La albúmina sérica no debe utilizarse como marcador del estado nutricional en la enfermedad aguda porque su concentración está determinada principalmente por la respuesta inflamatoria y la gravedad del proceso clínico, más que por la ingesta o las reservas proteicas. Durante el estrés metabólico agudo, la albúmina actúa como proteína de fase aguda negativa, disminuyendo por efecto de citocinas proinflamatorias, redistribución capilar y cambios en la síntesis hepática, aun en pacientes con adecuada nutrición. Además, presenta baja sensibilidad y especificidad para diagnosticar desnutrición y no predice la respuesta al soporte nutricional. Por ello, las guías y consensos actuales desaconsejan su uso como indicador nutricional aislado y recomiendan una valoración integral, basada en criterios clínicos, antropométricos, funcionales y de ingesta, especialmente en contextos de inflamación activa.
Referencias:
American Society for Parenteral and Enteral Nutrition Board of Directors. (2020). The Use of Visceral Proteins as Nutrition Markers: An ASPEN Position Paper. Nutrition in Clinical Practice.
Bretscher, C. et al. (2022). Admission serum albumin concentrations and response to nutritional therapy in hospitalised patients at malnutrition risk: Secondary analysis of a randomized clinical trial. PMC.