PREGUNTA 5

PREGUNTA 5

by VANESSA VIRGINIA FLORES PERERO -
Number of replies: 4

La incorporación del pensamiento basado en riesgos, promovido por la ISO 9001:2015, implica un cambio cultural profundo que puede generar diversas dificultades dentro de organizaciones de salud con múltiples servicios clínicos.


RESISTENCIA AL CAMBIO

El personal puede percibir la gestión de riesgos como una carga administrativa adicional, especialmente en entornos asistenciales donde prima la atención inmediata del paciente. Esto dificulta la integración del análisis preventivo en la rutina diaria (ISO, 2015).


Cultura de culpa en lugar de cultura de seguridad


Cuando los errores se asocian con sanciones, los profesionales tienden a ocultar incidentes. Esto limita la identificación de riesgos reales y obstaculiza la mejora del sistema (OMS, 2021).


Falta de formación de riesgos


Muchos trabajadores de la salud no han recibido capacitación formal en identificación, análisis y control de riesgos, lo que provoca que el enfoque basado en riesgos se aplique de manera superficial o documental (ISO, 2018).


Trabajo fragmentado entre servicios


En centros como Multiservicios Médicos Dr. José Sánchez, donde existen áreas como ecografía, farmacia, consulta médica y cirugías ambulatorias, los procesos suelen funcionar de forma aislada. Esto dificulta visualizar riesgos que se generan en la interacción entre servicios (Reason, 2000).


Subestimación de los errores

Errores pequeños y frecuentes, como fallas de comunicación o identificación inadecuada del paciente, pueden no considerarse riesgos importantes, aunque representan causas comunes de eventos adversos (OMS, 2021).


Falta de liderazgo

La norma ISO 9001 enfatiza el liderazgo como elemento clave. Si la dirección no promueve activamente el pensamiento basado en riesgos, el personal lo percibe como un requisito para auditorías y no como una herramienta para mejorar la atención (ISO, 2015).


Dificultad para sostener el enfoque 

La gestión de riesgos requiere revisión continua, pero en la práctica suele abandonarse cuando disminuye la supervisión o la presión de evaluaciones externas (ISO, 2018).


CONCLUSION


Adoptar el pensamiento basado en riesgos en Multiservicios Médicos Dr. José Sánchez implica transformar la cultura organizacional hacia una visión preventiva, colaborativa y no punitiva, donde todos los servicios participen activamente en la identificación y control de riesgos para proteger al paciente.


REFERENCIAS

International Organization for Standardization. (2015). ISO 9001:2015 Quality management systems — Requirements. ISO.

International Organization for Standardization. (2018). ISO 31000:2018 Risk management — Guidelines. ISO.

Organización Mundial de la Salud. (2021). Global patient safety action plan 2021–2030: Towards eliminating avoidable harm in health care. OMS.

Reason, J. (2000). Human error: Models and management. BMJ, 320(7237), 768–770. https://doi.org/10.1136/bmj.320.7237.768


In reply to VANESSA VIRGINIA FLORES PERERO

Re: PREGUNTA 5

by FERNANDA CRISTINA BARBOZA MACíAS -

El análisis presentado por Flores (2026) resulta especialmente pertinente al evidenciar que la incorporación del pensamiento basado en riesgos no es únicamente un ajuste técnico, sino un proceso que exige transformaciones profundas en la cultura organizacional. Coincido en que la resistencia al cambio, la fragmentación de los servicios y la persistencia de enfoques punitivos limitan la identificación temprana de riesgos, especialmente en organizaciones de salud donde la presión asistencial puede desplazar la reflexión preventiva. La ISO 9001:2015 reconoce este desafío al destacar que el liderazgo y la participación del personal son elementos clave para que el enfoque basado en riesgos se integre de forma real y no se perciba solo como una exigencia administrativa (International Organization for Standardization, 2015).

