Comparto su planteamiento respecto a que un taller de empatía debe ir más allá de lo motivacional y estructurarse con bases conceptuales y evaluación. En el contexto ecuatoriano, esto cobra especial relevancia si consideramos que el Ministerio de Salud Pública del Ecuador ha priorizado dentro del Modelo de Atención Integral de Salud (MAIS-FCI) un enfoque centrado en la persona, la familia y la comunidad. No obstante, en la práctica cotidiana aún se evidencian dificultades en la comunicación, especialmente en servicios con alta demanda como emergencia y consulta externa. Un taller bien diseñado podría articular la empatía con la seguridad del paciente y la calidad asistencial, reforzando que escuchar activamente y validar emociones también es una intervención clínica (Ministerio de Salud Pública [MSP], 2022).
Asimismo, coincido en la importancia de utilizar metodologías activas. En Ecuador, por ejemplo, en hospitales públicos de segundo y tercer nivel es frecuente que los pacientes refieran sentirse desinformados sobre su diagnóstico o tratamiento. Incorporar dramatizaciones basadas en casos reales del sistema nacional como la vivencia de una madre que espera atención pediátrica durante varias horas, permitiría que el personal experimente la perspectiva del usuario. La Organización Panamericana de la Salud ha señalado que fortalecer las competencias comunicacionales del talento humano es clave para mejorar la calidad percibida y la confianza en los servicios (OPS, 2021), lo que respalda la inclusión de estrategias vivenciales en estos talleres.
Finalmente, coincido plenamente en que sin evaluación no hay mejora sostenible. En el sistema público ecuatoriano podría implementarse una medición pre y post taller utilizando escalas validadas de empatía y complementarlas con indicadores de experiencia del usuario, como encuestas de trato digno o claridad en la información recibida. La evidencia muestra que una mejor experiencia del paciente se asocia con mejores resultados clínicos y mayor seguridad (Anhang Price et al., 2014). Por ello, integrar estos talleres dentro de los programas institucionales de calidad permitiría que la empatía deje de ser un discurso y se convierta en un componente medible de la cultura organizacional.
Bibliografia:
• Anhang Price, R., Elliott, M. N., Zaslavsky, A. M., Hays, R. D., Lehrman, W. G., Rybowski, L., Edgman-Levitan, S., & Cleary, P. D. (2014). Examining the role of patient experience surveys in measuring health care quality. Medical Care Research and Review, 71(5), 522–554. https://doi.org/10.1177/1077558714541480
• Ministerio de Salud Pública del Ecuador. (2022). Modelo de Atención Integral de Salud Familiar, Comunitario e Intercultural (MAIS-FCI). MSP. https://www.salud.gob.ec
• Organización Panamericana de la Salud. (2021). Estrategia para el acceso universal a la salud y la cobertura universal de salud en las Américas. OPS. https://www.paho.org
Asimismo, coincido en la importancia de utilizar metodologías activas. En Ecuador, por ejemplo, en hospitales públicos de segundo y tercer nivel es frecuente que los pacientes refieran sentirse desinformados sobre su diagnóstico o tratamiento. Incorporar dramatizaciones basadas en casos reales del sistema nacional como la vivencia de una madre que espera atención pediátrica durante varias horas, permitiría que el personal experimente la perspectiva del usuario. La Organización Panamericana de la Salud ha señalado que fortalecer las competencias comunicacionales del talento humano es clave para mejorar la calidad percibida y la confianza en los servicios (OPS, 2021), lo que respalda la inclusión de estrategias vivenciales en estos talleres.
Finalmente, coincido plenamente en que sin evaluación no hay mejora sostenible. En el sistema público ecuatoriano podría implementarse una medición pre y post taller utilizando escalas validadas de empatía y complementarlas con indicadores de experiencia del usuario, como encuestas de trato digno o claridad en la información recibida. La evidencia muestra que una mejor experiencia del paciente se asocia con mejores resultados clínicos y mayor seguridad (Anhang Price et al., 2014). Por ello, integrar estos talleres dentro de los programas institucionales de calidad permitiría que la empatía deje de ser un discurso y se convierta en un componente medible de la cultura organizacional.
Bibliografia:
• Anhang Price, R., Elliott, M. N., Zaslavsky, A. M., Hays, R. D., Lehrman, W. G., Rybowski, L., Edgman-Levitan, S., & Cleary, P. D. (2014). Examining the role of patient experience surveys in measuring health care quality. Medical Care Research and Review, 71(5), 522–554. https://doi.org/10.1177/1077558714541480
• Ministerio de Salud Pública del Ecuador. (2022). Modelo de Atención Integral de Salud Familiar, Comunitario e Intercultural (MAIS-FCI). MSP. https://www.salud.gob.ec
• Organización Panamericana de la Salud. (2021). Estrategia para el acceso universal a la salud y la cobertura universal de salud en las Américas. OPS. https://www.paho.org