Durante este módulo del programa se describirá, explorará y analizará la relación entre psicopatología y el cometimiento de delitos, enfocándose en temáticas que permiten entender las interseccionalidad que atraviesa al presunto agresor como el aspecto biológico, genético, la relación con la agresividad, el control de impulsos, la sexualidad, la influencia de los trastornos de la personalidad y la psicopatología. Dentro del contenido se incluyen un abordaje del estudio de la psicopatología en NNA, en la cual se estudiarán los factores que intervienen en el establecimiento, desarrollo y evaluación de esta condición.
Para poner en práctica la teoría se realizará un diagnóstico diferencial y análisis de casos, considerando factores de riesgo, protección y tratamiento, esto a través del uso de un test científico, ampliamente utilizado en la psicología forense a nivel mundial. Por tanto, el objetivo es que los estudiantes comprendan aspectos clave de los presuntos responsables en la psicología forense, aplicando estos conocimientos en evaluaciones psicológicas y el análisis de comportamientos delictivos.
RESULTADOS DE APRENDIZAJE
RDA 1: Aplicar las distintas perspectivas psicológicas forenses en el proceso judicial a presuntos responsables.
Criterio de evaluación 1: Resume las distintas perspectivas psicológicas forenses.
Criterio de evaluación 2: Integra las distintas perspectivas psicológicas forenses en el proceso judicial a presuntos responsables.
RDA 2: Texto
Criterio de evaluación 1: Organiza la información relevante desde la biografía, antecedentes médicos, factores de riesgo y protección, entre otros del presunto responsable.
Criterio de evaluación 2: Establece los rasgos de personalidad prominentes en el presunto responsable, así como indicios de psicopatología existente, en relación con el delito imputado.
RDA 3: Plantear hipótesis acerca de la relación entre los trastornos psicopatológicos, y su influencia en los diferentes delitos a través de tests psicológicos estandarizadas, en el proceso judicial a presuntos responsables.
Criterio de evaluación 1: Interpreta los resultados de los tests psicológicos estandarizados.
Criterio de evaluación 2: Predice la relación entre los trastornos psicopatológicos del presunto responsable y el cometimiento del delito.
Estimados maestrantes, en esta clase ustedes encontrarán un compendio acerca de la personalidad, los trastornos de personalidad y los delitos asociados a cada uno.
Como sabemos, cada persona es única e irrepetible. Esto se debe a que cada uno de nosotros tiene una personalidad que lo caracteriza. En la primera parte de esta clase encontrarán una introducción sobre qué es la personalidad, sus rasgos y características.
Posteriormente, abordaremos la siguiente pregunta: ¿Quiénes cometen actos delictivos? Esta interrogante se responderá a partir de las diferentes correlaciones entre los rasgos de personalidad y la evidencia empírica disponible. A continuación, se analizarán los trastornos de personalidad, enfocándonos especialmente en el trastorno de personalidad antisocial y el trastorno límite de la personalidad: sus características, cogniciones, emociones y comorbilidades. Será una clase rica en contenido, pensada para el interés y la formación de todos.
Rasgos de Personalidad
Los rasgos son constructos que utilizamos para describir a las personas y comparar unas con otras (trabajadora, conciliadora, responsable). Si una persona puntúa como alto en ansiedad, se espera (de ahí su valor predictivo) que va a percibir más situaciones como amenazantes y a reaccionar antes ellas con manifestaciones fisiológicas o psicológicas - preocuparse, temer al fracaso, miedo a hacer el ridículo, etc.-.
De esta forma, los rasgos nos ayudan a describir, comparar y predecir la conducta de las personas.
Retraimiento Social
Este rasgo de personalidad se caracteriza por un estado de aislamiento y falta de interacción social.
La personalidad constituye la forma particular y peculiar de cada ser humano (no podemos decir que existan 2 iguales). Está organizada en una estructura psicológica integrada por determinados rasgos psíquicos, fisiológicos y morfológicos, relacionados entre sí. Todo esto se manifiesta en la conducta, el pensamiento y la afectividad que caracterizan a quien los posee. Es compleja y reúne muchos componentes diferentes como: hábitos, aptitudes, intereses, instintos, tendencias, necesidades, sentimientos, ideas, reacciones, etc. (Nella & Robins, 2009).
