Este
término define el compromiso obligatorio y activo que deben asumir los líderes
de una organización sanitaria (gerentes, directores médicos y jefes de área) en
la gestión de la calidad. A diferencia de modelos anteriores donde la calidad
era tarea de un solo departamento, la ISO 7101:2023 exige que la
directiva lidere la estrategia, asigne los recursos necesarios y, sobre todo,
promueva una cultura donde la seguridad del paciente sea la prioridad absoluta.
En la
práctica, implica que la alta dirección no solo supervisa cifras financieras,
sino que rinde cuentas sobre los resultados clínicos y la eficacia del sistema.
Es el motor que asegura que los objetivos de calidad se alineen con la visión
de la organización, garantizando que el personal cuente con las herramientas y
el respaldo para ofrecer una atención excelente y humana.
Según la
International Organization for Standardization (2023), el liderazgo y
compromiso de la alta dirección son elementos determinantes para establecer la
unidad de propósito y crear un entorno donde el sistema de gestión de la
calidad sea realmente efectivo.
Bibliografía:
International
Organization for Standardization. (2023). Healthcare organization management
— Quality management systems — Requirements (ISO Standard No. 7101:2023). https://www.iso.org/standard/81165.html