Pregunta 5

Pregunta 5

by MARíA BELéN DIAZ ANASI -
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Cuando hablamos de prevenir infecciones asociadas a la atención en salud, casi siempre pensamos en protocolos técnicos, antibióticos o equipos sofisticados. Sin embargo, una de las estrategias más poderosas y muchas veces subestimada es involucrar activamente al paciente y su familia en la prevención.

La Organización Mundial de la Salud  ha señalado que la participación del paciente es un componente esencial para mejorar la seguridad en los servicios de salud. En su iniciativa Patients for Patient Safety, destaca que los pacientes informados pueden contribuir directamente a reducir eventos adversos, incluyendo infecciones asociadas a la atención sanitaria (OMS, 2013).

Proponer que el paciente forme parte de la estrategia no significa trasladarle la responsabilidad, sino empoderarlo. Por ejemplo:

  • Educar al ingreso sobre la importancia de la higiene de manos.
  • Colocar señalética visible que invite al paciente a preguntar: “¿Se lavó las manos antes de atenderme?”
  • Entregar material educativo sencillo y visual.
  • Involucrar también a la familia como aliada en la prevención.

La Joint Commission International también promueve que la comunicación abierta entre profesionales y pacientes fortalece la cultura de seguridad, favoreciendo entornos donde el paciente pueda expresar inquietudes sin temor (JCI, 2023).

En el contexto ecuatoriano, esta estrategia es especialmente viable porque no requiere grandes inversiones tecnológicas; requiere principalmente cultura, comunicación y coherencia institucional. Convertir al paciente en aliado transforma la prevención de infecciones en una responsabilidad compartida y fortalece la confianza en el sistema de salud.

Ahora bien, si realmente queremos avanzar hacia una atención más segura, vale la pena preguntarnos:

¿Estamos preparados como profesionales de salud para que un paciente nos recuerde que debemos lavarnos las manos, y responder con apertura en lugar de incomodidad?

Los leo: ¿qué experiencias o percepciones tienen sobre la participación activa del paciente en la prevención de infecciones?

Referencia Bibliográfica

Joint Commission International. (2023). International patient safety goals (IPSG). Joint Commission Resources.

World Health Organization. (2013). Patients for patient safety: Partnerships for safer health care. WHO Press.


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Re: Pregunta 5

by CINTHIA LIZETH PINARGOTE ÁLAVA -
Respondiendo a la interrogante: ¿Estamos preparados como profesionales de salud para que un paciente nos recuerde que debemos lavarnos las manos, y responder con apertura en lugar de incomodidad?
Como profesionales de salud, debemos estar preparados para que un paciente nos recuerde la higiene de manos y responder con apertura, ya que esta práctica forma parte de una cultura de seguridad centrada en la persona y orientada a la prevención de infecciones asociadas a la atención en salud; aceptar estos recordatorios sin incomodidad refleja madurez profesional, compromiso ético y alineación con los estándares internacionales de calidad. La evidencia demuestra que las intervenciones que promueven la participación activa del paciente fortalecen la adherencia a la higiene de manos y mejoran los resultados en seguridad, siempre que exista un entorno organizacional que respalde la comunicación respetuosa y el aprendizaje continuo (Elliott et al., 2024). En este sentido, integrar la corresponsabilidad paciente-equipo de salud contribuye directamente al cumplimiento de los objetivos institucionales de seguridad del paciente y reducción de IAAS.
Bibliografía:
Elliott, R., Fetibegovic, E., Briggs, J., Shaw, J., Suits, P., Wong, R., & Stewart, T. (2024). Healthcare staff perceptions of an electronic hand hygiene monitoring system within a large university health system. Antimicrobial Stewardship & Healthcare Epidemiology, 4(1), e103. Recuperado de https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39823120/
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Re: Pregunta 5

by PABLO MAURICIO CORAYSACA CALLE -

Excelente aporte de la compañera Belén, plantea que la prevención no es solo un tema de "antibióticos o equipos", sino de empoderamiento. Mientras que la compañera Cinthia, le da el toque de realidad que necesitamos, la higiene de manos no es solo técnica, es una cuestión de ética y madurez profesional.


Me gustaría proponer una visión que une la gestión de calidad con la psicología del equipo de salud y muchas veces vemos al paciente como el receptor del cuidado, pero en la norma ISO 7101 se lo invita a ser un actor de seguridad. Si aplicamos el modelo del "queso suizo" de Reason, el paciente informado se convierte en la última capa que evita que el error u olvido del lavado de manos llegue a concretarse. No es vigilar al médico, es colaborar para que el sistema no falle (Elliott et al., 2024).


En nuestro país, todavía existe una jerarquía muy marcada en los hospitales. Para que un paciente se atreva a decir "¿Se lavó las manos?", primero debemos haber construido un entorno de seguridad psicológica. Si el profesional se siente "atacado", el paciente dejará de participar. El cambio cultural debe venir desde los líderes, premiando la apertura en lugar de defender el ego (International Organization for Standardization [ISO], 2023).

