PREGUNTA 1

PREGUNTA 1

by JOHANNA ALEXANDRA SARANGO MENDEZ -
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¿Cómo se diferencia la evidencia científica confiable de la desinformación en salud que circula por redes sociales y medios digitales?

 La diferencia entre evidencia científica confiable y desinformación en salud puede identificarse mediante varios criterios utilizados en la Medicina Basada en la Evidencia (MBE) y en la evaluación crítica de la información.

1. Origen y credibilidad de la fuente

La evidencia científica proviene de instituciones académicas, revistas científicas revisadas por pares, guías clínicas o organismos de salud reconocidos. En cambio, la desinformación suele difundirse en redes sociales, blogs o páginas sin respaldo institucional o sin identificación clara del autor.

2. Método científico y revisión por pares

La evidencia confiable se basa en investigaciones realizadas con metodología científica, como ensayos clínicos, revisiones sistemáticas o metaanálisis, que han sido evaluados por expertos antes de publicarse. La desinformación, en contraste, suele presentar opiniones, testimonios personales o afirmaciones sin estudios que las respalden.

3. Calidad y consistencia de la evidencia

La información científica se sustenta en datos verificables y reproducibles, y sus conclusiones pueden compararse con otros estudios similares. En cambio, la desinformación frecuentemente utiliza argumentos aislados, datos fuera de contexto o teorías sin consenso científico.

4. Transparencia y ausencia de intereses ocultos

Los estudios científicos suelen declarar financiamiento, conflictos de interés y metodología. En la desinformación es común encontrar mensajes con fines comerciales, ideológicos o de búsqueda de popularidad en redes sociales.

5. Actualización y coherencia con la evidencia acumulada

La evidencia científica se actualiza constantemente y se integra al conocimiento existente. La información falsa o engañosa suele permanecer estática o difundir afirmaciones extraordinarias sin respaldo en la literatura científica.

La evidencia científica confiable se caracteriza por estar respaldada por investigación rigurosa, revisión académica y fuentes institucionales, mientras que la desinformación en salud suele basarse en opiniones, mensajes virales o afirmaciones sin validación científica, lo que puede generar interpretaciones erróneas y afectar la toma de decisiones en salud.


Referencias :

Espinoza-Portilla, E. (2020). Desinformación sobre temas de salud en redes sociales.

Gómez de la Cámara, A. (2003). Medicina basada en la evidencia.

Organización Mundial de la Salud. (2024). Desinformación y salud pública.

Sixtos-Serrano, M. I. (2022). Desinformación y noticias falsas en salud.


In reply to JOHANNA ALEXANDRA SARANGO MENDEZ

Re: PREGUNTA 1

by FERNANDA CRISTINA BARBOZA MACíAS -

Comparto lo planteado por Sarango (2026) respecto a que el origen de la información y la solidez metodológica son elementos claves para diferenciar la evidencia científica de los contenidos engañosos que circulan en redes sociales. En la práctica cotidiana, muchas veces los profesionales de salud nos enfrentamos a información que parece convincente, pero que al revisarla con más detenimiento no cuenta con un respaldo científico real. Por ello, más allá de identificar la fuente, resulta necesario desarrollar la capacidad de analizar críticamente los estudios. En este punto, herramientas como la plantilla CASPe para entender una revisión sistemática ayudan a revisar aspectos esenciales del estudio, como la validez metodológica, la consistencia de los resultados y su posible aplicación en la práctica clínica (Cabello, 2005). Este tipo de análisis permite reconocer cuándo una información se basa realmente en evidencia científica y cuándo se trata solo de afirmaciones sin sustento.


Al mismo tiempo, considero que también es importante fortalecer las habilidades de búsqueda estructurada de información científica, algo que complementa muy bien lo mencionado por Sarango (2026). Cuando se formulan preguntas clínicas utilizando estrategias como PICOT, el proceso de búsqueda se vuelve más claro y permite identificar estudios que realmente respondan al problema clínico planteado (Peñaherrera y Soria, 2015). De acuerdo con Moraga et al. (2014), recurrir a bases de datos académicas y aplicar estrategias de búsqueda sistemáticas ayuda a reducir el riesgo de acceder a información poco confiable, algo que suele ocurrir cuando se depende únicamente de buscadores generales o contenidos difundidos en redes sociales. En un contexto donde la información en salud circula con tanta rapidez, desarrollar estas competencias se vuelve fundamental para que los profesionales puedan orientar sus decisiones clínicas a partir de evidencia confiable.


Referencias bibliográficas

Cabello, J. (2005). Plantilla para ayudarte a entender una revisión sistemática. En Guías CASPe de lectura crítica de la literatura médica, pp. 13-17. CASPe. https://redcaspe.org/plantilla_revision.pdf


Moraga, J., Manterola, C., Cartes-Velásquez, R., y Urrutia, S. (2014) ¿Dónde y cómo buscar evidencia científica en medicina? Revista Chilena de Cirugía, 66(5), 502-507. https://www.scielo.cl/pdf/rchcir/v66n5/art18.pdf


Peñaherrera-Oviedo, C., y  Soria-Viteri, J. (2015). Pregunta de investigación y estrategia PICOT. Medicina, 19(1), 66-69. https://rmedicina.ucsg.edu.ec/medicina/article/view/647/pdf_20


Sarango, J. (2026). Pregunta 1. En PUCE Virtual, Foro 1 M7, Gestión de la Calidad en Salud II. Consultado el 16 de marzo de 2026.