Por otro lado, los son tendencias de respuesta que una persona presenta (por ejemplo, en un test de personalidad). Constituyen una "firma" reconocible de lo que una persona tiende a expresar en un amplio rango de situaciones, lo que les confiere un alto valor predictivo. – Consulte el apartado de las definiciones para más información-.
Ilustración 2. Creación propia.
Ilustración 2. Creación propia.
¿Cómo se desarrolla la personalidad?
Para responder a esta pregunta, les invito a observar el siguiente gráfico (Nella & Robins, 2009):
El delincuente suele ser el centro de todo el procedimiento policial, penal y forense, ya que se trata de atribuirle la responsabilidad y aplicarle el castigo que las leyes establecen para su delito.
Una de las tesis que ha perdurado como explicativa considera los factores biológicos, psicológicos, sociales y ambientales como fundamentales en el comportamiento delictivo. En este marco, las variables de personalidad se contemplan como factores sin los cuales no es posible explicar tales comportamientos (Oliveira & Beaver, 2021).
Disciplinas como la neurociencia, la genética y la psicología experimental destacan, en sus hallazgos, la importancia de las variables individuales como moduladoras de los efectos del ambiente en la conducta antisocial (Canter & Youngs, 2009).
Actualmente, la etiología de la delincuencia no se atribuye de forma unívoca a la presencia de un trastorno de personalidad como tal, sino a una causalidad multifactorial, lo que implica que ninguna persona está completamente exenta, ya que, ante una situación inesperada, no podemos anticipar cómo reaccionaremos. Por esta razón, es importante reflexionar sobre las siguientes palabras:
Cita
"Quienes cometen un crimen son muy parecidos al resto de personas que no lo comenten, lo cual es difícil de aceptar"
¿Cuáles son los rasgos de la personalidad que se relacionan con actos criminales?
Los estudios realizados en esta área han hecho énfasis en la impulsividad, la búsqueda de sensaciones, pobres habilidades sociales y falta de empatía (Sobral y otros, 2007; Epper y otros, 2022) como rasgos dominantes de quienes han cometido delitos.
Según González-Guerrero (2011), para Chargoy E. (1996), la etiología de la conducta antisocial está mediada por componentes biológicos, psicológicos y sociales. Propone que, dentro de la dimensión psicológica, la estructura básica de quien comete un delito está integrada por siete rasgos prominentes, los cuales pueden ser evaluados, y cuya combinación permite estimar o valorar la capacidad de una persona para incurrir en conductas antisociales.
La siguiente tabla nos muestra los 7 rasgos de la personalidad (esta tabla ha sido tomada de González Guerrero (2011), págs. 35 y 36):
Rasgo
Conceptualización
Conducta
Interrelación
Agresividad
Capacidad para causar daño (físico, económico o moral)
Tendencias al desafío y/o discusión, propensión a la violencia o al enfrentamiento, tendencia a imponerse, causar daño, vencer o salir airoso en toda situación
Propicia el incremento de tendencias antisociales
Egocentrismo
Incapacidad para modificar valores o actitudes personales (valoración axiológica ético – moral)
Nulo interés por cambiar valores, tendencia al perfeccionismo, autosuficiencia, inadecuación ante la crítica, sobrevaloración personal, proyección de imagen superior
Puede ser excluyente de la adaptabilidad social
Indiferencia Afectiva
No repercusión afectiva por sufrimiento ajeno
Elevado control de emociones e impulsos, indiferencia ante el sufrimiento ajeno, estabilidad emotiva
Inversamente proporcional a la labilidad emocional
Tendencias Antisociales
Conducta en contra de la sociedad
Inadaptación social, no acatan reglas, conflictividad con autoridad, antisocialidad manifiesta
Junto a la identificación criminal disminuyen la adaptabilidad social
Adaptabilidad Social
Habilidad para adecuación a normas sociales
Facilidad para interrelacionarse socialmente, pretenden causar buena impresión
-
Labilidad afectiva
Respuesta conductual para satisfacer aspectos emotivos propios
Pobre control emotivo e impulsos, inestables, respuesta emocional exagerada
-
Identificación Criminal
Contaminación por conducta antisocial
Necesidad de pertenencia en grupos antisociales, búsqueda de información delictiva
Relacionada con las tendencias antisociales
Tabla: Rasgos psicológicos y su influencia en la conducta social
Agresividad
Conceptualización: Capacidad para causar daño (físico, económico o moral)
Conducta: Tendencias al desafío, discusión, violencia, imposición o daño
Interrelación: Propicia el incremento de tendencias antisociales
Esbec & Echeburúa (2010), destacan la relación entre trastorno de personalidad y violencia en función de cuatro dimensiones de la personalidad: impulsividad, falta de regulación emocional, narcisismo y amenaza del yo.
