“¿Por qué no debemos usar albúmina como marcador nutricional en enfermedad aguda?”

“¿Por qué no debemos usar albúmina como marcador nutricional en enfermedad aguda?”

de ENRIQUE ALEJANDRO TORRES PEñA -
Número de respuestas: 2

  • La albúmina refleja inflamación, no nutrición. En enfermedades agudas — infecciones, quemaduras, sepsis, etc. la albúmina sérica cae como parte de la respuesta inflamatoria ya que es una proteína de fase aguda negativa. 

  • No responde a cambios nutricionales rápidos. Debido a su vida media larga (15-20 días), la albúmina no detecta con rapidez variaciones recientes en la ingesta o el estado nutricional. 

  • Baja correlación con medidas nutricionales reales. Estudios en personas con enfermedades agudas o crónicas muestran poca asociación entre albúmina sérica baja y parámetros nutricionales (peso, masa corporal magra, fuerza muscular, ingesta). 

  • No predice beneficio del soporte nutricional. Un análisis de pacientes hospitalizados mostró que la albúmina al ingreso no discriminaba qué pacientes se beneficiaban de soporte nutricional en mortalidad a 30 días. 

Por estas razones, la albúmina debe considerarse más como un marcador de severidad de la enfermedad o inflamación y no como un indicador confiable de desnutrición proteico-energética, en contexto de enfermedad aguda.

Bibliografía:

  1. Jevnn A, Hanouneh I. Malnutrition: laboratory markers vs nutritional assessment. Gastroenterology Report. 2016;4(4):272–280. 
  2. OUP Academic+1Schols AMWJ, Soeters PB, Halfens RJG, et al. Serum Albumin and Prealbumin in Calorically Restricted, Nondiseased Individuals: A Systematic Review. The American Journal of Clinical Nutrition. 2016;103(6):1593–1599. 
  3. Ko BM, Lee SW. Nutritional Laboratory Markers in Malnutrition. Journal of Clinical Medicine. 2019;8(6):775. 
  4. Schuetz P, Fehr R, Baumgartner D, et al. Relationship of Nutritional Status, Inflammation, and Serum Albumin Levels During Acute Illness: A Prospective Study. The American Journal of Medicine. 2019;132(10):1223–1230.e1. 
  5. Suárez-Llanos JP. Controversia 1. Papel de la albúmina en la valoración nutricional. Nutrición Hospitalaria. 2023;40(Ext. 1):26–28

En respuesta a ENRIQUE ALEJANDRO TORRES PEñA

Re: “¿Por qué no debemos usar albúmina como marcador nutricional en enfermedad aguda?”

de MARIA ELISA PANTA VIVAR -
Estimado Enrique
Tu aporte es muy acertado. La evidencia actual confirma que la albúmina sérica en enfermedad aguda refleja principalmente la respuesta inflamatoria y la severidad clínica, no el estado nutricional. Como proteína de fase aguda negativa, sus niveles descienden en sepsis, quemaduras o infecciones.

Su vida media prolongada (15–20 días) impide detectar cambios rápidos en la ingesta o en la masa magra, lo que explica su baja correlación con parámetros nutricionales reales. En cambio, la literatura reciente la posiciona como marcador pronóstico: en pancreatitis aguda y otros cuadros críticos, la hipoalbuminemia se asocia con mayor riesgo de complicaciones y mortalidad. Además, índices como el cociente PCR/albúmina permiten estratificar riesgo integrando inflamación y curso clínico.

En conclusión, la albúmina debe interpretarse como indicador de gravedad en enfermedad aguda, no como marcador nutricional.

Referencias
Gremese E, Bruno D, Varriano V, Perniola S, Petricca L, Ferraccioli G. Serum albumin levels: a biomarker to be repurposed in different disease settings in clinical practice. J Clin Med. 2023;12(18):6017.
López Van den Berghe J, Isaza Caicedo V. Índice PCR/albúmina como biomarcador y su aplicación como marcador pronóstico en patologías inflamatorias severas. Rev Cient Cienc Méd. 2023;26(2):72–80.
En respuesta a ENRIQUE ALEJANDRO TORRES PEñA

Re: “¿Por qué no debemos usar albúmina como marcador nutricional en enfermedad aguda?”

de TANNYA ROSALIA ESQUIVEL VALENCIA -
Compañero tu explicación es muy clara y coincido plenamente con lo que planteas sobre la limitada utilidad de la albúmina como marcador nutricional en enfermedad aguda. Como mencionas, su disminución refleja principalmente la respuesta inflamatoria sistémica, y no necesariamente la situación nutricional real del paciente.