El flujo de caja relevante o incremental se determina mediante la regla del con y sin proyecto, la cual establece que deben incluirse únicamente los flujos de efectivo que varían como consecuencia de ejecutar la inversión (Merchán, 2022). Bajo este criterio, se toman en cuenta únicamente los ingresos y egresos directamente relacionados con el proyecto; excluyendo aspectos que permanecen inalterables, como los costos hundidos, e incluyendo otros decisivos como el costo de oportunidad de los recursos empleados. Asimismo, es necesario considerar las variaciones en el capital de trabajo y los posibles efectos colaterales, ya sean estos positivos o negativos, en otras actividades de la empresa.
La importancia de identificar adecuadamente estos flujos radica en que permiten evaluar con exactitud la capacidad del proyecto para generar valor económico. Como mencionan Ross et al. (2018), las decisiones de inversión deben fundamentarse en los flujos de efectivo y no en las utilidades contables, ya que solo el efectivo refleja el impacto real sobre la empresa. Además, los flujos incrementales son esenciales para aplicar herramientas como el Valor Actual Neto (VAN) o la Tasa Interna de Retorno (TIR), que son cruciales para determinar la conveniencia de una inversión.
Referencias
Merchán, M. (2022). Inversiones de capital – Parte I. FC-004.
Ross, S., Westerfield, R., & Jordan, B. (2018). Fundamentos de Finanzas Corporativas (11.ª ed.). McGraw-Hill.