 

Respondiendo la interrogante ¿Estamos preparados como profesionales de salud para que un paciente nos recuerde que debemos lavarnos las manos, y responder con apertura en lugar de incomodidad?

 

Siendo sinceros, técnicamente lo estamos, pero culturalmente aún nos falta camino por recorrer. Estar preparados significa que, si un paciente me hace esa pregunta, mi respuesta inmediata debe ser, "Gracias por recordármelo, eso demuestra que ambos estamos cuidando su salud". Esa respuesta es la que realmente genera confianza y reduce las Infecciones Asociadas a la Atención en Salud (IAAS) (World Health Organization [WHO], 2023).

 


Bibliografía:

Elliott, R., et al. (2024). Healthcare staff perceptions of an electronic hand hygiene monitoring system within a large university health system. Antimicrobial Stewardship & Healthcare Epidemiology, 4(1), e103. https://doi.org/10.1017/ash.2024.103

 

International Organization for Standardization. (2023). Healthcare organization management — Quality management systems — Requirements for patient-centered care (ISO Standard No. 7101:2023). https://www.iso.org/standard/81165.html


 World Health Organization. (2023). Global strategy on infection prevention and control. WHO. https://www.who.int/publications/i/item/9789240073043


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Re: Pregunta 5

by ARTURO JAVIER SORIA PEÑAFIEL -
Enn referencia a la interrogante planteada por la compañera María Belen Díaz, puedo argumentar lo siguiente;

En términos generales, los profesionales de la salud están progresando hacia una mayor disposición para que el paciente se involucre activamente en las prácticas de seguridad, como recordar la higiene de manos. No obstante, en numerosos lugares todavía persisten obstáculos culturales y jerárquicos que pueden provocar malestar cuando un paciente señala una falta. Así, más que ser una cuestión personal, se debe analizar el grado de desarrollo de la cultura de seguridad del paciente en la institución.

Para reaccionar con receptividad y no con oposición, es fundamental reforzar diversos elementos:

1. Cultura de seguridad enfocada en el paciente: Los profesionales deben reconocer que la implicación del paciente es una técnica efectiva para prevenir infecciones relacionadas con la atención médica y no un interrogante sobre la capacidad profesional.

2. Entrenamiento en comunicación y seguridad del paciente: Incluir en la formación continua destrezas de comunicación empática y tácticas para promover la participación del paciente en procedimientos seguros.

3. Normalización institucional de la implicación del paciente: Desarrollar campañas y señalización que motiven de manera clara al paciente a recordar la higiene de manos al personal de salud. Cuando la entidad lo impulsa, la interacción se convierte en un elemento del proceso de atención habitual.

4. Liderazgo y referencia del equipo de salud: Los líderes clínicos deben mostrar comportamientos de apertura, agradeciendo al paciente cuando colabora en la verificación de prácticas seguras.

5. Revisión regular de la cultura de seguridad: Evaluar las opiniones del personal acerca de la implicación del paciente facilita la detección de resistencias y la aplicación de mejoras.

En resumen, el reto no es solo reconocer que el paciente nos haga recordar lavarnos las manos, sino establecer un entorno donde esta interacción sea considerada una colaboración para mitigar riesgos clínicos, sobre todo en la prevención de infecciones relacionadas con la atención médica.

Referencias bibliográficas:

World Health Organization. (2021). Global patient safety action plan 2021–2030: Towards eliminating avoidable harm in health care. WHO.

Joint Commission International. (2023). Joint Commission International accreditation standards for hospitals (8th ed.). Joint Commission International.

Ministerio de Salud Pública del Ecuador. (2022). Lineamientos para la implementación de prácticas seguras en la atención en salud. MSP
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Re: Pregunta 5

by JISSEL NATAHALY PUCHAICELA LEON -
¿Estamos preparados como profesionales de salud para que un paciente nos recuerde que debemos lavarnos las manos, y responder con apertura en lugar de incomodidad?
La participación activa del paciente y su familia en la prevención de infecciones vinculadas al cuidado sanitario constituye una estrategia potente y accesible, que exige primordialmente transformaciones culturales y una comunicación eficaz. En Ecuador, la estructura jerárquica profesional puede obstaculizar la aceptación de los recordatorios del paciente por parte de los profesionales, por lo que resulta esencial capacitar tanto a los pacientes como a los profesionales para promover una alianza terapéutica fundamentada en la confianza y el respeto mutuo. Además, la alfabetización en salud debe ajustarse a la diversidad cultural para garantizar una comprensión y utilidad de la información. Estrategias cuentos como la implementación de señalización visible y la educación continua facilitan la normalización de la participación activa del paciente como un elemento adicional para la seguridad (Lee & Jang, 2023; Sanus, 2024).
Bibliografía
Lee, I., & Jang, I. (2023). Effect of Nurses' Work Environment and Communication on Patient Safety Culture. Journal of Nursing Management. https://doi.org/10.1111/jonm.13845
Sanus, M. (2024). Dotación del personal de enfermería para disminuir infecciones asociadas a la atención en salud: revisión sistemática. Hermosillo, México: Universidad de Sonora.

