A nivel global, las decisiones sobre el Fondo de Maniobra (FM) y las Necesidades Operativas de Fondos (NOF) son esenciales para mantener la liquidez de una empresa, ya que determinan cuántos recursos corrientes están disponibles para enfrentar obligaciones de corto plazo. Si el FM (activo corriente menos pasivo corriente) es suficiente para cubrir las NOF (cuentas por cobrar + inventarios – cuentas por pagar), la empresa tiene un colchón de liquidez que le permite operar sin recurrir excesivamente al financiamiento externo. En cambio, un FM bajo o negativo, combinado con NOF elevadas, obliga a recurrir a fuentes de financiación más costosas, lo que puede poner en riesgo la estabilidad financiera ante shocks operativos.
En el contexto ecuatoriano, estas dinámicas adquieren aún más relevancia por las particularidades del sistema financiero local: las tasas de interés en Ecuador pueden ser altas, y muchas empresas pequeñas y medianas enfrentan ciclos de cobro largos y elevados niveles de inventario por la logística. Por ello, una gestión eficiente del capital de trabajo (optimizando inventarios, cobranzas y plazos a proveedores) es clave para preservar la liquidez. Por ejemplo, estudios en el Ecuador han demostrado que una administración adecuada del capital de trabajo contribuye directamente a la liquidez y rentabilidad de empresas
Bibliografía:
Araque Jaramillo, Wilson. Prácticas de la gerencia financiera en la
empresa ecuatoriana. Quito: Universidad Andina Simón Bolívar / Ediciones La
Tierra, 2011.