El estudio realizado por González-Guerrero, L. (2011) concluye que los trastornos de la personalidad más frecuentemente implicados en delitos penales son el trastorno límite, antisocial y paranoide, siendo los menos frecuentes el trastorno evitativo y obsesivo-compulsivo de la personalidad.
Según Epper y otros (2022), una tolerancia alta a los riesgos (búsqueda de sensaciones) y la impaciencia son rasgos de personalidad que predisponen para cometer un crimen de 8 a 10 veces más que quienes tienden a evitar los riesgos, especialmente en delitos contra la propiedad. A su vez, bajas puntuaciones en autocontrol son un fuerte predictor de crímenes pasionales, entre ellos la violencia interpersonal, narcotráfico y ofensas sexuales.
Hernández-Flórez y otros (2022), mencionan que los rasgos de personalidad más frecuentes en sujetos que han cometido actos delictivos son: alta extraversión, alto neuroticismo, ansiedad e inestabilidad emocional y un nivel elevado de psicoticismo , lo cual se asocia a comportamientos impulsivos, agresivos y antisociales.
Aunque la prevalencia de trastornos de la personalidad en la población general es relativamente baja, en la población carcelaria se ha observado con mayor frecuencia la presencia de trastornos de la personalidad antisocial, límite, narcisista (Cluster B), seguido por el cluster A: paranoide y esquizoide (asesinatos) y en menor proporción el Cluster C: evitativo, dependiente y obsesivo compulsivo (Chang, 2023; Fakhrzadegan y otros, 2017; Flórez y otros, 2019) y, a su vez encontraron una correlación positiva de estos trastornos con el uso problemático de sustancias. Sin embargo, simpre hay que tomar en cuenta que existen características propias inherentes a cada persona que inciden en la conducta criminal, también depende de la relación con la víctima y de la motiviación delictiva.
Para conocer más acerca de los rasgos de personalidad asociados a la conducta delictiva según las teorías de la personalidad, revise el anexo Profundización clase 3.(agregar profundización)
Los trastornos de la personalidad, según el DSM – 5 – TR (American Psychiatric Association, 2023)se dividen en tres grupos, los cuales, están categorizados según las letras del alfabeto, basados en las similitudes descriptivas. A continuación, explicaremos cada uno de ellos y el tipo de delitos asociados a cada trastorno de la personalidad.
Estos trastornos se describen en individuos considerados “raras o excéntricas”. Incluyen tres entidades clínicas, cada una con particularidades propias:
Trastorno de la Personalidad Paranoide: se caracteriza por desconfianza excesiva hacia los demás. Las personas con este trastorno presentan suspicacia constante y se ofenden con facilidad (American Psychiatric Association APA, 2023).
Cita
"Sus pensamientos son: “Me persiguen”. - “Están hablando mal de mí”.
- “Me quieren envenenar”.
Incluso los comentarios inocentes tendrían un significado oculto."
Delitos asociados: agresiones defensivas contra personas para proteger su integridad, ya que tienen la convicción de que les harán daño; denuncias falsas, chantaje; frecuente en violencia de género/intrafamiliar; también presente en delincuentes sexuales (Loinaz, 2014).
Trastorno de la Personalidad Esquizoide: se manifiesta en detracción social y expresión emocional restringida. Son personas indiferentes a la crítica o al elogio, con escaso interés en establecer relaciones sociales. Suelen ser solitarias y prefieren empleos que impliquen trabajo individual. No sienten atracción emocional ni sexual (American Psychiatric Association APA, 2023).
Delitos asociados: descrito en determinados agresores sexuales. Homicidio (incluso de su pareja), secuestro, allanamiento de morada. Hurto, robo, estafa. A bienes materiales: incendios, destruyen propiedades y por omisión (Loinaz, 2014).
