PREGUNTA 1

PREGUNTA 1

by MAIRA JESSENIA MENDOZA GARCíA -
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¿Cómo se diferencia la evidencia científica confiable de la desinformación en salud que circula por redes sociales y medios digitales?

En la era digital, el acceso a información sobre salud se ha vuelto inmediato y masivo. Sin embargo, este fenómeno también ha favorecido la circulación de contenidos no verificados, lo que dificulta para los usuarios diferenciar entre información basada en evidencia científica y desinformación. Este problema se relaciona con el fenómeno conocido como infoxicación, que describe la sobrecarga de información disponible en Internet y la dificultad para procesarla de manera crítica.

Uno de los principales criterios para diferenciar la evidencia científica confiable es la procedencia de la fuente. Generalmente, la información respaldada por evidencia proviene de revistas científicas revisadas por pares, organismos internacionales de salud o instituciones académicas reconocidas. En contraste, gran parte de la desinformación difundida en redes sociales suele basarse en testimonios personales, interpretaciones sin respaldo metodológico o afirmaciones sin referencias científicas. Según Gunther Eysenbach (2002), el análisis crítico de las fuentes es fundamental para identificar información confiable en entornos digitales, ya que la propagación de datos erróneos puede tener un impacto significativo en las decisiones relacionadas con la salud.

Otro aspecto relevante es el nivel de evidencia científica. En el ámbito médico, no todas las investigaciones poseen el mismo peso científico. Los ensayos clínicos controlados, las revisiones sistemáticas y los metaanálisis suelen considerarse formas de evidencia más sólidas que estudios observacionales o reportes aislados. Además, la evidencia confiable suele presentar de manera transparente la metodología utilizada, los resultados obtenidos y las limitaciones del estudio, lo cual permite evaluar la validez de las conclusiones.

Asimismo, el lenguaje utilizado en la información también puede ser un indicador de su confiabilidad. La desinformación en salud suele emplear mensajes alarmistas, afirmaciones absolutas o promesas de soluciones rápidas y milagrosas. Por el contrario, la literatura científica se caracteriza por utilizar un lenguaje prudente, reconociendo la incertidumbre y la necesidad de continuar investigando.

En este contexto, los profesionales de la salud tienen un papel clave en la orientación de los pacientes frente a la gran cantidad de información disponible en Internet. De acuerdo con Gunther Eysenbach (2008), fortalecer la alfabetización digital en salud permite a las personas evaluar la calidad de la información en línea y tomar decisiones más informadas respecto a su bienestar.

En conclusión, diferenciar entre evidencia científica confiable y desinformación en salud requiere un análisis crítico de las fuentes, del nivel de evidencia y del lenguaje utilizado en los contenidos. En un contexto caracterizado por la sobreabundancia de información, promover la alfabetización digital y el acceso a fuentes científicas confiables resulta fundamental para proteger la salud pública y mejorar la calidad de las decisiones sanitarias.

 

Referencias

Eysenbach, G. (2002). Infodemiology: The epidemiology of (mis)information. The American Journal of Medicine, 113(9), 763–765. https://doi.org/10.1016/S0002-9343(02)01473-0

Eysenbach, G. (2008). Credibility of health information and digital media: New perspectives and implications for youth. Digital Media, Youth, and Credibility, 123–154.


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Re: PREGUNTA 1

by JENNIFER DAYANA CUASQUEN TUPUE -
Concuerdo con lo mencionado por la compañera Mendoza M. (2026), estudios demuestran que se deben mantener tres líneas de investigación para evitar la desinformación en salud:

1. Tendencias de la desinformación: Miles de usuarios a diario comparten información relacionada con la salud, sin embargo, es imprescindible analizar esta información sobre todo cuando se trata de temas como la resistencia a la vacunación siendo reemplazada por curas o remedios milagrosos que prometen iguales o mejores beneficios. Aquí radica la importancia de contar con inteligencia artificial capaz de analizar vocabularios básicos y sencillos mismos que de cierta manera puedan influenciar en la toma de decisiones de los individuos.

2. Comprensión: La recepción de la información puede variar de acuerdo al contenido del mensaje, la red social que se esta empleando, los valores socioculturales de la persona que recibe el mensaje, la relación con la emociones, el nivel de confianza y el patrón de uso y acceso a redes sociales.

3. Evaluación del alcance: Un desafío claro dentro de la salud es la necesidad de determinar las consecuencias negativas que puede traer consigo la desinformación, es por esto que se debe evaluar el alcance, así como las consecuencias de la desinformación en salud, pero sobre todo analizar cuando y como de debe brindar una respuesta.

Referencias

Espinoza, E., & Mazuelos, C. (2020). Health-related misinformation in social networks. Revista Cubana de Información en Ciencias de la Salud. http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2307-21132020000200002

Organización Mundial de la Salud. (6 de Febrero de 2024). Desinformación y salud pública. https://www.who.int/es/news-room/questions-and-answers/item/disinformation-and-public-health

 



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Re: PREGUNTA 1

by GABRIELA DE LOS ÁNGELES MOROCHO PARRA -
Hola Maira me gustaria añadir a tu comentario con que la desinformación en salud se caracteriza por difundir afirmaciones que no coinciden con el conocimiento científico actual o que utilizan datos fuera de contexto para parecer creíbles. De acuerdo con investigaciones en salud pública, este tipo de contenidos puede propagarse rápidamente en internet y tener efectos negativos en la población, como la promoción de tratamientos no comprobados o la generación de dudas sobre intervenciones médicas eficaces. En este sentido, evaluar la calidad de las fuentes, verificar si existe evidencia científica que respalde la información y consultar organismos oficiales de salud son estrategias clave para diferenciar entre información confiable y contenidos engañosos.

Organización Panamericana de la Salud. (2025). Guías para combatir la información falsa sobre vacunas. https://www.paho.org

Organización Mundial de la Salud. (2021). Principios para identificar fuentes confiables de información en salud. https://www.who.int