Para determinar el flujo de caja relevante, el criterio rector es la estricta aplicación de la regla del "Con y Sin". Según el material de la asignatura y autores como Ross et al. (2018), el flujo atribuible al proyecto no es el total contable, sino exclusivamente la diferencia matemática entre los flujos de la empresa realizando la inversión y los flujos que tendría sin realizarla
La clave para este cálculo está en el filtro de la información: debemos excluir obligatoriamente los costos hundidos (gastos pasados irrecuperables) y, tal como sugiere Sapag Chain (2011), incorporar los costos de oportunidad y los efectos colaterales. Incluir datos irrelevantes o ignorar el uso alternativo de los recursos es el error más común que distorsiona la evaluación.
La importancia de este análisis incremental radica en medir la verdadera creación de valor. Dado que toda inversión es un "sacrificio de consumo presente", solo el flujo incremental nos confirma si ese sacrificio genera un beneficio neto real y superior a la situación actual, evitando decisiones basadas en ilusiones contables.
Referencias Bibliográficas
- Ross, S. A., Westerfield, R. W., & Jaffe, J. (2018). Finanzas Corporativas (11.ª ed.). McGraw-Hill Education.
- Sapag Chain, N. (2011). Proyectos de inversión: Formulación y evaluación (2.ª ed.). Pearson Educación.