El caso de Yahoo! ejemplifica las consecuencias fatales de la incapacidad para aplicar la deconstrucción y reconfiguración del modelo de negocio a tiempo. Mientras Google evolucionaba su red de valor alineando sus capacidades tecnológicas con los nuevos hábitos de los usuarios (búsqueda eficiente y publicidad), Yahoo! sufrió de una miopía estratégica, manteniéndose estática en un modelo de "portal" que perdía relevancia.
Desde una perspectiva de gestión, el error no fue solo financiero al rechazar la oferta de Microsoft en 2008 (para venderse años después por un 90% menos), sino estructural. La empresa falló en auditar sus bloques de recursos y capacidades para desechar lo obsoleto y reorganizar sus competencias distintivas. Esto demuestra que en entornos de alta incertidumbre, la supervivencia no depende del posicionamiento histórico, sino de la agilidad para "desarmar" la organización y reconstruir una propuesta de valor diferenciada que responda a las nuevas reglas del mercado disruptivo.