Los dos planes son importantes en TTHH, pero el que tiene más relevancia es el de retención debido a que es un resultado que vamos a tener a largo plazo y con ello vamos a demostrar que todo lo que hicimos anteriormente es correcto y aseguramos la permanencia del talento y seguir con la sostenibilidad de la organización.
En la parte del plan de inducción sabemos que es clave para la etapa inicial debido a que aquí facilitamos la adaptación al colaborador para su puesto de trabajo y también con la cultura, normas y funciones del puesto, reduciendo la incertidumbre y acelerando su desempeño (Chiavenato, 2017). Realizar una inducción adecuada para el colaborador nos ayuda a tener una mejor integración y disminuir la rotación en este puesto, pero su impacto es en corto plazo.
En cambio, el plan de retención como antes ya lo mencioné tiene una mayor relevancia debido a que el objetivo es mantener a los colaboradores dentro de la empresa y que no quieran dejar su puesto de trabajo y es aquí donde nosotros entramos a brindar oportunidad de desarrollo, reconocimiento, compensación y clima laboral positivo. La retención del talento reduce costos asociados a la rotación y fortalece el compromiso y la productividad organizacional (Dessler, 2020). Además, estudios señalan que las organizaciones que priorizan la retención logran mayor estabilidad y ventaja competitiva (Robbins & Judge, 2018).
Llegamos a la conclusión que es más importante el plan de retención para poder consolidar el talento del colaborador y que se quede por mucho tiempo en la empresa y también se garantizar el logro de los objetivos organizacionales.
Referencia:
-Chiavenato, I. (2017). Gestión del talento humano (4.ª ed.). McGraw-Hill.-Dessler, G. (2020). Administración de recursos humanos (16.ª ed.). Pearson Educación.
-Robbins, S. P., & Judge, T. A. (2018). Comportamiento organizacional (17.ª ed.). Pearson.