Desde mi perspectiva, la importancia de la inducción y la retención no debe entenderse como una jerarquía donde uno supere al otro, sino como etapas complementarias y dependientes de un mismo ciclo vital del colaborador. Como bien señala Chiavenato (2017), la inducción es el proceso de aculturación más importante, pues su función de reducir la ansiedad inicial es lo que establece las bases del contrato psicológico. En este sentido, la inducción actúa como el cimiento y si este proceso falla, el trabajador se sentirá desorientado y la frustración la cual provocará una mala adaptación y por ende una renuncia temprana, anulando cualquier esfuerzo posterior.
No obstante, una ejecución impecable de la inducción no garantiza la sostenibilidad. Si una empresa entrena con excelencia a su personal, pero carece de un plan de retención sólido, corre el riesgo de convertirse en una "escuela" para la competencia. Es aquí donde la retención adquiere un carácter estratégico y de largo plazo. Para Alles (2015), la retención no consiste en "atar" al empleado, sino en gestionar el desarrollo del talento y fomentar el crecimiento interno como motor de permanencia.
Bajo el contexto actual, considero que el Plan de Retención representa un reto mayor. Mientras la inducción es un proceso procedimental y estructurado, la retención es más "impredecible" porque debe gestionar la subjetividad y el propósito del individuo. En sintonía con Sinek (2014), un plan de retención efectivo debe trascender lo administrativo para enfocarse en el liderazgo, creando un ambiente de seguridad donde el empleado decida quedarse no por obligación, sino por conexión con la cultura. En conclusión, aunque la inducción garantiza el inicio del vínculo, es la retención la que determina la ventaja competitiva; de poco sirve atraer y formar al mejor talento si la organización no es capaz de cautivarlo para que permanezca en ella.
REFERENCIA BIBLIOGRAFICA:
Alles, M. (2015). Dirección Estratégica de Recursos Humanos: Gestión por competencias. Editorial Granica.
Chiavenato, I. (2017). Administración de Recursos Humanos: El capital humano de las organizaciones. McGraw-Hill.
Gonzales Miranda, D. R. (2009). Estrategias de retención del personal. Una reflexión sobre su efectividad y alcances. Revista Universidad EAFIT.
Ramírez, G. E. (2004). Procesos de inducción y entrenamiento: Un enfoque integral para el mejoramiento de la salud en el trabajo y la productividad. SURATEP.
Sinek, S. (2014). Los líderes comen al final: Por qué algunos equipos funcionan y otros no.