Una cultura organizacional sólida se construye sobre la base de normas éticas claras que guíen el comportamiento de todos los miembros de la institución. La integridad y la honestidad son esenciales, ya que permiten que las decisiones y acciones de los empleados sean transparentes y confiables, evitando fraudes o conflictos de interés. este enfoque no solo fortalece la reputación de la organización sino que también fomenta un ambiente de confianza entre colaboradores directivos y grupos de interés.
Asimismo, el respeto, la equidad y la confidencialidad son pilares que consolidan la convivencia laboral y la seguridad organizacional. Mantener un trato digno y respetuoso, así como proteger la información sensible, favorece la inclusión, la diversidad y la comunicación efectiva dentro del equipo de trabajo.
Referencia:
Treviño, L. K., & Nelson, K. A. (2013). Managing business ethics: Straight talk about how to do it right (6th ed.). John Wiley & Sons.
Asimismo, el respeto, la equidad y la confidencialidad son pilares que consolidan la convivencia laboral y la seguridad organizacional. Mantener un trato digno y respetuoso, así como proteger la información sensible, favorece la inclusión, la diversidad y la comunicación efectiva dentro del equipo de trabajo.
Referencia:
Treviño, L. K., & Nelson, K. A. (2013). Managing business ethics: Straight talk about how to do it right (6th ed.). John Wiley & Sons.