Los escenarios y simulaciones se emplean para analizar el comportamiento futuro de una empresa mediante la variación de variables clave, permitiendo anticipar posibles resultados. Según Machain (2014), la técnica de simulación es una herramienta poderosa e indispensable para evaluar estos casos y permite un mejor entendimiento del problema y la posibilidad de contar con información sumamente útil para tomar mejores de decisiones.
Su aplicación es recomendable cuando existen altos niveles de incertidumbre, en la evaluación de proyectos de inversión, financiamiento o expansión, así como cuando se requiere comparar alternativas de decisión. Además, contribuye a la gestión de riesgos, a la identificación de variables críticas y al fortalecimiento de la planificación financiera.
Sin embargo, no se recomienda el uso de escenarios y simulaciones cuando la información disponible no es confiable, los supuestos no son razonables, el entorno es altamente predecible, la organización carece de capacidades técnicas adecuadas o las decisiones a analizar son de bajo impacto.
Referencias
Machain, L. (2014). Simulación de modelos financieros. Buenos Aires, Argentina: Alfaomega.