La empresa no paró de cometer errores garrafales en decisiones críticas que la hubieran convertido en un gigante tecnológico quizás mayor que cualquiera de los que existen hoy en día.
Desviarse de las búsquedas, no actuar con rapidez en el segmento de la publicidad, no hacer las adquisiciones (o ventas) adecuadas y esa mala gestión de sus CEOs han acabado convirtiendo a Yahoo! en una sombra de lo que fue.