Tras analizar el texto por Poblete Ruiz mi opinión es que, aunque las entrevistas virtuales han ganado espacio en los procesos de selección, no garantizan los mismos resultados que las entrevistas presenciales cuando se busca evaluar competencias de forma integral. Según (Poblete Ruiz), la entrevistas por competencias requiere crear un clima de confianza mutua, de franqueza y bue trato, algo que en un contexto virtual se ve limitado por la falta de presencia fisica y la posible frialdad de la integración digital. Autores como (Blacksmith, Willford, J. C., & Behrend, T. S. , 2016) han demostrado que, en entrevistas por video, las personas que evalúan captan menos señales no verbales, que le reduce la precisión al juzgar aspectos como la seguridad o autenticidad del candidato. De esta manera se alinea con lo que señala (Poblete Ruiz) sobre la necesidad de explorar las competencias seleccionadas en torno a sus centros de interés, proceso que depende en gran medida la observación directa y la interacción fluida.
Además, las entrevistas virtuales pueden introducir sesgos tecnológicos y contextuales que afectan la equidad del proceso (Gilliland & Steiner, D. D., 2012) advierten que factores como la calidad del audio, el fondo visible o el dominio de herramientas digitales pueden influir en la percepción del entrevistador que pueden llegar a generar ventajas o desventajas no relacionadas con la idoneidad profesional. (Poblete Ruiz) menciona la importancia de evaluar a todos los candidatos por medio del mismo modelo este principio se ve comprometido cuando las condiciones técnicas no son uniformes.Las entrevistas virtuales si pueden ser practicas y útiles al comienzo de un proceso de selección, sobre todo para descartar candidatos que no cumplen con los requisitos técnicos del puesto. Además, como reconocen (Chapman & Webster, J. , 2019) este formato permite ahorrar costos lo que facilita entrevistar a personas de diferentes ciudades o países sin necesidad de desplazamientos.
Sin embargo, cuando lo que se busca es evaluar habilidades como el trabajo en equipo, la adaptación cultural o el liderazgo la entrevista presencial sigue siendo mas completa. Esto se debe a que, estando frente a frente, el entrevistador puede observar mejor el lenguaje corporal.Por lo tanto, aunque la entrevista es útil como filtro inicial no sustituye la ventaja evaluativa de la presencialidad en etapas decisivas. Pienso que se podría utilizar un enfoque hibrido, utilizando lo virtual en fases tempranas y reservando la entrevista cara a cara para la evaluación final de competencial, tal como diferencia (Poblete Ruiz) entre la entrevista inicial y la entrevista enfocada en competencias.
Referencias.
Blacksmith, N., Willford, J. C., & Behrend, T. S. . (2016). La tecnología en la entrevista de empleo: un meta-análisis y agenda futura de investigación. Evaluación de Personal y Decisiones, 2(1), 12–20.
Chapman, D. S., & Webster, J. . (2019). Hacia un modelo integrado de las reacciones de los candidatos y la elección de trabajo. Revista Internacional de Selección y Evaluación, 27(1), 50–69.
Gilliland, S. W., & Steiner, D. D. (2012). Reacciones de los candidatos a la tecnología en la selección. Revista Internacional de Selección y Evaluación, 20(2), 141–156.
Poblete Ruiz, M. (s.f.). Entrevista enfocada en competencias. Revista de Servicio Civil.