Trastorno de Personalidad Esquizotípica: las personas que tienen este trastorno presentan las siguientes características:
Percepción patológica: alucinaciones, creencias raras, pensamiento mágico, lenguaje extraño no tienen amigos íntimos.
Movimientos estereotipados, maquillaje excéntrico, manierismos.
Delitos asociados: se ha documentado su participación en agresiones sexuales, así como en delitos inusuales e impulsivos (Loinaz, 2014), tales como envenenamientos colectivos, sacrificios humanos o actos de vampirismo.
Dentro de este grupo encontramos a las personas descritas como “exageradamente” dramáticas o emocionales, estos individuos tienen rasgos de personalidad de extraversión muy marcados, además de ser impulsivos e inestables.
Prevalencia: 1,5% de la población general (American Psychiatric Association APA, 2023). Los trastornos de este cluster – excepto el trastorno histriónico de la personalidad-, tienen mayor prevalencia en población carcelaria, seguidos de el trastorno paranoide y esquizotípico de la personalidad (Chang, 2023).
Dentro de este grupo se encuentran los siguientes trastornos:
Trastorno de Personalidad Histriónica:
Excesiva emocionalidad - extraversión Quienes presentan este trastorno buscan atención constantemente y dependen del comportamiento de los demás para actuar.
Por ejemplo, si otra persona lleva el mismo vestido, podrían retirarse del lugar. Invierten mucho en sí mismas.
Presente mayormente en mujeres que en hombres (American Psychiatric Association APA, 2023), es por ello que son propensas a ser víctimas de agresiones sexuales.
Delitos asociados: denuncias falsas (calumnias) para llamar la atención (Loinaz, 2014).
Profundiza más
Para mayor información, en el siguiente link encontrará una explicación del delito de calumnia en el Ecuador: ¡Accede aquí!
A continuación, se detallan los siguientes dos trastornos de este grupo, ya que son los que están mayormente asociados al cometimiento de delitos.
3.4.1 Trastorno Antisocial de la Personalidad.
Se caracteriza por un patrón de comportamiento desconsiderado, explotador y socialmente irresponsable, sin remordimiento alguno Se evidencia un fracaso en la adaptación a las normas sociales, lo cual incluye la incapacidad para mantener un empleo estable o cumplir con obligaciones financieras.
Son personas calculadoras, manipulando todo lo que está a su alcance para sacar el mayor provecho; no planifican ni anticipan nada, viven el día a día y muestran un bajo autocontrol.
Son responsables de episodios de violencia y se encuentran representados en los criminales reincidentes, delincuentes sexuales, traficantes de drogas, estafadores, mercenarios, etc., aunque NO todas las personas con este trastorno son juzgadas, porque tienen todo previamente calculado.
A continuación, se encuentran las conductas más representativas de los individuos con este trastorno (Caballo, V. 2004):
Diagnóstico (Black, D., 2013; APA DSM- 5 - TR, 2023. OMS-CIE-10, 2004)
Diagnóstico (Black, D., 2013; APA DSM- 5 - TR, 2023. OMS-CIE-10, 2004)
Para realizar este diagnóstico, se debe identificar una conducta inadecuada en cualquiera de las siguientes cuatro áreas:
Agresión hacia personas o animales.
Destrucción de la propiedad.
Engaño o robo.
Serias violaciones a las reglas.
El DSM-5-TR (2023) indica que el trastorno de la personalidad antisocial (TPA) es un síndrome caracterizado por un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás que comienza en la infancia o a principios de la adolescencia, continuando en la edad adulta, según este manual nosológico, se exige como criterio que el sujeto tenga al menos 18 años de edad y que haya presentado indicios de conductas antisociales antes de los 15 años de edad. Mientras que el CIE-10 no tiene como criterio esencial la edad y afirma que la presencia de un trastorno disocial en la infancia podría apoyar el diagnóstico del TPA. En el CIE-10 este trastorno está recogido con el nombre de trastorno disocial de la personalidad.
Es importante mencionar que, si el comportamiento antisocial aparece solo en el transcurso de una esquizofrenia o episodio maníaco no deberá ser diagnosticado como TAP.
Prevalencia del TPA
La tasa de prevalencia del trastorno de personalidad antisocial es de 0,6 al 3,6% , en la población general (American Psychiatric Association APA, 2023).