 

Desde una mirada complementaria, la ISO 31000:2018 refuerza la idea de que la gestión del riesgo debe formar parte del sistema de gobernanza y adaptarse continuamente al contexto, lo que implica fortalecer competencias y promover espacios de aprendizaje organizacional sostenido (International Organization for Standardization, 2018). En este sentido, el uso de técnicas estructuradas para la identificación y evaluación de riesgos, como las propuestas por la ISO/IEC 31010, puede contribuir a superar la aplicación superficial del enfoque, facilitando una visión integral de los riesgos que emergen en la interacción entre procesos y servicios (International Organization for Standardization y Comisión Electrotécnica Internacional, 2015). Esto permitiría avanzar hacia una cultura preventiva más colaborativa, centrada en la seguridad del paciente y en la mejora continua del sistema.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Flores, V. (2026). Pregunta 5. En PUCE Virtual, Foro M2, Gestión de la Calidad en Salud II. Consultado el 04 de febrero de 2026. https://evaposgrado.puce.edu.ec/maestriasenlinea-2025/mod/forum/discuss.php?d=15846#p39816


International Organization for Standardization y Comisión Electrotécnica Internacional. (2015). ISO/IEC 31010: Gestión del riesgo - Técnicas de evaluación del riesgo (Traducción). ISO/IEC. https://es.scribd.com/document/635601667/Traduccion-ISO-31010


International Organization for Standardization. (2015). ISO 9001:2015 Sistemas de gestión de la calidad - Requisitos. ISO.  https://repositorio.buap.mx/rcontraloria/public/inf_public/2019/0/NOM_ISO_9001-2015.pdf


International Organization for Standardization. (2018). ISO 31000:2018 Gestión del Riesgo - Directrices. ISO. https://biblioteca.dgmm.gob.hn/wp-content/uploads/2024/05/GC.D.07-ISO-31000-2018.pdf

In reply to VANESSA VIRGINIA FLORES PERERO

Re: PREGUNTA 5

by DELIA ALEXANDRA POMA PINEDA -
La participación presentada por Vanessa Virginia describe de manera clara los principales desafíos culturales que enfrentan las instituciones de salud al incorporar el pensamiento basado en riesgos, especialmente en entornos donde la carga asistencial es alta y los servicios son diversos. Coincido en que la resistencia al cambio y la percepción de este enfoque como una tarea adicional siguen siendo obstáculos frecuentes cuando no se logra relacionarlo directamente con la seguridad del paciente.

Como aporte, considero importante resaltar que estas dificultades no se superan únicamente con normas o procedimientos, sino con un cambio en la forma en que se entiende el error. Reason señala que los errores deben analizarse como fallas del sistema y no como responsabilidades individuales, lo que facilita una cultura de aprendizaje y mejora continua. Este enfoque resulta clave para que el personal se sienta con la confianza de reportar riesgos e incidentes sin temor a sanciones.

Asimismo, el trabajo fragmentado entre servicios, mencionado por la compañera, evidencia la necesidad de fortalecer una visión de procesos. Tal como lo plantea Deming, cuando las áreas trabajan de forma aislada se dificulta identificar los riesgos que aparecen en los puntos de interacción, por lo que la comunicación y el trabajo colaborativo se vuelven elementos esenciales.

Para concluir, quisiera reforzar la importancia del liderazgo para sostener el pensamiento basado en riesgos en el tiempo. Cuando la dirección acompaña, escucha y da el ejemplo, este enfoque deja de verse como un requisito para auditorías y pasa a formar parte de la práctica diaria, orientada a mejorar la calidad de la atención y la seguridad del paciente.

