Estimada compañera Emma, considero que su aporte aborda de manera muy clara un aspecto esencial del tema, especialmente al destacar que el empoderamiento del paciente no depende solo del acceso a información, sino de la capacidad para comprenderla y valorarla críticamente. Coincido con usted en que la alfabetización digital en salud es una herramienta clave frente a la desinformación, ya que no toda la información disponible en Internet posee la misma calidad ni el mismo respaldo científico. En este sentido, Moncada-Hernández (2014) señala que buscar información de forma eficiente implica no solo localizar datos, sino también seleccionar fuentes relevantes, pertinentes y confiables, aspecto que resulta fundamental cuando se trata de decisiones relacionadas con la salud.
Asimismo, me parece muy importante su énfasis en el rol del profesional de salud como orientador del paciente. Desde mi perspectiva, esta función educativa también se fortalece cuando el profesional aplica principios de medicina basada en evidencia en la práctica cotidiana. Peñaherrera Oviedo y Soria Viteri (2015) explican que este enfoque exige formular preguntas clínicas pertinentes, buscar evidencia científica, evaluarla y aplicarla de manera adecuada. Por ello, su reflexión aporta de forma significativa al debate, ya que muestra que el empoderamiento del paciente debe construirse no solo desde la autonomía informativa, sino también desde el acompañamiento responsable y la orientación profesional.
Referencias bibliográficas:
• Moncada-Hernández, S. G. (2014). Cómo realizar una búsqueda de información eficiente. Foco en estudiantes, profesores e investigadores en el área educativa. Investigación en Educación Médica, 3(10), 106–115.
• Peñaherrera Oviedo, C., & Soria Viteri, J. (2015). Pregunta de investigación y estrategia PICOT. Revista Médica FCM-UCSG, 19(1), 66–69.
Asimismo, me parece muy importante su énfasis en el rol del profesional de salud como orientador del paciente. Desde mi perspectiva, esta función educativa también se fortalece cuando el profesional aplica principios de medicina basada en evidencia en la práctica cotidiana. Peñaherrera Oviedo y Soria Viteri (2015) explican que este enfoque exige formular preguntas clínicas pertinentes, buscar evidencia científica, evaluarla y aplicarla de manera adecuada. Por ello, su reflexión aporta de forma significativa al debate, ya que muestra que el empoderamiento del paciente debe construirse no solo desde la autonomía informativa, sino también desde el acompañamiento responsable y la orientación profesional.
Referencias bibliográficas:
• Moncada-Hernández, S. G. (2014). Cómo realizar una búsqueda de información eficiente. Foco en estudiantes, profesores e investigadores en el área educativa. Investigación en Educación Médica, 3(10), 106–115.
• Peñaherrera Oviedo, C., & Soria Viteri, J. (2015). Pregunta de investigación y estrategia PICOT. Revista Médica FCM-UCSG, 19(1), 66–69.