El enfoque basado en riesgos, según la norma ISO 9001:2015, ha transformado la forma en que las organizaciones gestionan sus sistemas de calidad, porque ha pasado a un enfoque proactivo y preventivo. Promueve que las instituciones de salud identifiquen, evalúen y puedan abordar de forma sistemática los riesgos y oportunidades que afectan el cumplimiento de los objetivos de calidad, en lugar de limitarse a corregir fallas una vez ocurridas (ISO 9001:2015; QMII, 2024). Al contemplar la incertidumbre como un elemento inherente a todos los procesos, el pensamiento basado en riesgos permite anticipar problemas potenciales y planificar acciones que prevengan desviaciones o fallos en la atención al paciente (ISO 9001:2015; QMII, 2024).
En el contexto de la salud, la gestión de riesgos no solo busca evitar incidentes adversos, sino que también contribuye a detectar oportunidades de mejora orientadas a fortalecer la seguridad del paciente y la eficiencia de los servicios. Implementar estrategias de gestión de riesgos robustas posibilita que las instituciones identifiquen peligros subyacentes en el servicio de atención médica que conducen a situaciones de riesgo y, finalmente, a errores y lesiones (Redalyc, 2024). Analizando los posibles fallos actúa como un motor para promover ajustes constantes en los procesos, reduciendo variabilidad y potenciando prácticas más seguras, lo cual alimenta directamente la mejora continua del sistema de gestión de calidad.
Además, la integración del enfoque basado en riesgos en la planificación estratégica y operativa del sistema de gestión de calidad favorece una cultura organizacional orientada a la mejora continua. Al considerar riesgos y oportunidades en todas las fases del ciclo PDCA las organizaciones de salud pueden monitorear sus procesos con indicadores claros, evaluar resultados y establecer acciones correctivas y preventivas más eficaces. Esta integración contribuye a que las decisiones sean más efectivas y a que las mejoras derivadas de la gestión de riesgos se incorporen de forma permanente en la estructura del sistema de calidad (Universidad del Azuay, 2024).
En síntesis, el enfoque basado en riesgos influye en la mejora continua del sistema de gestión de calidad en salud al fomentar una postura anticipativa y basada en evidencias, que implica reconocer vulnerabilidades, gestionar incertidumbres y aprovechar oportunidades para optimizar procesos y resultados asistenciales (ISO 9001:2015; QMII, 2024; Redalyc, 2024).
Referencias
Murray, W. (2016). Risk and ISO 9001: 2015. Quality Magazine. Recuperado de https://www.qualitymag.com/articles/93103-risk-and-iso-9001-2015
International Organization for Standardization. (2015). ISO 9001:2015. Quality management systems — Requirements (incorpora el pensamiento basado en riesgos en múltiples cláusulas y en el ciclo PHVA).
ISO 9001:2015: Risk-based thinking in quality management systems (2020). Chartered Quality Institute & IRCA. Recuperado de https://www.quality.org/knowledge/risk-based-thinking
Silva Martins, Y., Silva, C. E. S., & Sampaio, A. C. A. (2021). ISO 9001:2015 and risk-based thinking: Scientific research insights. Recuperado de biblioteca ISO (resalta la importancia de abordar riesgos y oportunidades en ISO 9001:2015).