Presentación y discusión de las pautas propuestas por Bradford-Hill.

Presentación y discusión de las pautas propuestas por Bradford-Hill.

de YANELA MABEL CORTEZ RUMIGUANO -
Número de respuestas: 1

La frase “asociación no es causalidad” es fundamental en epidemiología porque nos recuerda que el simple hecho de que dos eventos ocurran juntos no significa que uno sea la causa del otro. En muchos estudios pueden aparecer relaciones que parecen causales, pero que en realidad son producto de otros factores. Por ello, es importante reconocer los elementos no causales que pueden distorsionar o crear asociaciones falsas.

Uno de los más comunes es el azar, que puede producir relaciones aparentes debido únicamente a fluctuaciones aleatorias en los datos. Esto ocurre con mayor frecuencia cuando el tamaño de la muestra es pequeño, ya que pequeñas variaciones pueden hacer que dos variables parezcan relacionadas sin que exista un vínculo real.

Otro factor importante es el sesgo de selección, que aparece cuando las personas que participan en un estudio no representan adecuadamente a la población de interés. Esto puede suceder por la forma en que se reclutan los participantes o por quiénes permanecen en el estudio. Como resultado, puede observarse una asociación que no refleja la realidad fuera de la muestra analizada.

También está el sesgo de información, que se presenta cuando la exposición o el desenlace se miden de forma incorrecta. Un diagnóstico impreciso, errores en los registros o diferencias en la manera de recolectar información entre grupos pueden generar o aumentar asociaciones que no son verdaderas.

Un cuarto factor es la confusión, que ocurre cuando un tercer elemento influye tanto en la exposición como en el desenlace. Este factor externo crea la impresión de que existe una relación causal, cuando en realidad esa asociación se debe a su efecto combinado. Este fenómeno ha sido ampliamente estudiado en la epidemiología clásica y continúa siendo central en la evaluación de causalidad.

Finalmente, existe la causalidad inversa, que se da cuando el desenlace ocurre antes que la exposición, pero el análisis hace parecer que fue al revés. En estos casos, se interpreta equivocadamente la dirección de la relación, dando la impresión de causalidad cuando no la hay.


Hill, A. B. (1965). The environment and disease: Association or causation? Proceedings of the Royal Society of Medicine, 58, 295–300.

En respuesta a YANELA MABEL CORTEZ RUMIGUANO

Re: Presentación y discusión de las pautas propuestas por Bradford-Hill.

de MARIA LISBETH GARCIA ALVARADO -
Gracias por tu aporte Yanela, el verdadero reto es aprender a separar las coincidencias de las verdaderas causa, entender que dos cosas juntas no significa que una cause la otra. Me parece importante recordar que los criterios de Bradford Hill ayudan a evaluar cuando una relación podría ser causal a través de la fuerza o temporalidad. Pero la epidemiología moderna usa el control riguroso de sesgos, lo que refuerza lo que tu señalas, no toda relación es una fuerza real