REFERENCIAS.
Deming, W. E. (1986). Out of the crisis. MIT Press.
Reason, J. (2000). Human error: Models and management. BMJ, 320(7237), 768–770.
World Health Organization. (2021). Global patient safety action plan 2021–2030. WHO.
In reply to VANESSA VIRGINIA FLORES PERERO

Re: PREGUNTA 5

by JESSICA ESTEFANIA ROCHA MOLINA -
Desde mi opinión, la incorporación del pensamiento basado en riesgos en las organizaciones de salud representa un desafío significativo, especialmente en instituciones con múltiples servicios clínicos, donde la prioridad suele centrarse en la atención inmediata del paciente. En el contexto ecuatoriano, esta situación se ve reforzada por la alta demanda asistencial y la limitada disponibilidad de recursos, lo que puede generar resistencia del personal al percibir la gestión de riesgos como una carga adicional y no como una herramienta preventiva orientada a mejorar la calidad y seguridad de la atención (Ministerio de Salud Pública del Ecuador [MSP], 2022).

Otro aspecto crítico es la persistencia de una cultura punitiva frente al error, que dificulta la notificación de incidentes y la identificación de riesgos reales. En muchos establecimientos de salud del país, aún existe el temor a sanciones, lo que limita el aprendizaje organizacional y la mejora continua. Organismos internacionales señalan que la transición hacia una cultura de seguridad, basada en el aprendizaje y no en la culpa, es esencial para reducir eventos adversos y fortalecer los sistemas de calidad en salud (Organización de las Naciones Unidas [ONU], 2021).

Asimismo, la falta de formación específica en gestión de riesgos y el trabajo fragmentado entre servicios clínicos constituyen barreras importantes para la implementación efectiva del pensamiento basado en riesgos. Estudios científicos evidencian que cuando los equipos de salud no reciben capacitación continua y trabajan de manera aislada, aumenta la probabilidad de errores relacionados con la comunicación y la continuidad del cuidado, los cuales suelen ser subestimados pese a su impacto en la seguridad del paciente (Rodziewicz et al., 2023).

Finalmente, considero que el liderazgo institucional juega un rol determinante para sostener el enfoque basado en riesgos a largo plazo. En el sistema de salud ecuatoriano, es fundamental que la alta dirección promueva activamente este enfoque como parte de la cultura organizacional y no solo como un requisito para auditorías. De esta manera, se fomenta la participación de todos los servicios en la identificación y gestión de riesgos, contribuyendo a una atención más segura, integrada y centrada en la persona (MSP, 2022).

BIBLIOGRAFÍA:
• Ministerio de Salud Pública del Ecuador. (2022). Lineamientos para la implementación de la seguridad del paciente en los establecimientos de salud. MSP.
• Organización de las Naciones Unidas. (2021). Transforming our world: The 2030 agenda for sustainable development. ONU.
• Rodziewicz, T. L., Houseman, B., & Hipskind, J. E. (2023). Patient safety and quality improvement. StatPearls Publishing. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/
In reply to VANESSA VIRGINIA FLORES PERERO

Re: PREGUNTA 5

by MAIRA JESSENIA MENDOZA GARCíA -
El aporte realizado por Flores Perero (2026) presenta un análisis claro y bien fundamentado sobre las dificultades culturales y organizacionales que enfrenta la implementación del pensamiento basado en riesgos en organizaciones de salud. Coincido especialmente con lo señalado respecto a la resistencia al cambio y la persistencia de una cultura de culpa, ya que ambos factores limitan la notificación de incidentes y dificultan el aprendizaje organizacional.
Tal como menciona la autora, la falta de liderazgo visible debilita la apropiación del enfoque preventivo por parte del personal, lo que refuerza la idea de que la gestión de riesgos se perciba únicamente como un requisito normativo y no como una herramienta para mejorar la seguridad del paciente. Este planteamiento se alinea con lo expuesto por Reason (2000), quien destaca que los errores no deben analizarse desde una perspectiva individual, sino sistémica.
En conjunto, el análisis aporta una visión crítica y realista que resalta la necesidad de fortalecer la cultura de seguridad y el liderazgo institucional para consolidar el pensamiento basado en riesgos.
Referencias
International Organization for Standardization. (2015). ISO 9001:2015 Quality management systems — Requirements. ISO.
Reason, J. (2000). Human error: Models and management. British Medical Journal, 320(7237), 768–770. https://doi.org/10.1136/bmj.320.7237.768