La prevalencia más alta de este trastorno, superando el 70%, se encuentra entre la mayoría de las muestras de varones con trastorno por consumo de alcohol grave y en las muestras extraídas de las clínicas de tratamiento de abuso de sustancias, de los centros penitenciarios o del ámbito forense (American Psychiatric Association APA, 2023). Debido a esto, muchos de los crímenes cometidos por las personas con TPA están relacionados con el abuso de sustancias, si bien el cometimiento de uno bajo la influencia de estas o porque requerían conseguir dichas sustancias. Estos comportamientos están detrás de los arrestos, los juzgamientos y los encarcelamientos.
Es importante mencionar que la prevalencia es mayor en las muestras afectadas por factores como la adversidad socioeconómica (pobreza) o la sociocultural (ej. migración) y se encuentra mayormente en hombres que en mujeres (American Psychiatric Association APA, 2023).
Lee Robins en su obra “Deviant Children Grown Up” sostiene que cerca de tres cuartos de los antisociales pasan 1 o más años tras las rejas y que cerca del 40% son encarcelados por 5 años o más (Black, D., 2013).
El curso del TPA es crónico, aunque puede ir remitiendo o haciéndose más leve a medad que el sujeto va teniendo más edad, especialmente hacia la cuarta década de la vida. La mejoría es más evidente cuando el sujeto deja de actuar de forma delictiva, pero además es probable que disminuya el espectro también para los demás comportamientos antisociales, así como para el consumo de sustancias psicoactivas (American Psychiatric Association APA, 2023).
Debido a la naturaleza de este trastorno, está asociado al cometimiento de cualquier tipo de delito.
3.4.2 Trastorno de la Personalidad Límite.
El concepto “límite”, lo entenderemos como ese punto donde reside la inestabilidad, junto a la búsqueda incesante de aceptación y aprobación, que son las características más representativas de quienes presentan este trastorno y lo que les hace excesivamente dependientes. Además, buscan incesantemente nuevas experiencias en donde sus emociones están al límite, su mayor motivación para realizar estas actividades peligrosas es llenar el vacío existencial que les invade (Caballo, 2004).
Las dicotomías son una constante en todos los ámbitos de vida de quienes presentan este trastorno. “Sienten más” que todos los demás, con todas las consecuencias: pueden amar con toda la pasión y su vida misma, así como también pueden odiar con la misma intensidad y a la misma persona.
Es más frecuente en mujeres que en hombres (American Psychiatric Association APA, 2023) y sus relaciones emocionales suelen fluctuar y ser efímeras, al inicio de una relación, sea de tipo amorosa, amistosa o familiar, se entregan por completo – lo que puede llegar a asfixiar la relación y al otro-, exigiendo reciprocidad total. Aspiran a ser el centro absoluto de la vida del otro, lo que genera frustración y, en muchos casos, la ruptura de la relación, que es reemplazada rápidamente por una nueva.
Necesitan continuamente demostraciones de afecto y, aun así, siempre encontrarán algo por lo que recriminarán que no se les quiere, llegando a amenazar con hacerse daño e incluso haciéndolo, ya que otra característica esencial de este trastorno es la impulsividad, reflejada en frecuentes chantajes emocionales y actos de irresponsabilidad, por ejemplo, intentos de suicidio, juego patológico, abuso de sustancias psicoactivas, grandes atracones de comida (Caballo, 2004).
Una posible forma de evidenciar este trastorno mediante observación clínica es la presencia de marcas autolíticas, como cortes (cutting) o quemaduras de cigarrillos antiguas en extremidades (Tiffon & González-Fernández, 2022), tal como se aprecia en la siguiente imagen.
Ilustración 6. Imagen Ilustrativa de cutting. Tomada de: (Tiffon & González-Fernández, 2022, pág. 95)
Ilustración 6. Imagen Ilustrativa de cutting. Tomada de: (Tiffon & González-Fernández, 2022, pág. 95)
Aspectos Cognitivos del TLP (Caballo, 2004):
Aspectos Cognitivos del TLP (Caballo, 2004):
A continuación, se presentan los aspectos fisiológicos y médicos del TPL, así como su visión y estrategias interpersonales (Caballo, 2004):
Aspectos fisiológicos y médicos del TPL
Aspectos fisiológicos y médicos del TPL
Diagnóstico de TLP
Según el DSM-5-TR (American Psychiatric Association APA, 2023): para la inclusión en el diagnóstico de trastorno límite de personalidad son fundamentales un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, en la imagen de uno mismo, en la afectividad, y una notable impulsividad.