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Re: Pregunta 5

by DIANA VERÓNICA GUILLERMO ANASICHA -
En respuesta a la interrogante planteada por mi compañera Belén Díaz, considero que, aunque el lavado de manos es una acción sencilla y cotidiana, todavía representa un desafío asumirlo como una responsabilidad realmente compartida con el paciente. En la práctica, no siempre estamos preparados, ni emocional ni culturalmente, para que un paciente nos recuerde esta medida sin que genere cierta incomodidad, cuando en realidad debería entenderse como una expresión de cuidado mutuo (Laboreo et al., 2025).

Asimismo, los principios promovidos por la Joint Commission International destacan que la seguridad del paciente se fortalece a través de la comunicación abierta, el respeto y la participación activa (El Hospital, 2023).
Desde mi experiencia, no se han presentado casos en los que un paciente recuerde directamente el lavado de manos, lo que evidencia que aún es necesario avanzar en educación y empoderamiento; sin embargo, confío en que, mediante la formación continua y una cultura institucional coherente, esta corresponsabilidad puede integrarse de forma natural, fortaleciendo la confianza y la calidad de la atención.

Referencias:

Laboreo, I., Buezas, B., Bonfil, J., Larrode, L., Sesma, E., & Serrano, A. (2025). El lavado de manos clínico. Protocolo y su importancia en la prevención de infecciones. Ocronos. https://revistamedica.com/lavado-manos-clinico-protocolo-prevencion-infecciones/

El Hospital. (2023). Joint Commission International: proceso e importancia. https://www.elhospital.com/es/noticias/joint-commission-international-proceso-e-importancia
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Re: Pregunta 5

by NENA STEFANY ENRIQUEZ AHTTY -
Estoy de acuerdo con el comentario de mi compañera María Belén Díaz, en su aporte habla sobre la participación activa del paciente y su familia en la prevención de infecciones asociadas a la atención en salud (IAAS), lo cual resulta muy pertinente y complementa las estrategias institucionales. Sin embargo, la evidencia científica también indica que para que esta participación sea realmente efectiva debe estar acompañada de prácticas seguras consolidadas por parte del personal sanitario, especialmente en lo relacionado con la higiene de manos. Un estudio microbiológico demostró que la correcta aplicación de esta práctica reduce significativamente la presencia de microorganismos en el personal de salud, lo que confirma que el cumplimiento adecuado de este procedimiento es una de las medidas más efectivas para prevenir la transmisión cruzada de patógenos en los entornos clínicos (Armas, P., Cajas, M & Rueda, D. 2024). En este contexto, involucrar al paciente para que pregunte o recuerde al personal sobre la higiene de manos puede reforzar la adherencia a esta práctica, siempre que exista previamente una cultura institucional que promueva la educación y la seguridad del paciente.

De igual manera, la participación del paciente debe integrarse dentro de programas institucionales más amplios de prevención de infecciones, que incluyan capacitación continua del personal y protocolos estandarizados para el manejo seguro de procedimientos y dispositivos médicos. La literatura señala que las intervenciones educativas dirigidas al personal sanitario mejoran significativamente el cumplimiento de las normas de prevención y reducen la incidencia de infecciones asociadas a dispositivos, lo cual evidencia la importancia de fortalecer la formación profesional como base de cualquier estrategia preventiva (Nava-Gómez et al., 2024). Además, investigaciones realizadas en entornos hospitalarios críticos muestran que las estrategias integrales que combinan capacitación, vigilancia epidemiológica y cumplimiento de normas de bioseguridad logran disminuir las infecciones nosocomiales y mejorar la seguridad del paciente (Castillo, P., Cóndor, V. & García, J. 2025). Por tanto, la participación del paciente representa un elemento valioso dentro del modelo de seguridad, pero su impacto será mayor cuando se articule con intervenciones organizacionales y educativas dirigidas al personal de salud.
Referencia Bibliográfica
• Armas Freire, P., Cajas Morán, M., & Rueda García, D. (2024). Comparación de evaluación microbiológica pre y post lavado de manos en estudiantes de salud en Ecuador. Revista InveCom, 4(2).
• Castillo-Reimundo, P., Condor-Sánchez, V., & García-Beracierto, J. (2025). Resistencia antimicrobiana e infecciones nosocomiales en cuidados intensivos: prevención, control y estrategias. Salud y Vida, 9(2).
• Nava-Gómez, M., Valdez-Escobedo, A., Brito-Ortiz, J., & Brito-Nava, E. (2024). Propuesta de capacitación dirigida al personal de enfermería sobre infecciones de vías urinarias asociadas a sonda. Revista Espacios, 45(1).