La primera ventaja evidente del modelo de selección por competencias es que nos permite alinear el proceso de incorporación con el direccionamiento estratégico de la organización, con lo cual se evitan decisiones aisladas o que se lleguen a centrar únicamente en aspectos administrativos. El enfoque integra la selección con la gestión por procesos y con los objetivos institucionales, lo cual asegura cogerencia tanto con las exigencias del cargo como el perfil del candidato (Restrepo, Ladino y Orozco, 2008)
Además, es de utilidad y ventajoso que el modelo enfatiza la predicción del desempeño futuro, esto mediante evidencias conductuales y no solo en la formación previa. Por su parte, la entrevista por incidentes críticos, las pruebas situacionales y la observación del comportamiento permiten visualizar atributos que llegan a influir en un rendimiento superior, aquí tenemos rasgos como liderazgo, toma de decisiones o tolerancia a la frustración, superando así la visión tradicional la cual se centra en conocimientos técnicos (Restrepo et al., 2008)
Un aporte importante es que este modelo incluye la retroalimentación y la evaluación inicial del desempeño, lo cual evita que la selección se limite al ingreso del candidato. Es un componente que favorece al desarrollo profesional, clarifica expectativas y reduce la incertidumbre sobre el cargo, lo cual permite reforzar fortalezas y trabajar áreas de mejora desde el comienzo (Restrepo et al., 2008).
Sin embargo, el modelo incluye limitaciones claras. El implementarlo exige recursos técnicos, tiempo y evaluadores estrictamente capacitados, lo que puede dificultar su aplicación en estructuras organizacionales con menor desarrollo. Cabe mencionar que ciertas técnicas, como juego de rol o análisis de casos, podrían generan una variación interpretativa si no existe un estándar establecido. Para finalizar, aunque el modelo reduce el riesgo de desajuste, son algunos factores de adaptación cultural que serán visibles posteriormente al ingreso, lo que indica que la metodología no elimina completamente la posible existencia de incompatibilidad.
Referencias:
Restrepo de O., L. S., Ladino T., A. M., y Orozco A., D. C. (2008). Modelo de reclutamiento y selección de talento humano por competencias para niveles directivo de la organización. Scientia et Technica, 14(39), 286–291.