1. Oncología:
La oncología es la especialidad médica encargada del estudio integral del cáncer. Abarca desde la identificación de factores de riesgo y métodos de detección temprana, hasta el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los pacientes. Trabaja a través de diferentes subespecialidades: la oncología médica (quimioterapia, terapias dirigidas e inmunoterapia), la radioterapia oncológica y la cirugía oncológica. Su objetivo es controlar la enfermedad, mejorar la calidad de vida y aumentar la supervivencia de los pacientes.
2. TNM y estadios del cáncer:
El sistema TNM es una herramienta internacional estandarizada que permite describir la extensión del cáncer de manera precisa.
- T evalúa el tamaño del tumor y si invade estructuras cercanas.
- N indica si existen ganglios linfáticos comprometidos.
- M determina si hay metástasis en órganos distantes.
Con estos elementos, el cáncer se clasifica en estadios del 0 al IV:
- Estadio 0: cáncer muy inicial.
- Estadios I y II: enfermedad localizada con poca o moderada extensión.
- Estadio III: mayor compromiso local.
- Estadio IV: presencia de metástasis.
Esta clasificación orienta el pronóstico y la elección del tratamiento adecuado.
3. Principales factores de riesgo para desarrollar cáncer:
Los factores de riesgo incluyen elementos modificables y no modificables. Entre los modificables se encuentran el consumo de tabaco, el alcohol, la mala alimentación, el sedentarismo, la obesidad y la exposición a radiación UV o sustancias carcinogénicas. También incluyen infecciones virales como el HPV y las hepatitis B y C. En cuanto a los factores no modificables, destacan la edad avanzada, los antecedentes familiares y ciertas mutaciones genéticas hereditarias que aumentan la susceptibilidad
4. Escalas de gravedad en CTCAE:
El CTCAE (Common Terminology Criteria for Adverse Events) es un sistema utilizado en oncología para clasificar la severidad de los efectos adversos que experimentan los pacientes durante los tratamientos. Este sistema incluye cinco grados de gravedad:
- Grado 1: leve, generalmente sin impacto significativo en las actividades diarias.
- Grado 2: moderado, puede requerir intervención mínima.
- Grado 3: severo, afecta funciones importantes y necesita intervención médica.
- Grado 4: potencialmente mortal, requiere atención urgente.
- Grado 5: muerte relacionada con el evento adverso.