, H. E., Irving, S. Y., Coss-Bu, J. A., Vermilyea, S., Farrington, E. A., McKeever, L., Hall, A. M., Goday, P. S., Braunschweig, C., & American Society for Parenteral and Enteral Nutrition (ASPEN) Board of Directors. (2017). Guidelines for the provision and assessment of nutrition support therapy in the pediatric critically ill patient: Society of Critical Care Medicine and American Society for Parenteral and Enteral Nutrition. Journal of Parenteral and Enteral Nutrition, 41(5), 706–742. https://doi.org/10.1177/0148607117711387
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Re: Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

de SANDRA MATILDE ANDRADE MUñOZ -
En paciente pediátrico hospitalizado la nutrición parenteral (NP) considerada previamente como terapia de rescate, es actualmente considerada como una intervención terapéutica a aplicar de manera temprana dentro de situaciones clínicas concretas y esto se debe a la mejor comprensión del efecto negativo de la desnutrición hospitalaria y el beneficio de un soporte nutricional instaurando de manera oportuna (Fell, Bitetto, & Skillman, 2023).
Las guías de ESPGHAN/ESPEN refieren que la NP se indica cuando la nutrición enteral (NE) es imposible de instaurar o mantener pues no cubren los requerimientos mínimos nutricionales (60-70%) en neonatos, lactantes y niños críticamente enfermos o con patología gastrointestinal severa que imposibilite la alimentación (Joosten, Embleton, Yan, Senterre, & ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN., 2018). Esto se debe a que incluso los periodos cortos de deficiencia calórico-proteico pueden asociarse a disfunción de la inmunidad, crecimiento y recuperación clínica. Es por lo que en estos casos se necesita de se necesita de la instauración de NP como tratamiento para minimizar el impacto negativo del ayuno (Mehta, y otros, 2017). Aunque la NE es la primera opción para un soporte nutricional, la nutrición parenteral se puede también considerar como un soporte complementario o como terapia primaria en situaciones de inestabilidad hemodinámica, fallo en tolerancia gastrointestinal persistente o requerimientos nutricionales que no pueden ser cubiertos totalmente por la NE.

Referencias
Fell, D., Bitetto, E., & Skillman, H. (2023). Timing of enteral nutrition and parenteral nutrition in the PICU. NCP Nutrition in Clinical Practice. doi:10.1002/ncp.11050
Joosten, K., Embleton, N., Yan, W., Senterre, T., & ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN. (2018). ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN guidelines on pediatric parenteral nutrition: Energy. Clinical Nutrition, 2309-2314. doi:10.1016/j.clnu.2018.06.944
Mehta, N., Skillman, H., Irving, S., Coss-Bu, J., Vermilyea, S., Farrington, A., . . . Braunschweig, C. (2017). Guidelines for the Provision and Assessment of Nutrition Support Therapy in the Pediatric Critically Ill Patient: Society of Critical Care Medicine and American Society for Parenteral and Enteral Nutrition. Journal of Parenteral and Enteral Nutrition, 706.742. doi:10.1177/0148607117711387
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Re: Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

de EDGAR SEBASTIáN GUZMáN GONZALEZ -
La nutrición parenteral (NP) ha sido tradicionalmente considerada una terapia de rescate en pacientes pediátricos que no pueden recibir nutrición enteral debido a fallo gastrointestinal, cirugía mayor o enfermedades que contraindican el tracto digestivo. Las guías clásicas priorizan la nutrición enteral precoz dentro de las primeras 24-48 horas del ingreso en la unidad de cuidados intensivos pediátricos, promoviendo mejores resultados clínicos y reducción de complicaciones infecciosas.

Referencias
Mehta NM, Skillman HE, Irving SY, Coss-Bu JA, Vermilyea S, Farrington EA, et al. Guidelines for the provision and assessment of nutrition support therapy in the pediatric critically ill patient. JPEN J Parenter Enteral Nutr. 2017;41(5):706–742. doi:10.1177/0148607117711387
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Re: Nutrición enteral vs parenteral en el niño hospitalizado

de NORKA GABRIELA MONGE BENíTEZ -
Me parece muy acertado tu enfoque en la seguridad de la nutrición enteral, pero añadiría que la decisión no debe basarse únicamente en la funcionalidad intestinal, sino también en la capacidad real de cubrir requerimientos. Cuando la vía enteral es insuficiente de forma persistente, la nutrición parenteral complementaria puede ser una estrategia válida para prevenir desnutrición hospitalaria, especialmente en niños con alto riesgo nutricional o enfermedad crítica prolongada.
Bibliografia
Mehta, N. M., Skillman, H. E., Irving, S. Y., Coss-Bu, J. A., Vermilyea, S., Farrington, E. A., McKeever, L., & Duggan, C. P. (2017). Guidelines for the provision and assessment of nutrition support therapy in the pediatric critically ill patient. Journal of Parenteral and Enteral Nutrition, 41(5), 706–742. https://doi.org/10.1177/0148607117711387