Los dos planes dentro de la gestión del talento humano son de gran importancia puesto que, el plan de inducción también conocido como onboarding es la parte inicial o el punto de partida para que el colaborador pueda adquirir todos los conocimientos necesarios de la organización y de su cargo a cumplir. Por otra parte, el plan de retención permite que el colaborador se fidelice o continue eligiendo permanecer en la institución, cumpliendo objetivos personales y organizacionales.
Según el autor (Almeida et al., 2021), establece que el plan de inducción y el plan de retención cumplen roles estratégicos en la gestión del talento humano, aunque difieren en su alcance temporal e impacto organizacional. La inducción se enfoca en integrar al nuevo colaborador, fortalecer su comprensión del cargo y acelerar su productividad, reduciendo errores, incertidumbre y rotación temprana. Además, una inducción estructurada mejora la adaptación, el desempeño inicial y el compromiso del colaborador.
Por otro lado, el autor (Ramírez Arrascue et al., 2025), manifiesta que el plan de retención es clave para la sostenibilidad del talento a mediano y largo plazo, debido a que fortalece el compromiso, la motivación y la permanencia del personal clave. Las estrategias basadas en cultura organizacional, oportunidades de crecimiento y compensación competitiva influyen directamente en la retención del talento y la competitividad organizacional.
Por lo tanto, el autor (Vizuete et al., 2024), establece que la gestión estratégica del talento humano evidencia que la permanencia del personal es el resultado de un enfoque integral que abarca la atracción, la inducción, la capacitación y el desarrollo continuo. Cuando las organizaciones alinean estas prácticas, consiguen reducir la rotación, fortalecer su capital humano y preservar el conocimiento organizacional. Así que, bajo esta perspectiva, la inducción constituye un elemento fundamental, aunque por sí sola no garantiza la retención del talento.
En conclusión, el plan de retención es prioridad dentro de una organización, puesto que, es una consecuencia directa de la ejecución del plan de inducción. A pesar de que el plan de inducción es importante para el desarrollo inicial del colaborador, no es fundamental para garantizar su permanencia en la organización, debido que, las condiciones, beneficios y oportunidades de crecimiento que le oferten, serán la clave para la motivación y su permanencia.
Referencias:
- Almeida Blacio, J. H., Bravo Medina, J. S., & García Fallú, K. M. (2021). Análisis de las estrategias de inducción del talento humano en las PYMEs de Quinindé periodo 2020–2021. Journal of Economic and Social Science Research.
- Ramírez Arrascue, C. I., Palacios Valdiviezo, A., & Uriarte Común, F. (2025). Estrategias de gestión humana para la retención de talento en las empresas: Una revisión sistemática de la literatura entre los años 1990 y 2024.
- Vizuete Muñoz, J. M., Zambrano Lizano, L. C., & Aldaz Calero, X. F. (2024). Planificación de talento humano como estrategia para la atracción y retención del personal para reducir su rotación. Religación.