Desde mi perspectiva, uno de los principales beneficios de aplicar el enfoque basado en riesgos según la norma ISO 9001:2015 es la posibilidad de anticiparse a los problemas antes de que estos se materialicen en fallas del servicio o eventos adversos. En las organizaciones de salud, este enfoque permite pasar de una gestión reactiva a una gestión preventiva, fortaleciendo la toma de decisiones y priorizando acciones que protejan la seguridad del paciente y la continuidad de la atención (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2021).
En el contexto del sistema de salud del Ecuador, el pensamiento basado en riesgos contribuye a optimizar el uso de recursos, especialmente en escenarios donde existen limitaciones presupuestarias y alta demanda asistencial. Al identificar riesgos y oportunidades de manera sistemática, las instituciones pueden enfocar sus esfuerzos en los procesos críticos, mejorar la eficiencia operativa y reducir costos asociados a errores, reprocesos o complicaciones evitables, alineándose con los objetivos de calidad y sostenibilidad del sistema nacional de salud (Ministerio de Salud Pública del Ecuador [MSP], 2022).
Otro beneficio relevante es el fortalecimiento de la cultura organizacional orientada a la seguridad y la mejora continua. El enfoque basado en riesgos promueve la participación activa del personal en la identificación de amenazas y oportunidades, favoreciendo el trabajo colaborativo entre servicios y reduciendo la fragmentación de los procesos. Evidencia científica señala que las organizaciones que integran este enfoque logran mejores resultados en calidad asistencial y mayor compromiso del talento humano (Rodziewicz et al., 2023).
Finalmente, aplicar el enfoque basado en riesgos según la ISO 9001:2015 permite a las organizaciones de salud mejorar su capacidad de adaptación frente a cambios del entorno, como emergencias sanitarias, reformas normativas o nuevas demandas de los usuarios. En el Ecuador, donde el sistema de salud enfrenta constantes desafíos estructurales y sociales, este enfoque se convierte en una herramienta clave para garantizar una atención segura, oportuna y centrada en la persona, más allá del cumplimiento documental de la norma (Organización de las Naciones Unidas [ONU], 2020).
En este sentido, ¿consideran que las instituciones de salud del país están realmente utilizando el enfoque basado en riesgos como una herramienta de mejora continua o solo como un requisito para procesos de acreditación y auditoría?
BIBLIOGRAFIA:
· Ministerio de Salud Pública del Ecuador. (2022). Lineamientos para la calidad y seguridad del paciente en los establecimientos de salud. MSP.
· Organización de las Naciones Unidas. (2020). Objetivos de Desarrollo Sostenible: Salud y bienestar. ONU.
· Organización Mundial de la Salud. (2021). Global patient safety action plan 2021–2030. OMS.
· Rodziewicz, T. L., Houseman, B., & Hipskind, J. E. (2023). Patient safety and quality improvement. StatPearls Publishing. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/