Estimada Maira, coincido plenamente con tu exposición sobre cómo el enfoque basado en riesgos convierte la mejora continua en una práctica proactiva dentro del sistema de gestión de la calidad. Tal como lo señalas, este enfoque permite anticiparse a los problemas y fortalecer los procesos desde su planificación.
En este sentido, la ISO 9001:2015 propone que el análisis de riesgos esté presente en todas las etapas del ciclo PHVA y no solo en la fase de corrección. Esto permite que la mejora continua se origine desde el diseño de los procesos, reduciendo la incertidumbre y favoreciendo un control más efectivo de las actividades.
Asimismo, Blasco Torregrosa et al. (2019) destacan que el pensamiento basado en riesgos otorga un papel clave a la alta dirección, orientando el sistema de gestión no solo a cumplir con los requisitos de calidad, sino también a garantizar la sostenibilidad de la organización. El uso de herramientas de evaluación del riesgo facilita priorizar las acciones de mejora, enfocándolas en aquellos aspectos que generan mayor impacto o que representan oportunidades de innovación aún no aprovechadas.
De esta manera, la mejora continua deja de ser un proceso general y correctivo, para convertirse en una práctica estratégica, planificada y basada en evidencias.
Referencias
Blasco Torregrosa, M., Gisbert Soler, V., & Pérez-Bernabeu, E. (2019). Metodología de integración: ISO 9001, ISO 31000 y Six Sigma. 3C Empresa. Investigación y pensamiento crítico, 8(1), 76–91
Organización Internacional de Normalización. (2018). Gestión del riesgo - Directrices (ISO 31000:2018). ISO.
En este sentido, la ISO 9001:2015 propone que el análisis de riesgos esté presente en todas las etapas del ciclo PHVA y no solo en la fase de corrección. Esto permite que la mejora continua se origine desde el diseño de los procesos, reduciendo la incertidumbre y favoreciendo un control más efectivo de las actividades.
Asimismo, Blasco Torregrosa et al. (2019) destacan que el pensamiento basado en riesgos otorga un papel clave a la alta dirección, orientando el sistema de gestión no solo a cumplir con los requisitos de calidad, sino también a garantizar la sostenibilidad de la organización. El uso de herramientas de evaluación del riesgo facilita priorizar las acciones de mejora, enfocándolas en aquellos aspectos que generan mayor impacto o que representan oportunidades de innovación aún no aprovechadas.
De esta manera, la mejora continua deja de ser un proceso general y correctivo, para convertirse en una práctica estratégica, planificada y basada en evidencias.
Referencias
Blasco Torregrosa, M., Gisbert Soler, V., & Pérez-Bernabeu, E. (2019). Metodología de integración: ISO 9001, ISO 31000 y Six Sigma. 3C Empresa. Investigación y pensamiento crítico, 8(1), 76–91
Organización Internacional de Normalización. (2018). Gestión del riesgo - Directrices (ISO 31000:2018). ISO.