En la CIE-10 (OMS, 2004), se incluye un trastorno similar al TLP, denominado “trastorno emocionalmente inestable de la personalidad”. Esta categoría se divide en dos subtipos, que comparten un patrón de impulsividad, descontrol, inestabilidad afectiva, escasa capacidad para planificar y episodios de ira intensa con comportamientos explosivos.
Comorbilidad del TPL (American Psychiatric Association APA, 2023; Caballo, 2004)
Dado que el TLP presenta particularidades clínicas complejas, las comorbilidades se relacionan frecuentemente con trastornos del control de los impulsos, tales como el consumo de sustancias psicoactivas, trastornos de la alimentación y trastorno por déficit de atención.
La comorbilidad del TPL con los trastornos del estado de ánimo es amplia y la sintomatología se solapa, lo que puede confundir al clínico y este es uno de los motivos por los cuales, este trastorno presenta una notable dificultad para su diagnóstico y tratamiento a tiempo y adecuado.
Algunos sujetos con TLP pueden llegar a desarrollar trastorno esquizoafectivo, el cual se ha relacionado frecuentemente con síndromes por abuso de sustancias como el alcohol, la cocaína, el speed y el crack. Esto se debe, en parte, al afán del paciente límite por experimentar diversas formas de realidad en la búsqueda de una identidad propia. También puede existir comorbilidad con el trastorno por estrés postraumático.
El TPL se solapa ampliamente con otros trastornos de la personalidad, especialmente con los trastornos histriónico, dependiente, antisocial y esquizotípico y, en menor medida, para el narcisista, el evitativo y el paranoide, siendo pocos los sujetos límite que no tienen el diagnóstico de otro trastorno de la personalidad.
Etiología (Caballo, 2004)
Como en la mayoría de los trastornos, no hay una etiología única, pudiendo diferenciarse los factores de riesgo los siguientes dos grupos:
Factores medioambientales:
Separaciones en la infancia
Compromiso o implicaciones parentales alteradas
Experiencias de abuso infantil
Factores de naturaleza constituyente:
Temperamento vulnerable
Tendencia familiar a padecer ciertos trastornos psiquiátricos
Formas sutiles de disfunción neurológica y/o bioquímica (resultados no concluyentes)
Delitos Asociados a este trastorno: delitos contra personas, de tipo violento física o verbalmente (agresión reactiva), acoso, amenazas o tentativa de homicidio, lesiones. Frecuente en agresores sexuales y de pareja (Loinaz, 2014).
Existe una mayor probabilidad de que estas personas cometan un delito ante una situación estresante, a causa de la impulsividad agresiva que caracteriza a este trastorno.
3.4.3 Trastorno de la Personalidad Narcisista
Son personas con la necesidad de admiración constante, presentan sentimientos de grandiosidad.
Cogniciones: “Yo-Yo” “Yo soy único, el mejor, autosuficiente”, “yo me merezco”, “nadie es, ni puede ser mejor que yo”.
No son capaces de amar a otro, ojo, esto no implica que no tengan pareja, por lo general la tienen, pero siempre buscarán a alguien que les sume importancia, por ejemplo, un narcisita universitario, buscará tener una relación de pareja con una estudiante que sea considerada muy bonita por sus atributos físicos, lo cual le dará a él mayor estatus social y reconocimiento, y saldrá con ella, se tomará fotografías con ella, pero eso no implica que le ame de manera genuina, le humillará, le manipulará, hasta que aparezca otra que le “sume más”.
No son empáticos, y son manipuladores.
Se presenta más en hombres que en mujeres.
Delitos asociados: explotadores de personas, agresiones sexuales y de pareja, humillaciones, poder frente a la mujer, estafas, robos, lavado de activos, hijos que matan a sus padres (Loinaz, 2014),
Aprende más
Para ejemplificar este trastorno, les invito a analizar al personaje en estudio del siguiente video: ¡Accede aquí!
Caracterizados por ser individuos ansiosos o temerosos, a continuación, las características y delitos asociados de manera resumida (American Psychiatric Association APA, 2023; Loinaz, 2014):