Dentro de la práctica médica que riesgos se puede tener al utilizar información digitales no validadas?
La utilización de datos digitales no validados en la práctica médica conlleva riesgos significativos. Inicialmente, puede resultar en errores diagnósticos y terapéuticos, dado que contenidos no revisados científicamente (redes sociales, blogs, aplicaciones no reguladas o mal interpretados) pueden albergar recomendaciones incompletas o incorrectas. Este factor influye de manera directa en la seguridad del paciente, incrementando la posibilidad de eventos adversos, indicaciones inapropiadas y la utilización de procedimientos desactualizados.
Este tipo de datos puede, además, perjudicar la relación entre el médico y el paciente porque promueve expectativas poco realistas o creencias sin fundamento y complica la adhesión a los tratamientos respaldados por evidencia. Además, se presentan implicaciones éticas y jurídicas: el profesional médico tiene la obligación de fundamentar sus decisiones en la evidencia más sólida disponible; en caso de perjuicio, recurrir a fuentes no confiables puede ser considerada una práctica inapropiada. Para finalizar, cuando se replica o aplica clínicamente información no validada, se legitima la pseudociencia y se erosiona la confianza en la medicina fundamentada en evidencia y en las entidades de salud.
Bibliografía:
Asociación Médica Mundial. (2022). Declaración de la AMM sobre las responsabilidades de los médicos en la era digital. https://www.wma.net/es/policies-post/declaracion-de-la-amm-sobre-las-responsabilidades-de-los-medicos-en-la-era-digital/
Cuesta, U., Martínez-Martínez, L., y Niño, J. I. (2023). Desinformación en salud y confianza institucional: efectos sobre la conducta sanitaria. Revista Española de Comunicación en Salud, 14(1), 45–58. https://doi.org/10.20318/recs.2023.7112
Organización Mundial de la Salud. (2022). Gestión de la infodemia: Principios y modelos para involucrar a las comunidades. https://www.who.int/es/publications/i/item/9789240010314
La utilización de datos digitales no validados en la práctica médica conlleva riesgos significativos. Inicialmente, puede resultar en errores diagnósticos y terapéuticos, dado que contenidos no revisados científicamente (redes sociales, blogs, aplicaciones no reguladas o mal interpretados) pueden albergar recomendaciones incompletas o incorrectas. Este factor influye de manera directa en la seguridad del paciente, incrementando la posibilidad de eventos adversos, indicaciones inapropiadas y la utilización de procedimientos desactualizados.
Este tipo de datos puede, además, perjudicar la relación entre el médico y el paciente porque promueve expectativas poco realistas o creencias sin fundamento y complica la adhesión a los tratamientos respaldados por evidencia. Además, se presentan implicaciones éticas y jurídicas: el profesional médico tiene la obligación de fundamentar sus decisiones en la evidencia más sólida disponible; en caso de perjuicio, recurrir a fuentes no confiables puede ser considerada una práctica inapropiada. Para finalizar, cuando se replica o aplica clínicamente información no validada, se legitima la pseudociencia y se erosiona la confianza en la medicina fundamentada en evidencia y en las entidades de salud.
Bibliografía:
Asociación Médica Mundial. (2022). Declaración de la AMM sobre las responsabilidades de los médicos en la era digital. https://www.wma.net/es/policies-post/declaracion-de-la-amm-sobre-las-responsabilidades-de-los-medicos-en-la-era-digital/
Cuesta, U., Martínez-Martínez, L., y Niño, J. I. (2023). Desinformación en salud y confianza institucional: efectos sobre la conducta sanitaria. Revista Española de Comunicación en Salud, 14(1), 45–58. https://doi.org/10.20318/recs.2023.7112
Organización Mundial de la Salud. (2022). Gestión de la infodemia: Principios y modelos para involucrar a las comunidades. https://www.who.int/es/publications/i/item/9789240010314