En el paciente pediátrico hospitalizado, la nutrición parenteral (NP) no debe considerarse únicamente como una terapia de “rescate” tardío, sino como parte de un plan de soporte nutricional integral que debe evaluarse tempranamente y de forma individualizada. Las necesidades nutricionales de los niños —especialmente de neonatos prematuros y pacientes críticamente enfermos— son significativamente mayores por kilogramo de peso corporal que en los adultos, y tienen reservas limitadas, por lo que cualquier déficit nutricional prolongado se asocia con peor pronóstico y crecimiento subóptimo si no son atendidos oportunamente.
Las guías internacionales más reconocidas, como las de la European Society for Paediatric Gastroenterology Hepatology and Nutrition (ESPGHAN), European Society for Clinical Nutrition and Metabolism (ESPEN), European Society for Paediatric Research (ESPR) y la Sociedad China de Pediatría (CSPEN), proponen que la NP se utilice de forma apropiada cuando la vía enteral sea insuficiente o no esté indicada, y el soporte nutricional no pueda alcanzarse por métodos convencionales. Estas guías resaltan la importancia de prevenir déficits energéticos y proteicos mediante una evaluación nutricional temprana, calculando y estableciendo objetivos nutricionales desde el ingreso y no posponiendo la intervención hasta que el niño ya presente deterioro evidente.
Asimismo, evidencia derivada de ensayos clínicos en unidades de cuidado intensivo pediátrico sugiere que, en niños críticamente enfermos bien nutridos, la iniciación de NP de forma rutinaria desde el primer día no mejora los resultados clínicos y puede asociarse con mayor riesgo de infecciones y complicaciones. Por ello, las recomendaciones actuales orientan a contemplar la NP entre los días 3 y 7 si la nutrición enteral no logra cubrir al menos el 60 % de las necesidades energéticas, especialmente en pacientes con riesgo de desnutrición o con intolerancia persistente al alimento enteral. Este enfoque promueve tanto la seguridad como la eficacia del soporte nutricional.
Referencia:
Joosten, K., Embleton, N., Yan, W., Senterre, T., Domellöf, M., & Fewtrell, M., et al. (2018). ESPGHAN/ESPEN/ESPR/CSPEN guidelines on pediatric parenteral nutrition: Energy. Clinical Nutrition, 37(6 Pt B), 2309–2314.